Es considerada como una de las causas más frecuentes de muerte y afecta a mil millones de personas en todo el mundo. Es asintomática y fácil de detectar, pero si no se la trata a tiempo puede tener complicaciones graves.

Cuando la causa de esta enfermedad es desconocida (en un 90% de los casos), se la denomina hipertensión arterial esencial. Cuando la causa es conocida, se la denomina hipertensión arterial secundaria, y es más sencillo tratarla e incluso eliminarla, conociendo las enfermedades más graves que le dieron origen.

Las medidas de la presión

La presión arterial sistólica es la presión sanguínea en las arterias durante un latido cardíaco, y debería estar en 120 aproximadamente.

La presión arterial diastólica es la presión sanguínea entre dos latidos, y debería medir 80 aproximadamente.

Una presión sistólica por encima de 139 mm Hg o una presión diastólica por encima de 89 mm Hg, se consideran un signo de hipertensión arterial, pero cada persona tiene una cifra umbral diferente dependiendo de su perfil individual, su genética y su herencia.

Las causas más comunes de la hipertensión

  • Un tercio de la población afectada debe su estado al consumo de sal, ya que ésta retiene agua y aumenta la presión sanguínea.
  • La resistencia a la insulina, en pacientes con síndrome metabólico, es otra de las causas principales.
  • La apnea durante el sueño es otra de las causas.
  • El componente genético también, ya que hay más de 50 genes que estarían involucrados con la hipertensión.
  • El sobrepeso es un factor muy importante.
  • La raza es otro factor importante, ya que los individuos de raza negra tienen el doble de posibilidades de desarrollar hipertensión.
  • El sexo, porque los hombres tienen una mayor predisposición a desarrollarla.
  • La edad, por último, es otro de los aspectos a tener en cuenta, ya que los vasos sanguíneos se endurecen y se vuelven más rígidos por el aumento de las fibras de colágeno y al reducirse el vaso, la presión arterial aumenta.

Las lesiones más comunes que produce la hipertensión

Las lesiones más habituales que produce esta enfermedad incluyen las del sistema nervioso central, las arterias periféricas, el corazón y los riñones.

En el corazón puede causar un accidente cerebro-vascular (ACV), infarto del miocardio, cardiopatías o derrame cerebral. En menor grado puede ocasionar arterioesclerosis, arritmias o fibrosis miocárdica.

En los riñones se puede dar un infarto renal, insuficiencia renal crónica o nefropatía.

Cómo detectar la hipertensión

Se la denomina “el asesino silencioso” por ser una enfermedad asintomática. Para detectarla deben hacerse chequeos médicos periódicos y algunos estudios específicos, como análisis de sangre y orina, electrocardiograma, ergometría y eco-doppler.

La hipertensión no se cura en la mayoría de los casos, pero puede controlarse para tener una buena calidad de vida.

Lo más importante: la prevención

Las pastillas son solo parte del tratamiento, lo mejor es prevenir la hipertensión mediante unos simples pasos:

  • Reducir el peso corporal
  • Reducir el consumo de sal
  • Reducir el consumo de alcohol
  • Realizar actividad física (caminar, nadar, correr o andar en bicicleta)
  • Reducir el consumo de café
  • Dejar de fumar
  • Consumir alimentos ricos en potasio (frutas, verduras)
  • Controlar la glucemia.

Remedios caseros

Hay varias recetas caseras contra la hipertensión arterial, pero las más conocidas y fáciles de preparar son:

Tomar diariamente un vaso de jugo de pepino, o de hojas de olivo cocido, o licuado de limón con perejil.

También se puede tomar con el desayuno durante 10 días, el jugo de 15 uvas con agua, o licuado de berenjena con agua, o licuado de cebolla con 7 ajos y jugo de limón.