La presidencia de Abraham Lincoln está signada desde sus inicios por la intención de lograr la libertad de los negros sometidos a la esclavitud desde hacía décadas. La gran mayoría de los esclavos vivía en sur de EE.UU,, cuya principal riqueza era la agricultura y la ganadería, mientras que en los estados norteños predominaba la industria.

Estados del Norte abolicionistas

Los estados del norte ya venían mostrándose proclives a eliminar la esclavitud desde antes de la mitad del siglo XIX, mientras que los estados del sur, por el contrario, creían que la transformación de esclavos en trabajadores libres sería perjudicial para los intereses del país, sobre todo los de los establecimientos algodoneros, donde los negros eran la abundante mano de obra. La situación era tensa porque el país no podía seguir partido con distintas concepciones sobre la libertad de los esclavos negros. Esta división se acentuó cuando llegó a la presidencia Lincoln, un declarado abolicionista; su asunción provocó la separación inmediata de los estados del sur, los que a la vez que declararon la guerra a los del norte, eligieron su propio presidente, Jefferson Davis.

Estallido de la guerra de secesión

Lincoln, recién asumido, intentó evitar la guerra, pero sus intentos fueron rechazados, iniciándose una guerra muy sangrienta, que duró cinco años.

Los estados sureños contaban con un ejército más disciplinado y con una organización militar superior a los estados del norte y empezaron las acciones con ventajas. El norte por su parte, contaba con una incipiente industria que proveía enormes recursos para el ejército.

Las batallas de la Guerra de Secesión fueron muchas y muy sangrientas, sobre todo por el estilo de guerra de esa época, en el que se luchaba en batallones que iban casi al descubierto del enemigo, con cargas simultáneas entre bandos, lo que de hecho significaban fusilamientos recíprocos, resultando en terribles carnicerías.

Entre los militares que se destacaron en la guerra de secesión se destaca uno de los pocos estrategas, el general Robert Edward Lee, conocido como el "As de picas", quien ganó varias batallas para el sur contando con ejércitos menos numerosos.

Proclama de Emancipación de esclavos de Lincoln

El 22 de septiembre de 1862 la suerte de las armas parecía inclinarse a favor del sur. Fue cuando Lincoln, renunciando a sus antiguos propósitos de conciliación, lanzó una proclama por la que declaraba que desde el 1° de enero de 1863, los esclavos domiciliados en los estados del sur, serían legalmente libres, asistiéndoles el derecho de recurrir a la fuerza en caso de serles denegado el derecho.

Esta proclama afianzó la situación del ejército abolicionista, porque muchos esclavos abandonaron sus tareas y se pasaron a las filas norteñas. Fue un doble golpe para los sureños ejércitos confederados, que no solamente vieron menguada su fuerza de trabajo, sino que esos trabajadores pasaron a engrosar las filas enemigas del llamado ejército de la unión.

Derrota del Sur

En abril de 1865 el general Ulises Grant de la Unión, rindió al ejército confederado del sur al mando de Lee, después de haber tomado la ciudad de Richmond y después de años de sangrientas batallas. Entre estas últimas se destacan: Antietam, Chancellorsville, Fredericksburg, y Gettysburg, en general victorias del General Lee sobre el norte.

El castigo de los estados sureños por su derrota fue la pérdida de sus derechos civiles por diez años, aunque todo el país sufrió, por la enorme pérdida de vidas, que significó para ambos bandos.

Lincoln, el presidente mártir

Poco después del triunfo, Lincoln fue asesinado por un fanático sureño, John Wilkes Booth, mientras el presidente asistía a una función de teatro, lo que corresponde al primer magnicidio de EE.UU. y el motivo por el a Liincoln se lo llama "el presidente mártir."