La hipersomnia o el exceso de sueño es un estado que padecen algunas personas por el que no pueden estar despiertas sin tener una sensación inevitable de somnolencia. Esta semana se ha publicado una investigación en la revista Science Translational Medicine que probaría el origen del trastorno: una molécula que está presente en el fluido cerebroespinal.

Síntomas de la hipersomnia

La hipersomnia no es lo mismo que la sensación de letargo o de cansancio que aparece cuando una persona duerme poco. En realidad el trastorno de hipersomnia provoca en quienes lo sufren, una sensación continua de sueño, pese a que han dormido las horas recomendadas como normales o inclusive un número mayor de horas, lo que para el común de la gente sería lo adecuado.

A los que padecen hipersomnia primaria les ocurre que deben descansar o dormir siestas en lugares no habituales, como su trabajo, o que no pueden evitar siestas repentinas como participantes de un evento o una charla o escuchando a un profesor en una clase o incluso en una reunión de trabajo.

Si bien hasta ahora se especulaba con causas diversas, como lesiones cerebrales, hiperglucemia, depresión o trastornos neurológicos del sueño como la narcolepsia o el síndrome de piernas inquietas, ninguna de estas causas era concluyente.

Molécula con funciones sedantes

Sin embargo la revista Science Translational Medicine ha publicado esta semana la investigación de un equipo de investigadores estadounidenses, que han descubierto una sustancia en el líquido que fluye por la médula espinal y el cerebro, el fluido cerebroespinal, que está presente solo en las personas que padecen el trastorno y que podría ser la causa por la que no pueden mantenerse en vela.

Uno de los autores de la investigación, el Dr. David Rye, explica que según el estudio, lo que se ha descubierto es una molécula pequeña que reproduce las funciones farmacológicas de los remedios sedantes e hipnóticos, molécula que solo se encuentra en los pacientes que padecen el trastorno.

Esta molécula induce la acción del ácido gamma-amino butírico – más conocido como GABA – que actúa como ‘neurotransmisor de cierre’, y cuya función es aplacar al cerebro cuando está en estado de excitación, al vedar la ocurrencia de una sensación de insomnio o irritación.

El flumazenil como medicamento que revierte la sensación de sueño

El flumazenil es un fármaco que se utiliza como antídoto para casos de sobredosis de benzodiacepinas (medicamentos aplicados a trastornos de ansiedad, pánico, abstinencia alcohólica, epilepsia, etc.) o cuando un paciente no se despierta por la anestesia o por efecto del uso de un tranquilizante como el valium.

Se ha demostrado que este medicamento inhibe la función relajante del cerebro producida por el GABA. Los casos analizados por la investigación abarcaron a 32 varones y mujeres que padecían de manera crónica hipersomnia desde jóvenes.

El Dr. David Rye dijo en este sentido: “Nuestro objetivo era estudiar la capacidad que tenía el fluido cerebroespinal del paciente a la hora de permitir una función normal del ácido GABA”. Con este objetivo, a varios de aquellos pacientes les hicieron tomar flumazenil. Añadió el Dr. Rye respecto de los resultados: “El tratamiento mejoró la capacidad de alerta y de atención en todos los casos” y que “hasta ahora, pese a que no existen tratamientos aprobados para tratar la hipersomnia, los médicos suelen prescribir derivados anfetamínicos”.

Concluyó Rye que merced al estudio llevado a cabo “es posible abrir nuevas vías de investigación que ayuden a diagnosticar esta área clínica tan desconocida sirviéndonos del conocimiento proporcionado por la biología humana, y no simplemente empleando tratamientos empíricos”.

El presente artículo debe considerarse como de información general; ante alguna duda se debe consultar a un profesional de la salud, por ejemplo un médico o un farmacéutico.

Fuente: Science Translational Medicine