Las Islas Británicas no siempre fueron una tierra aislada. De hecho, unos 6.000 años a.C se encontraban unidas al continente, cuando el deshielo provocó su separación, que tanta significación tendría en la historia. Ese aislamiento le dio a los habitantes de las islas una sensación de seguridad que no tenían los del continente. Sin embargo, los 35 kilómetros del Canal de la Mancha que separan Calais de Dover siempre fueron una tentación para los pueblos del continente, que fueron llegando durante el Neolítico, los más conocidos vinieron desde la costa atlántica francesa y española y desde el centro de Europa - Pueblo del Vaso Campaniforme -. Estos pueblos no encontraron a las islas deshabitadas. El hombre prehistórico ya había ocupado cuando las tierras estaban unidas al continente. A los pueblos neolíticos se les atribuyen los grandes monumentos megalíticos, como Avebury y Stonehenge, pero su creciente cultura no pudo detener una oleada invasora que venía ocupando toda la Europa Central y que llegó hasta lugares más periféricos como Roma y la Península Ibérica. Estamos refiriéndonos a los celtas.

Los celtas: invasión a las Islas Británicas

Se sabe que los celtas, de origen ario y caucásico, venían ocupando tierras de la Europa central desde el año 1.500 a.C. Sus tribus penetraron en la zona del Danubio y los Alpes, la Europa Central, Italia y España, ocupando algunos lugares donde se establecieron. Llegaron a la Galia hacia el año 800 a. C. y hacia los siglos VI y V a.C invadieron Britania e Irlanda. Son dos oleadas las que se pueden diferenciar:

  • los Goideles o Gaeles, cuya lengua se hablaba en Irlanda, Gales, Cornualles y en las tierras altas de Escocia - en algunos lugares se conserva todavía -.
  • los Prythones (bretones) de la misma lengua que los celtas de la Galia.
Ambos pueblos venían con armas de hierro y una cultura superior, por lo que pronto sometieron a los pueblos neolíticos. Los Goideles se establecieron hacia el este de la isla de Britania e Irlanda y los Prythones en el sur y el oeste. Pronto se dividieron en tribus que se identificaron, siguiendo las costumbre de sus hermanos continentales, por su autonomía y su espíritu guerrero.

Cultura y costumbres de los celtas

Los griegos y romanos describían a la mayoría de los celtas como gente de gran estatura, piel blanca y cabello rubio o pelirrojo. Eran esencialmente guerreros, incluso entre clanes y tribus celtas. En la batalla generaban temor pintándose el rostro y el cuerpo de colores vivos - sobre todo azul - y también se decoloraban el cabello; algunos entraban en un éxtasis guerrero, combatiendo desnudos. Una de las tribus conocidas eran los "Picty" (hombres pintados) o pictos, tribus de Escocia, que luego fuera un refugio celta imbatible tras las invasiones romana y anglosajona. La palabra "Prython" significa "país de los hombres tatuados", se debe al griego Pytheas, quien hacia el año 325 a.C. bautizó las islas como "Pretannicas", denominación que se ha mantenido con leves modificaciones hasta hoy. Los britanos que Pytheas describe bebían una bebida de grano fermentado y miel y comerciaban con el estaño del sur y de las pequeñas islas Scilly, del sur, intercambio que produjo la primera acu ñación de monedas de oro de las islas. La familia y el clan - que se diferenciaban por blasones y colores - eran la base de la sociedad y del poblado; sin embargo los celtas tenían continuas reyertas intestinas que fueron aprovechadas por sus enemigos para dominarlos, entre ellos los romanos, que invadieron las isla de Britania en el siglo I. Los celtas eran más propensos a la caza y la pesca que a la agricultura, sin embargo trabajaban las tierras con el arado.

Los druidas celtas

Este pueblo obedecía a una clase dirigente constituida por sacerdotes, los Druidas, que eran guías espirituales y políticos de gran influencia; crearon un centro de formación en la isla de Anglessey al que acudían para instruirse de todas las tierras celtas, incluso las continentales. Creían en la Metempsicosis, es decir.la muerte como una mudanza y los muertos como una reserva disponible de almas preparadas para la reencarnación, culto que hace recordar a los brahamanes hindúes. La religión se basaba en el culto a la naturaleza, a los bosques y sobre todo adoraban al Roble, ya que creían que el hombre surgía de los infiernos en forma de árbol. Por eso le rendían culto como a una divinidad benéfica que proveía la vida. Sus ritos, muchas veces con sangrientos sacrificios humanos, tenían que ver con los árboles, las cosechas, la provisión de caza y las guerras. de Los celtas de Britania sucumbieron primero ante los romanos y luego, tras un breve lapso de libertan, antes los anglosajones, pero dejaron un legado cultural indeleble en toda la cultura de las Islas Británicas, manteniendo intacta hasta hoy su cultura, como en Gales, Escocia e Irlanda.