La historia, como ciencia, se centra en el estudio de los hechos trascendentes para la humanidad a partir del año 3.000 a.C. Esa es la fecha aproximada donde concluye la prehistoria y que coincide con la aparición de la escritura en Sumeria.

Los hechos históricos pueden clasificarse según su duración; así pues, los acontecimientos, que serían de corta duración, acontecen en unas horas o días, como podría ser el crack del 29. Los coyunturales o de media duración tienen lugar en unos pocos años, sirviendo como ejemplo la crisis que estamos padeciendo en la actualidad. Y fenómenos históricos de larga duración o estructurales, serían aquellos que se desarrollan a lo largo de los siglos, como el cristianismo, la reconquista u otros.

Fuentes históricas

Los hechos históricos se recopilan mediante las fuentes que, de hecho, constituyen la base para comprender nuestro pasado. Estas fuentes se clasifican en dos tipos: las fuentes primarias y las fuentes secundarias.

Las fuentes primarias son aquellas que se recogen en el tiempo en que suceden los acontecimientos, sin ser transformadas ni modificadas. Pueden ser escritas, iconográficas (pintura, escultura, arquitectura, etc.), transmitidas oralmente o analizadas a través de objetos o paisajes. Las fuentes secundarias, también denominadas historiográficas, son aquellas que se elaboran a partir de las fuentes primarias, como libros, documentos u otros.

Historiografía e historiología

La historiografía está fundamentada en un conjunto de técnicas y métodos con los cuales se describen los hechos históricos acaecidos a lo largo de la historia registrada. Para ello es menester el empleo del método histórico supeditado a los requerimientos del método científico. El término historiografía también hace referencia a los trabajos literarios de los historiadores, así como a las escuelas o agrupaciones y tendencias de los propios historiadores.

La historiología, que viene a ser la teoría de la historia, engloba el conjunto de explicaciones, teorías y métodos para desentrañar el cómo, el por qué y de qué forma se producen cierto tipo de hechos históricos, así como situaciones sociopolíticas se dan en ciertos lugares y no en otros.

Cronología histórica e historia mundial

La cronología en la historia está muy ligada a lugares y civilizaciones. En nuestra cultura es habitual hablar de periodos históricos haciendo referencia a un año en concreto para añadirle a continuación antes de Cristo o después de Cristo. Pero esto no siempre ha sido así, ni siquiera lo es en la actualidad en todas partes.

Otra división que nos resulta familiar a los occidentales es la que divide la historia en Edad Antigua, Edad Media, Edad Moderna y Edad Contemporánea. La Edad Antigua se subdivide a su vez en el periodo inicial, coincidiendo con las primeras civilizaciones, la antigüedad clásica, con las civilizaciones griega y romana, y la antigüedad tardía, entre los III a.C. y el siglo VII. La Edad Media también se subdivide en la Alta Edad Media y la Baja Edad Media. Coincidiendo con el descubrimiento de América se inicia la Edad Moderna para dar paso, con la Revolución Francesa, a la Edad Contemporánea, o sea, la que estamos viviendo en la actualidad.

La realidad es que no hay un consenso de carácter universal para establecer los periodos históricos. Morgan, Engels y Childe, este último contemporáneo, avalan otro método para estudiar la cronología histórica. Contemplan términos como salvajismo, de 3.000.000 a 10.000 a.C., y barbarie, de 10.000 a 3.000 a.C, como los antecesores de la historia humana, que se inicia con el modo asiático de producción, que abarca del 3.000 al 500 a.C. El esclavismo que va del 500 a.C. al 500 d.C. El feudalismo entre los años 500 y 1.500 y, para terminar, el capitalismo, que va del año 1.500 hasta la actualidad.

Ciencias auxiliares de la historia

Son diversas las ciencias que ayudan a comprender y complementan con sus aportaciones la historia de la humanidad. Son las disciplinas en las que se apoya el historiador para dar validez a los hechos, documentos o hallazgos relacionados con cualquier periodo histórico. Entre las más significativas cabe destacar la cronología, de la que hemos hablado ampliamente. La paleografía, por su parte, es la ciencia que estudia la escritura y que ha aportado grandes descubrimientos sobre civilizaciones cuyos escritos constituyeron un enigma durante mucho tiempo. La numismática es la ciencia que se encarga de estudiar las monedas. La geografía nos sitúa en los escenarios donde tuvieron lugar los hechos históricos. Y la arqueología es la encargada de aportar datos sobre las diferentes culturas o civilizaciones humanas.

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