El perfume tiene un origen muy antiguo y se cree que su cuna ha sido el Oriente. Pero fueron los egipcios los primeros en conservarlos en vasos de alabastro, para preservarlos de la luz y el calor.

Rápidamente se difundieron en Creta y Grecia, donde las esencias de flores como el lirio y la rosa eran extraídas de las plantas.

Historia de los perfumes

El primer estudioso de los perfumes fue el filósofo y botánico Teofrasto, discípulo de Aristóteles, quien en su Tratado de los olores describe el modo de preparación para crear una fragancia armónica.

De Grecia llegó a Roma, triunfando en la edad imperial.

Petronio cuenta en su Satyricon, como Trimalcione se presentaba en los banquetes envuelto en una nube de perfumes creando “orgías olfativas”.

Con la caída del imperio romano, el poder de los perfumes regresa a Oriente, siendo los árabes los que desarrollaron la técnica de destilación.

Luego de los años de ostracismo impuestos por las Cruzadas, el suceso se produce en el Renacimiento, cuando Catalina de Medici lleva a la corte parisina su perfume Renato Bianco, que apasionó a los franceses.

En Inglaterra, la reina Elizabeth I ordenó que antes de su llegada, en todos los lugares públicos se debía rociar perfume.

En el 700 aún no existía el hábito de lavarse, los nóbiles se ponían perfumes que llevaban en un tipo de cartera llamada justamente nécessaire.

En el 800, el nuevo gusto por la higiene hace que se difundan distintos tipos de jabones aromatizados y esencias para el ambiente.

En la ciudad francesa de Grasse nació la primera industria del perfume.

Tipos de perfumes y su composición

  • Extracto o perfume: alcohol de alta graduación con el 15-20% de aceites esenciales.
  • Agua de perfume o perfume de toilette: alcohol de alta graduación con el 7-15% de aceites esenciales.
  • Agua de toilette: mezcla de agua y alcohol con el 5-10% de aceites esenciales.
  • Agua de colonia: mezcla de agua y alcohol con el 3-5% de aceites esenciales.
  • Eau fraîche: agua de toilette sin alcohol.

El conservatorio de perfumes

En 1990, en Versalles, Francia, fue creada la Osmotèque, una colección de más de 1.600 perfumes, de los cuales 400 se encuentran en los negocios.

Son conservados en habitaciones oscuras, a una temperatura constante de 12° y con gas argón, que protege los perfumes del contacto con el aire.

Consejos para el uso de perfumes

El perfume reacciona en contacto con el calor del cuerpo, por esto se aconseja aplicarlo en los puntos más calientes y húmedos: el cuello, la base de la nuca, detrás de las orejas, en la parte interna de la muñeca y del codo y detrás de las rodillas.

No hay reglas precisas, el perfume es aplicado sobre la piel, reacciona y difunde una fragancia única y característica de cada persona.

Perfumes personales que se hicieron famosos

  • Chanel N° 5: es uno de los perfumes más vendidos del mundo. Fue creado en el año 1921 por Ernest Beaux, según las indicaciones de la estilista francesa Coco Chanel, a quien le parecían ridículos los nombres de los perfumes de aquella época.
Ella misma decidió el nombre, porque la fragancia correspondía a la quinta propuesta que le había hecho oler Beaux.

  • Fleurissimo: inspirado en un regalo que el príncipe Ranieri de Mónaco había encargado a Creed para su esposa. El perfume fue entregado el día del casamiento con Grace Kelly.
  • Etiquette Bleue: es el perfume que Alfred Guillaume, conde de Orsay, creó en 1830 para su amante Lady Blessington. Se lo regaló en una botella anónima con una simple etiqueta azul, sin ninguna inscripción.
Sólo en el 1908 viene comercializado por Parfums d’Orsay, con el nombre de Eau de Bouquet.

Nada mejor que los perfumes para activar los recuerdos del inconsciente, ponen en marcha el mecanismo de reconocimiento que hace liberar antiguas sensaciones dormidas.