Prevenir es curar. En este caso mejor que nunca se debe prevenir una enfermedad que no produce aparentemente dolor pero que se puede detectar con algo tan simple como una toma de tensión. Lo más difícil en este caso es tener la iniciativa de hacerlo, de pedir hora en el médico para algo que no molesta. ¿Últimamente discute más en la oficina? ¿Le amarga mucho más de lo habitual un atasco? ¿Le irrita cualquier tontería? Quizás crea que no tiene importancia, que son cosas que pasan habitualmente por el estrés diario, pero las respuestas a esas preguntas pueden indicarle si tiene la tensión alta.

Las cuatro íes

No se trata de ser alarmistas, pero expertos reunidos este 17 de mayo, Día Mundial de la Hipertensión, advierten de la importancia de detectar y abordar esta enfermedad antes de que dañe órganos vitales como el cerebro y el corazón. En la reunión patrocinada por la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA), se instaba a luchar contra las cuatro íes:

  1. Insuficiencia cardiaca.
  2. Infarto agudo de miocardio.
  3. Ictus.
  4. Insuficiencia renal.
Combatiendo la aparición de estas patologías cardiovasculares se intenta concienciar a la población del riesgo de un mal control de la HTA (hipertensión, desde ahora).

Trece millones de hipertensos en España

De 45 millones de habitantes, los especialistas calculan que 13 millones son hipertensos. Es decir, más del 25% de la población española es hipertensa. Pero lo lamentable es que de esos trece millones de enfermos de hipertensión arterial solo la mitad lo sabe y se trata. De ahí la insistencia de los especialistas en la detención a tiempo de la enfermedad y luego en el adecuado control de los niveles de tensión.

14-9, malos números

Los niveles de riesgo para su salud serían los que marcasen, tras tres tomas de comprobación, medias iguales o superiores a 90 para la mínima y 140 para la máxima. O lo que es lo mismo, dicho de forma coloquial: 14-9. En este caso su reto sería alcanzar medidas lo más próximas posibles al ideal: 13-7; aunque esta media dependerá de cada paciente y su constitución metabólica, la trece-siete se considera referencia para hablar de "normalidad" en el control de la HTA.

De números va la cosa. En estas ponencias sobre la hipertensión arterial las cifras eran claras, otro estudio advierte de que el 9% de la población española menor de 35 años es hipertensa. Las causas fundamentales son el sobrepeso y la falta de ejercicio, no por ese orden, ya que en este caso el orden de los factores no altera el producto.

Razones fundamentales que pueden causar hipertensión arterial

  • Obesidad o sobrepeso.
  • Asociada o relacionada también con la diabetes.
  • Malos hábitos alimentarios, exceso de sal y grasas. Abuso de bebidas alcohólicas.
  • Sedentarismo. Falta de ejercicio físico regular o diario.
  • Estrés emocional muy continuado.
  • Herencias genéticas.
Esta última razón, la herencia genética, supone uno de los más factores más habituales, pero, como dijimos, si lo más habitual también es desconocer que se padece, el progenitor que la sufre o que la ha sufrido no podrá advertirle. Así que el control de la tensión, al menos una vez al año, es fundamental; y si se conocen esos antecedentes familiares negativos, al menos una vez cada tres meses.

Asesino silencioso

La HTA se conoce con este nombre tan contundente porque no suele presentar síntomas y molestias hasta que causa problemas de riñón, corazón o de visión; cegueras parciales o totales. De los miles de infartos y casos de ictus que se registran en los hospitales españoles, la mayoría son provocados por la hipertensión arterial.

Recomendaciones

Una vez detectada es preciso seguir estas recomendaciones:

Practicar ejercicio físico regularmente. Controlar el sobrepeso.

  • Llevar una dieta sana y equilibrada. Lo ideal es distribuir la alimentación diaria en 5 tomas.
  • Incluir entre 25-30 gramos de fibra al día en su dieta.
  • No más de 3 gramos de sal al día.
  • En general comer de todo, pero en su justa medida.
  • A partir de los 45 años hacer un control de analítica de los niveles de glucemia.
De todas formas, aunque no haya detectado que tiene HTA, estas recomendaciones son saludables para todo el mundo. Prevenir es curar.