La arqueología nos ofrece una reconstrucción de las formas de vida pasadas y de las sociedades en que se desarrollan. Y como ciencia global del pasado, el mundo del juego y del juguete no podía ser ajeno al investigador. Su importancia en el proceso de socialización avala la necesidad e interés de estudio para comprender de forma total las sociedades pasadas. Muchos de los juegos y los juguetes que hoy conocemos de las civilizaciones antiguas mantienen prácticamente su vigencia en la actualidad.

Evolución o historia de los juguetes

Uno de los primeros aspectos que confirma el arqueólogo en el estudio de la historia de los juguetes es su escasa evolución, al menos conceptualmente, a lo largo de la historia del ser humano. Los juegos y los juguetes que se utilizaban hace 2.000 años son prácticamente los mismos que los utilizados durante el siglo XX.

Sólo podríamos encontrar dos o tres hitos en la industria lúdica. En primer caso, la industrialización del juguete. En España, este hecho coincidiría con el final del siglo XIX y principios del XX. Es la época de la proliferación del juguete de hojalata, material que sería sustituido en los años 50 y 60 del siglo XX por el plástico. El último cambio trascendental pasaría por la digitalización del juego y del juguete a finales del XX y principios de este siglo, prácticamente desbancando al juego tradicional.

Los primeros vestigios: la prehistoria de los juguetes

La arqueología se basa en el estudio de las evidencias materiales de las culturas pasadas. Los primeros indicios sobre juegos son sus aspectos materiales, juguetes. Sin embargo, el contexto en el que estos materiales aparecen no ayuda a establecer con claridad cuál era el verdadero uso de estos juguetes. En principio, podemos deducir su uso lúdico, pero muchas veces parece más evidente su uso ritual.

Una pequeña piedra caliza con aparente forma de erizo ha sido interpretada como un juguete. Apareció en el yacimiento de Stonehenge (Gran Bretaña), y estaba asociada a una tumba de un niño fechada entre 800 y 20 a.C. (noticia recogida en http://espaciociencia.com). Otros investigadores afirman que las bramaderas eran antiguos juegos: pequeñas placas de hueso que se ataban a una cuerda y se hacían girar, provocando un ruido. Sin embargo, las dudas sobre su carácter lúdico son más que evidentes.

El juego y el juguete en las primeras civilizaciones: Egipto y Mesopotamia

Hemos de esperar a los primeros testimonios escritos para verificar el uso y la existencia de objetos que podamos considerar específicamente como juguetes. Es el caso del Juego Real de Ur. Es un juego de mesa, conservado en el British Museum de Londres, fechado en torno al 2600 – 2400 a.C. Sus características y sus reglas fueron descritas en una tablilla cuneiforme datada en el siglo II a.C. Es uno de los primeros juegos de mesa de la historia (descripción y reglas en http://heliopolisblog.wordpress.com).

En el antiguo Egipto encontramos algunas representaciones artísticas que podríamos considerar descripciones de actividades lúdicas. Por otra parte, la presencia en contextos funerarios de juegos perfectamente conservados, nos da una idea del desarrollo de este sector en el Egipto faraónico. Son muchos los ejemplos de juegos de mesa de los que hoy tenemos testigos materiales y conocemos las reglas de desarrollo.

Juegos y juguetes en la Antigüedad Clásica: Grecia

Referencias arqueológicas, literarias y artísticas son testimonio vivo de los juguetes que tanto griegos como romanos emplearon, ya sea en su vida adulta como durante su periodo infantil. Grecia creó los juegos olímpicos en el año 776 a.C., cuyo espíritu todavía se mantiene, salvando distancias en la actualidad. Las representaciones en la cerámica ofrecen detalladas descripciones de los deportes practicados por los griegos.

Juegos y juguetes de época romana: restos en la península Ibérica

Los juegos de entretenimiento para adultos (carreras de circos, luchas de gladiadores, etc.) fueron de vital importancia en el mundo romano. Aunque más del ámbito competitivo, nos revelan los divertimentos de griegos y romanos. Muchos juguetes de esta época tienen un carácter adivinatorio. Es el caso de las tabas o de los trompos. Como nos recuerda José Corredor – Matheos (El juguete en España, 1999), estos juegos son descritos por autores como Ovidio y Suetonio, refiriéndose a ellos como pasatiempos de chiquillos.

Encontramos juegos de mesa e infantiles (http:heliopolisblog.wordpress.com) y en la Península Ibérica encontramos evidentes vestigios materiales reconocidos como juguetes. Es el caso de la muñeca de Tarragona del siglo IV d.C., o los objetos recuperados en Ontur (Albacete) asociados a enterramientos infantiles. En este caso, los arqueólogos encontraron pequeños ajuares domésticos que debían asociarse con las muñecas.

Una breve descripción del mundo del juguete en el Antigüedad nos revela la pervivencia de juegos y juguetes prácticamente hasta nuestros días. Reconociendo su importancia, es vital que el juego se valore como parte esencial del estudio de las civilizaciones pasadas.