Hernán Cortés fue un hombre de profundos conocimientos políticos, ideales religiosos, con proyecto de colonia, que él bautizó con el nombre de Nueva España, por la similitud con la madre patria. Era tal el amor por la tierra que conquistó que pidió que sus restos fueran traídos aquí; se considera que están en la iglesia de Jesús Nazareno en la ciudad de México.

Hernán Cortés nació en Medellín, España, en el año de 1485. Sus padres fueron Martín Cortés de Monroy y Catalina Pizarro Altamirano. Cortés salió de su lugar natal a los 14 años rumbo a Salamanca para estudiar en la universidad de esa ciudad, duró por allá dos años, por lo cual no pudo haber obtenido un conocimiento muy extenso.

Hernán Cortés rumbo al Nuevo Mundo

La inquietud y audacia de Cortés no era muy compatibles con la vida de las aulas, decidió ir a Sevilla, lugar de importancia, por ser el punto donde llegaban noticias sobre las Indias Occidentales, además de que salían muchos viajeros con la intención de mejorar su situación económica. Cortés se embarcó y llegó a Santo Domingo, fue escribano de Azúa. Por ese entonces, se dio a conocer los resultados de las expediciones de Francisco Hernández de Córdoba y de Juan de Grijalva, sobre el descubrimiento de nuevas tierras que prometían mucha riqueza, se trataba de lo que hoy es México.

El gobernador de Cuba Diego de Velázquez le dio instrucciones a Cortés para que fuera a realizar una expedición de rescate. Sin embargo, al llegar a las costas mexicanas desconoció la autoridad y en una acción de inteligencia política, Cortés fundó el primer ayuntamiento, el de la Veracruz, por el cual reconocía la autoridad del rey y que las conquistas realizada serían en su nombre. Hernán Cortes con gran habilidad se hizo acompañar de traductores la Malinche y Jerónimo de Aguilar, dándose cuenta rápidamente de la situación de Mesoamérica, en la que el grupo mexica tenía dominado a la mayoría de los señoríos y que esperaban el retorno de un dios blanco, llamado Quetzalcóatl. De esta forma Cortés entabló alianzas, que le permitirían adquirir fortalezas para conquistar Tenochtitlán y a la vez sería el único argumento válido para respaldar esa conquista.

Fases de la conquista de México Tenochtitlán

Una primera fase de la conquista la llevó Cortés por el plano de la diplomacia y llegó hasta el palacio de Motecuhzoma, observando las costumbres de los mexicas y quedando admirado con la hermosura de su ciudad. Por un tiempo dejó Tenochtitlán para combatir a Pánfilo de Narváez y quedó al frente de Pedro de Alvarado, quien en la fiesta del Toxcatl realizó una masacre. A su regreso Cortés vio la gran problemática y huyeron los españoles por la calzada de Tlacopan, llorando su derrota en Popotla.

Esto abrió la segunda fase de la conquista en la que Cortés se mostró como un gran estratega militar, se reforzó en Otumba, mandó a hacer unos bergantines en Texcoco y sitió la ciudad de México, hasta lograr la captura y rendición de Cuauhtémoc. Al caer la ciudad simbólica, automáticamente otros pueblos aceptaron la conquista, razón por la cual Cortés tuvo que cambiar de opinión, ya que había instalado el ayuntamiento en Coyoacán y tuvo que mandarlo a México, una vez reconstruido. Cortés estableció la encomienda para recompensar a los conquistadores.

Después de conquistar México Tenochtitlán la imagen de Cortés empezó a declinar por la gran cantidad de enemigos que tenía y por el deseo del rey de irle quitando poder tanto a nivel de la extensión territorial, fundando capitanías como la de Guatemala y por otra parte, ir reduciendo al mínimo el número de encomiendas para dar paso al corregimiento que canalizaba el tributo hacia la Corona.

El declive del conquistador

Se toma como punto de referencia la expedición a la Hibueras, como el punto del inicio del declive del conquistador de Tenochtitlán, fue a luchar contra Cristóbal de Olid, pero su enemigo más fuerte fue el paisaje agreste de la ruta escogida. Una serie de hechos fueron los que terminaron con la senda exitosa de Hernán Cortés, su intento por conquistar Baja California y su participación en la campaña de Argel en 1541.

La conquista de Tenochtitlán fue relatada por Cortés en sus cartas de relación, muchas veces mencionadas, pero pocas veces leídas directamente. En ellas se encuentra al hombre del renacimiento de ideas humanistas. La primera de 1519, se encuentra perdida y de las que se conocen están las de 1522, 1523 y 1525. El gran reto que tiene México, es voltear hacia su pasado, porque paradójicamente, ahí está su futuro, para lo cual tiene que revalorar su raíz española junto con la indígena.