Nos encontramos en Huesca, en el río Gállego, uno de los preferidos por los amantes de deportes de aventura para poder disfrutar de una nueva modalidad de actividad intensa en el agua. El Parque Natural de Guara nos depara un enclave perfecto para actividades de aventura, siempre mezclando deporte y paisajes.

Esta disciplina genera una mezcla de tensión y belleza inigualable en la naturaleza, porque la realizamos en las mismas venas de los valles entre las montañas, es decir, sus ríos, surcando sus rápidos inmersos en la vegetación y admirando los parajes que nos rodean.

Es una actividad donde es conveniente estar en buena forma física para sacarle el mayor partido posible a la actividad, ya que tendremos que emplearnos a fondo con las piernas aleteando para salir de los rápidos, esquivar las grandes piedras en descensos y no tragar demasiada agua, aunque algunos golpes en las rodillas serán inevitables.

Hay que tener en cuenta que la tabla acuática es un mero apoyo e iremos flotando prácticamente en los rápidos de un río al natural, lo cual da por sentado el tener ligeros golpes con las piedras que están bajo el agua y que no vemos, incluso hay que esquivar las que sobresalen y a veces no puedes evitar las colisiones.

Equipo necesario

Aunque parezca algo básico, nadar bien es importante; el agua dependiendo de la época puede tener corrientes fuertes en los rápidos y en determinados tramos donde hay que que maniobrar bien. En momentos de bajo nivel de agua será una actividad entretenida y agradable que no tiene por qué generar peligro alguno.

El equipo básicamente es una tabla flotante con una especie de agarraderas que nos cubre la mitad superior de nuestro cuerpo y que irá apoyado en ella junto con unas pequeñas aletas de buceo para maniobrar.

El casco y el neopreno serán nuestras protecciones externas para combatir las frías aguas y también los golpes de las piedras ya que los neoprenos van provistos de pequeñas protecciones a modo de rodilleras o espinilleras internas.

Orígenes del hidrospeed

Hay muchos textos sobre los orígenes de esta divertida actividad de aventura, pero casi todos apuntan a Francia como país de origen donde los primeros aventureros realizaban arriesgados descensos de canales de glaciares alpinos y luego se extrapoló dicha actividad al descenso de los rápidos de los ríos con el paso de los años.

En Europa es una actividad en auge y muchas empresas de actividades de aventura incorporan en sus catálogos esta actividad, que va en ligero crecimiento años tras año. Australia y Estados Unidos son países con el mayor número de seguidores de esta disciplina.

Consideraciones a tener en cuenta

  • Al igual que en montañismo, no es nada recomendable hacer este deporte solo.
  • El neopreno debe tener un grosor extra, más que en barrancos si cabe, por el tiempo y contacto excesivo con el agua y por los peligrosos síntomas de la aparición de hipotermia.
  • La tabla es nuestra mejor aliada. Es recomendable no perderla de vista nunca, ya que es nuestro punto único de apoyo y de seguridad.
  • Calentar y estirar previamente, y siempre seguir las instrucciones del monitor que sabe los puntos clave del recorrido del río, tanto los peligrosos como los suaves y agradables.
  • Hay varios niveles de dificultad según estado físico de los participantes.
  • Precio: alrededor de los 40 euros por participante.

El trabajo del guía

Debemos asistir a las indicaciones iniciales de cómo manejar el trineo acuático y cómo hacer giros y maniobrar propulsándonos con las aletas practicando en la orilla, antes de adentrarnos en el río y empezar a descender.

Es importante durante el descenso, pese al ruido del agua, escuchar y mirar al instructor, que puede ir en piragua o también con tabla porque será quien grite o alerte de los peligros que vamos a ir teniendo y cuándo debemos hacer giros importantes.

Es recomendable haber hecho antes rafting pero ya con hidrospeed podremos nosotros mismos volver a repetir solos la experiencia si tenemos equipo y el curso de iniciación.

Sensaciones y emociones en el agua

El hidrospeed es único en su modalidad porque permite saciarnos con el agua y el entorno, disfrutar como niños y formar parte del río durante un tiempo que vale su "peso" en oro y que no olvidaremos fácilmente.

A modo de peces humanos haremos un recorrido unas veces con tensión y otras con relajación para poder admirar el entorno natural y la belleza del Pirineo Aragonés mientras flotamos en nuestra tabla de apoyo.

Zonas mágicas como Mallos de Riglos en el Pirineo ofrecen multitud de actividades como escalada, rafting, descenso de barrancos e hidrospeed.

No podemos pedir más en una actividad de aventura. Tendremos las aguas de los ríos y nosotros descendiendo por ellas en el interior de las montañas. En definitiva, un sueño hecho realidad para los amantes de la naturaleza.