La hipófisis, conocida como la glándula maestra, libera hormonas que interaccionan con otras glándulas para que produzcan las hormonas específicas que requiere el organismo.

La hipófisis, también llamada glándula pituitaria, consta de tres partes; el lóbulo anterior o adenohipófisis y el lóbulo posterior o neurohipófisis, que es donde se almacenan la mayoría de las hormonas, y la hipófisis media, que compone apenas un 2% de la totalidad de la hipófisis.

Adenohipófisis; el lóbulo anterior

La adenohipófisis es la parte anterior y más voluminosa de la glándula pituitaria, formada por células epiteliales que segregan siete hormonas que estimulan la función de diversos órganos endocrinos periféricos:

  • Hormona adrenocorticotropa (ACTH): Se trata de una hormona polipeptídica encargada de estimular las glándulas suprarrenales. Esta hormona estimula dos de las tres zonas de la corteza suprarrenal; la zona fascicular, donde se secretan los glucocorticoides cortisol y corticosterona, y la zona reticular, que produce andrógenos como la dehidroepiandrosterona y la androstenediona.
  • Betaendorfina: Es un tipo de hormona polipéptida cuya función consiste en bloquear la sensación de dolor. Se produce como respuesta al dolor, el ejercicio o diferentes formas de estrés.
  • Hormona estimulante de la tiroides (TSH): Conocida también como tirotropina u hormona tirotrópica, se encarga de producir, a través de la glándula tiroides, las hormonas tiroxina y triyodotironina.
  • Hormona foliculoestimulante (FSH): Es una hormona que estimula el desarrollo y el crecimiento. En las mujeres estimula la producción de óvulos y de una hormona llamada estradiol en la primera mitad del ciclo menstrual. En los hombres estimula la producción de espermatozoides.
  • Hormona luteinizante (LH): Hormona también llamada lutropina. Esta glucoproteína estimula la ovulación femenina y la producción de testosterona masculina.
  • Hormona somatotropa: Conocida también como somatotropina u hormona del crecimiento, estimula la síntesis proteica en las células, se sirve de los ácidos grasos para obtener energía disminuyendo la utilización de los carbohidratos. Su incidencia en el crecimiento está relacionada con la presencia de tiroxina, insulina y carbohidratos.
  • Prolactina: La prolactina es la hormona encargada de aumentar la secreción de leche de la glándula mamaria.

Neurohipófisis; el lóbulo posterior

La neurohipófisis conforma el lóbulo posterior de la hipófisis. De origen embriológico en un brote que se extiende desde el ectodermo del piso del tercer ventrículo del diencéfalo (infundíbulo) y almacena la hormona antidiurética y la oxitocina, ambas secretadas por las fibras amielínicas de las neurónas del hipotálamo.

  • Hormona antidiurética (ADH): La hormona antidiurética o vasopresina es de vital importancia en lo que respecta a la regulación del contenido de agua en el organismo. Su función principal consiste en permeabilizar los túbulos colectores de la nefrona –parte del riñón responsable de la purificación de la sangre–, aumentando el paso del agua de estos túbulos hacia el intersticio hipertónico de la médula renal.
  • Oxitocina: Se trata de una hormona moderadora de los patrones sexuales, actuando también como neurotransmisor en el cerebro. En las mujeres se libera en grandes cantidades durante el parto que, junto a la lactancia, actúa como facilitador. Se cree que guarda estrecha relación con el contacto y el orgasmo, razón por la que también se la conoce como la “molécula del amor”. Parece estar igualmente ligada al establecimiento de las relaciones sociales.

Hipófisis media

La hipófisis media es una región pequeña y estrecha de la hipófisis que establece el límite entre el lóbulo posterior y el lóbulo anterior. En la hipófisis media se libera una hormona conocida como MSH; hormona estimulante de melanocitos. En el ser humano actúa sobre los melanocitos, involucrados en los cambios de color de la piel. Esta hormona llega a través de la sangre hasta los melanocitos –células que se encuentran en la capa externa de la piel– y sintetizan la melanina, que es la encargada de producir la pigmentación en la piel. El albinismo, por ejemplo, es un trastorno que consiste en un déficit de la producción de la melanina.

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