Para cualquier actor que se precie, contar en su vitrina con un premio Oscar es el culmen de su carrera profesional. Obtener un Oscar representa el máximo reconocimiento por parte de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Los Ángeles (California).

Los Oscar iniciaron su andadura el 4 de mayo de 1927, cuando un total de 36 personas relacionadas con la industria del cine se reunieron y decidieron crear la Academia de las Artes y las Ciencias de Hollywood. Fue su primer presidente, Samuel B. Mayer, y su empresa, la Metro Goldwing Mayer, quienes propusieron la creación de un premio anual en forma de estatuilla.

Aquí arrancaba historia de este galardón, que celebró su primera ceremonia de entrega de premios el 16 de mayo de 1929 en el Hollywood Roosevelt Hotel, bajo la presidencia de Douglas Fairbanks, aunque la preciada estatuilla había sido creada un año antes por el escenógrafo de la Metro Goldwyn Mayer Cedric Gibbons, que dibujó el boceto inicial que posteriormente esculpiría el artista George Stanley. A esta primera gala asistieron 270 personas, y el cubierto costaba 5 dólares.

La ceremonia inicial lejos estaba de contar con la cobertura mediática que ostenta hoy en día. La primera entrega de los Oscar que se televisó, en blanco y negro, tuvo lugar el 19 de marzo de 1953, y a partir del año 1966 los espectadores pudieron disfrutar de los vistosos colores que envuelven a este glamuroso evento.

De estatuilla dorada a Oscar

Los premios de la Academia, Academy Awards, consisten en una figura que representa a un caballero armado con una espada y posado sobre un rollo de película de cine. La bobina consta de cinco radios, cada uno de los cuales representa a una de las ramas originales de la Academia: actores, guionistas, directores, productores y técnicos.

Durante los primeros años el galardón era conocido como “la estatuilla de la Academia” o “el trofeo dorado”, hasta que en 1931 Margaret Herrich, entonces bibliotecaria de la Academia y posteriormente directora ejecutiva, exclamó al ver la estatuilla: “¡Ahí va, si se parece a mi tío Oscar!”. Tras el ocurrente comentario todos los miembros de la Academia comenzaron a referirse a ella como Oscar. Pero el nombre no se haría popular hasta 1934, cuando el crítico Sydney Skolsky lo utilizó en su columna periodística para referirse al premio a la mejor actriz, que ese año recayó en Katharine Hepburn. Finalmente, a partir del año 1939, la Academia empezó a utilizarlo de forma oficial.

Las medidas y el interior de Oscar

El diseño de Oscar no ha experimentado grandes variaciones a lo largo de su historia, todo lo contrario que ocurre con el material de que está hecho. Inicialmente la estatuilla era de bronce bañado en oro, pero su acabado no resultaba muy pulido. Es por ello que posteriormente se comenzó a elaborar en un material denominado britannia, una aleación de cobre, estaño y regulo de antimonio que tiene un aspecto similar al peltre bruñido o la plata y que permite darle un mejor acabado.

Debido a la Segunda Guerra Mundial, los Oscar fueron confeccionados durante tres años consecutivos en yeso pintado. Era la forma que tenía Hollywood de colaborar con el ahorro de los materiales que se usaban en la fabricación de armamento. Eso sí, una vez finalizada la contienda, los galardonados pudieron cambiar sus premios por otros de metal chapado en oro.

La actual estatuilla mide 33,75 centímetros y pesa casi cuatro kilos. Para cada edición se elaboran alrededor de 60 estatuillas, y las que no cumplen los controles de calidad vuelven a ser fundidas. Para fabricar un Oscar son necesarias 12 personas, las cuales emplean alrededor de 20 horas en su proceso de elaboración.

Curiosidades de los Oscar

Alrededor de las 82 ediciones de los Academy Awards giran infinidad de anécdotas. Entre las más curiosas destacan las dos únicas veces que el Oscar fue entregado con un diseño diferente. La primera fue en 1938, cuando el ventrílocuo Edgar Bergen recibió un Oscar de madera con la boca articulada, como homenaje al muñeco cómico que había creado, llamado Charlie McCarthy.

Por su parte, en 1939 Walt Disney recibió una estatuilla de tamaño normal acompañada por otras siete de tamaño reducido. Estas representaban a Blancanieves y los Siete Enanitos, Oscar a la innovación que esta película supuso para el cine de animación.

Otra anécdota curiosa la protagonizó el director y productor Steven Spielberg en 1996, cuando compró de forma anónima el único Oscar que Clark Gable recibió a lo largo de su vida, por Sucedió un anoche, estrenada en 1934. Posteriormente Spielberg reconoció la operación y alego haberlo hecho para que el galardón no fuese utilizado con fines comerciales. Finalmente acabó donándolo a la Academia.

Entre los sucesos más recientes destacar el que acaeció en el año 2000, cuando 55 estatuillas fueron robadas pocos días antes de la gala. La mayor parte fueron recuperadas gracias a la colaboración de un ciudadano, Willie Fulgear, que las encontró casualmente cerca de un vertedero del barrio coreano de Los Ángeles. Para agradecérselo, la Academia invitó a Fulgear a la ceremonia de ese mismo año.

Para finalizar, dos datos. El primero recordar que hasta el año 1988 los Oscar se entregaban tras la conocida frase "And the winner is...". Actualmente se utiliza la fórmula "And the Oscar goes to...". Por último, señalar que la única ocasión en que se suspendió el habitual y espectacular desfile de las estrellas por la tradicional alfombra roja fue en 2003. El motivo, acababa de estallar la guerra de Estados Unidos contra Irak y los organizadores de la gala consideraron una frivolidad el tradicional desfile.