Las invasiones germánicas en Britania generaron un movimiento migratorio muy importante desde el continente, en las zonas costeras del Océano Atlántico, que hoy se reconocen como partes de Holanda, Alemania y Dinamarca.

Desde los territorios que corresponden hoy a Dinamarca partieron en gran número pueblos de las tribus de los anglos, quienes atravesando el Mar del Norte, se fueron asentando desde las primeras décadas del siglo VI en la costa nororiental de Inglaterra.

Los anglos fundaron los reinos de Bernicia al norte, Deira al centro y Anglia Oriental, el más meridional. Hacia el año 560 se hizo gobernante fuerte en Deira, Elli, quien guerreó contra los nativos britanos y conquistó territorios al oeste, fundando allí una colonia hacia el año 586, a la que llamó Mercia o “Tierra de la frontera”; muy pronto Mercia se haría autónoma y surgiría como reino.

El surgimiento de Mercia

Sin duda que la posición estratégica de Mercia en el centro de la Inglaterra y la conquista de vastos territorios, incidieron para que rápidamente tomara un lugar de preponderancia en la denominada Heptarquía anglosajona, que Mercia integraba junto con Northumbria, Anglia Oriental, .

Mercia estaba limitado al norte por Northumbria – la unión de Deira y Bernicia -, al oeste limitaba con las montañas del país de Gales, al sudeste por Anglia Oriental y al sur con los estados sajones ribereños del río Támesis.

La historiografía acepta mayoritariamente la fundación del reino por Creoda o Crida en 584 aunque algunos quieren llevarla al año 527 por un personaje más épico llamado Icel, originario del continente y fundador de la dinastía.

La hegemonía de Mercia

Mercia tuvo por lo menos dos períodos en los que ejerció el dominio sobre los demás reinos anglosajones y sobre la isla en general.

El primero de ellos fue con un gobernante pagano llamado Penda, quien reinó desde 626 a 655. Su poder se basaba en el gusto por la guerra misma y no siempre aprovechó los frutos de sus victorias para ejercer el dominio político.

Sus batallas exitosas con sus vecinos sajones y anglos, especialmente con los gobernantes de Northumbria ocuparon buena parte de su reinado. Combatió exitosamente contra Eduino y Osvaldo – reyes de Northumbria - en las décadas de 630 y 640. Finalmente fue derrotado por el sucesor de Osvaldo, Oswiu, en la batalla de Leeds en 655, en la que Penda murió.

Penda fue el último gobernante pagano de Mercia, su hijo y sucesor - Peada - ya se había convertido al cristianismo.

El segundo período de hegemonía de Mercia comienza hacia 715 con Ethelbaldo, un descendiente de un hermano de Penda. Ethelbaldo había logrado consolidar su poder y pretendió sin mucho éxito dominar a los reinos vecinos, sin embargo hacia el final de su reinado fue derrotado por el rey de Wessex, Cuthredo. Como consecuencia de esta derrota Ethelbaldo fue asesinado.

El reinado de Offa

De la posterior confusión que sobrevino al regicidio surgió el gobernante más grande que haya tenido Mercia: Offa. En las décadas de 770 a 780 restableció el dominio sobre el sur de Inglaterra, derrotando finalmente al ejército de Wessex, obligándolo a reconocer su soberanía. También hizo que sus hijas contrajeran matrimonio con los gobernantes de Northumbria y Wessex, con lo que extendió su influencia sobre sus vecinos y ejerció la representación de los reinos antes otras potencias.

Combatió a los galeses pero no se aventuró a perseguirlos por las montañas; en cambio prefirió una estrategia defensiva, construyendo una muralla de adobe conocida como la “Tapia de Offa”, de la que hoy quedan aun ruinas. Fue tan efectiva, que los galeses cesaron sus incursiones y casi coincide con los actuales límites del país de Gales e Inglaterra.

Otros hechos importantes del gobierno de Offa fueron:

  • Creación de una moneda nacional;
  • Firma de un tratado comercial con Carlomagno;
  • Reconocimiento del Arzobispado de Lichfield por el Papa;
  • Resurgimiento de cultura en Inglaterra – sabios como el northumbrio Alcuino son personajes surgidos de la luz de bonanza cultural que apañaba el reinado de Offa -.
Offa murió hacia 796 después de un reinado brillante de 42 años. Con su muerte comenzó la declinación, que se consolidó con las derrotas de los mercianos ante los sajones de Wessex en 825 y 830.

La llegada de los daneses

Los vikingos ya venían haciendo correrías en Inglaterra desde los últimos años del siglo VIII, las que se intensificaron durante las primeras décadas del siglo IX, de tal forma que llegaron a ser una verdadera invasión, que repercutió fuertemente sobre Mercia.

Hacia 870 los daneses ya habían ocupado la parte oriental de su territorio y el último rey de Mercia, Ceolwulf, gobernó sobre la parte occidental del reino, hasta 879. Desde esa época, bajo el reinado de Alfredo el Grande de Wessex y en medio de las fuertes zozobras generadas por la guerra contra los daneses, surge una suerte de protectorado y de unión con Wessex. Los mercianos nunca dejaron de hacer valer sus derechos y esto se vio reflejado en transitorias reapariciones del reino de Mercia en 955 a 959 y en 1017, ya épocas de otra Inglaterra, en vías de unificación.