El odio a los judíos ha sido, desgraciadamente, una constante en la vida europea. Los romanos provocaron la diáspora, es decir la dispersión de los judíos por toda Europa, por lo que los judíos fueron un grupo minoritario, considerado en muchas ocasiones como un grupo hostil y poco dado a la integración.

Los judíos como secta deicida

Los primeros cristianos no los ven como una religión afín, sino como una secta deicida a los que se invita continuamente en toda Europa a la conversión. A lo largo de toda la Edad Media se considera a los judíos como responsables de todos los males, así, por ejemplo se les culpará de provocar la peste negra y otras enfermedades, así como las malas cosechas, siendo utilizados en ocasiones por las autoridades como cabezas de turco. Se difundían rumores de crímenes rituales que conducen a lo largo de la historia a numerosas matanzas. En algunos lugares se les obligará a vivir en barrios cerrados; serán los primeros guetos.

Discriminación de los judíos

Los judíos serán discriminados al no poder acceder a ciertas profesiones como soldado o campesino. Esto les llevará a tener empleos específicos, normalmente relacionados con el comercio y muchos acabarán siendo prestamistas, debido a que los cristianos no podían cometer el pecado de usura.. En algunos países fueron obligados a llevar distintivos como prendas de colores determinados o signos como círculos amarillos.

Sefarditas y asquenazíes

La expulsión de España provocó una importante división de los judíos, así, por una parte, los sefarditas serán los procedentes de España y los asquenazíes serán los judíos que vivirán en la Europa Central y Oriental.

Los judíos en Europa

La Reforma Protestante no mejoró la situación de los judíos en Europa. No olvidemos que Martín Lutero fue el autor del libro Contra los judíos y sus mentiras, que está considerado como la primera obra moderna del antisemitismo. En este libro Martín Lutero propone la expulsión de todos los judíos y la quema de las sinagogas.

Las matanzas y el odio continuaron a lo largo de los siglos XVII y XVIII hasta que la Revolución Francesa proclamó la emancipación de todos los judíos. Esta igualdad jurídica permitió el acceso de profesionales como Karl Marx o Felix Mendelssohn, pero no pudo evitar los terribles progromos de la Rusia zarista de finales del siglo XIX.

Las bases ideológicas del antisemitismo del siglo XX

Mientras esto sucede se escribían obras que ponían las bases ideológicas e intelectuales para el antisemitismo como La Francia judía de Édouard Drumont, o el Ensayo sobre la desigualdad de las razas, del conde Gobineau, o La victoria del judaísmo sobre el germanismo de Wilhelm Marr. Estas obras fueron las que luego serían utilizadas por los nazis para legitimar el odio visceral a los judíos, así como su discriminación y posterior intento de exterminio.