Si bien el choque entre los seleccionados de Argentina y Brasil, que se reeditará pasado mañana en la ciudad norteamericana de Nueva Jersey, es uno de los mas prestigiosos, y tal vez el de mayor rivalidad que se pueda presentar a lo largo y ancho del planeta, por la máxima cita que tiene este deporte, solamente se enfrentaron en cuatro oportunidades, y nunca en un partido final, por ahora.

Desde el primer match, en 1908, hasta el último, en septiembre del año pasado, ambos países se batieron a duelo en 101 oportunidades, con 39 triunfos albicelestes, 37 verdeamarelhos, y 25 igualdades, entre mundiales, Copa América, Juegos Olímpicos, Copa de las Confederaciones, Eliminatorias Sudamericanas y partidos amistosos.

Victoria brasileña en Alemania

Por el Grupo 1, en la segunda fase de la Copa del Mundo de Alemania en 1974, Argentina y Brasil chocaron en Hanover el 30 de junio. El score final favoreció a los que en ese entonces defendían el título, por 2 a 1, gracias a las anotaciones de Rivelino y Jairzinho. Miguel Ángel Brindisi había empatado transitoriamente, a los 35 minutos del primer tiempo, mediante un gran derechazo proveniente de un tiro libre en la puerta del área.

El equipo de Vladislao Wenceslao Cap quedó en la última posición en dicha instancia, detrás de Alemania del Este, Brasil (que tampoco accedió a la final, y cayó ante Polonia por el tercer puesto, 1-0) y Holanda, que fue subcampeón, al tropezar con Alemania Occidental, 2 a 1, el 7 de julio, en el Estadio Olímpico de Munich.

Empate en Argentina 1978

Se midieron en el Estadio Gigante de Arroyito, en Rosario, el 18 de junio de 1978, por la segunda etapa de la Copa del Mundo de ese año.

El resultado fue 0-0, y, con la polémica goleada histórica de los de César Luis Menotti sobre Perú (6-0, también en Rosario), fueron los anfitriones los que avanzaron, apoderándose del trofeo el 25 de junio, en el Estadio Monumental de Buenos Aires, al vencer a Holanda, en el alargue (3-1).

Nuevo triunfo brasileño en España

Otra vez por la segunda ronda, en donde ambos integraron, junto a Italia, el Grupo 3, se volvieron a ver las caras el 2 de julio, en el Estadio Sarriá, del Espanyol de Barcelona.

Brasil se puso en ventaja a los 11 minutos, con el tanto de Zico, y Serginho y Junior, a los 65 y 75, respectivamente, sentenciaron el destino del encuentro. Ramón Ángel Díaz, en tiempo cumplido, descontó con un formidable zurdazo que hizo inútil la reacción de Waldir Peres.

Para colmo de males, superado por la impotencia, Diego Armando Maradona le proporcionó una durísima infracción al recién ingresado Batista, que obligó al referí mexicano Mario Rubio Vázquez a expulsar a la flamante incorporación del FC Barcelona.

Italia se apropió de la vacante en semifinales, donde aventajó a Polonia, y luego hizo lo propio con el combinado alemán, 3-1 en el Santiago Bernabeu de Madrid.

Injusto 1-0 argentino en Italia

Brasil, con puntaje ideal, se había hecho del Grupo C, sobre Costa Rica, Escocia y Suecia, mientras que los comandados por Carlos Salvador Bilardo clasificaron como mejores terceros, al quedar detrás de Camerún y Rumania, y delante de la extinguida Unión Soviética, en el Grupo B.

El 24 de junio de 1990 colisionaron por los octavos de final, en la casa de la Juventus de Turín. A pesar del favoritismo brasileño por los antecedentes recientes en la competencia, y sumado a la superioridad que demostró el cuadro de Sebastiao Lazaroni durante el transcurso del juego, perdiendo innumerables posibilidades de abrir el marcador, a los 81 minutos Diego Armando Maradona, totalmente degradado físicamente, inició una fantástica acción individual en el centro del campo, para asistir como solamente él podía hacer a Claudio Paul Caniggia, que eludió a Taffarel y señaló el único tanto del cotejo.

Posteriormente, Argentina eliminó a Yugoslavia e Italia (ambos en definición por penales), y cayó en la final ante Alemania, por 1 a 0, en el Estadio Olímpico de Roma.