Las hemorroides, conocidas familiarmente como almorranas, son venas que se hinchan y producen dolor en el área baja del recto o en el ano. Las hemorroides pueden ser internas o externas; internas cuando están ubicadas por encima de la línea pectínea del conducto anal y externas cuando se encuentran por debajo. Las hemorroides internas se clasifican en cuatro grados. El grado I es el más frecuente. Las hemorroides se hallan en el tejido submucoso. En el grado II, las hemorroides sobresalen en la defecación, pero se vuelven a reintroducir por sí solas una vez concluye el esfuerzo. En el grado III sucede lo mismo, pero no se reintroducen de forma espontánea. En el grado IV las hemorroides sobresalen de forma permanente.

Causas de las hemorroides

Hay diversas causas que pueden provocar la aparición de las hemorroides. El estreñimiento crónico, la diarrea o el envejecimiento son causas habituales para que hagan acto de presencia las hemorroides. También son muy frecuentes, por ejemplo, durante el embarazo y después del parto, aunque la causa más común se debe al excesivo esfuerzo durante la defecación.

Otras causas asociadas a la aparición de las hemorroides incluyen los factores hereditarios, la obesidad, la hipertensión portal, aspectos relacionados con una dieta inadecuada, infecciones anales, el abuso de los laxantes o ciertas enfermedades, como la cirrosis hepática. También influyen los factores laborales; es decir, aquellas ocupaciones en las que se requiere estar de pie o sentado durante periodos de tiempo prolongados, como sucede en el caso de chóferes, oficinistas, o conserjes. Todos estos son factores predisponentes para la aparición de hemorroides.

Síntomas de las hemorroides

El síntoma más indicativo de la presencia de hemorroides son las protuberancias, que puede ser una o más, que aparecen cerca del ano, duras al tacto y sensibles. También se puede sospechar de estar padeciendo hemorroides cuando observamos sangre en el papel higiénico, en las heces o bien en la taza del WC. Otros síntomas son el prurito anal y el dolor, que puede producirse durante la defecación y que se manifiesta, en especial, cuando se está sentado.

Tratamiento y remedios para las hemorroides

Aunque existen muchos remedios caseros que pueden aliviar el problema, cuando se padecen hemorroides deben adoptarse una serie de medidas que ayudarán a minimizar el malestar; entre ellas utilizar siempre ropa de algodón, evitar el rascado de la zona afectada y usar toallitas para bebé en lugar del papel higiénico convencional. Los baños de asiento con agua caliente también es una buena medida para aliviar el dolor. La aplicación de agua de hamamelis con un algodón ayudará a reducir la picazón.

El tratamiento de las hemorroides también incluye medicamentos, como pueden ser las cremas corticosteroides, con las que se reducirá la hinchazón y el dolor. Especialmente para combatir el dolor están las cremas que contienen lidocaína. En algunos casos puede estar indicado el uso de laxantes para evitar el estreñimiento y el subsiguiente esfuerzo a la hora de defecar.

En algunos casos no se obtiene la mejora deseada con las medidas apuntadas. La alternativa a la cirugía es un tratamiento con calor denominado coagulación infrarroja. Sin embargo hay casos donde la intervención quirúrgica es la única solución, ya que los sangrados son abundantes y no hay respuesta con otros tratamientos. En estos casos se puede proceder a una ligadura con banda de caucho o bien a una hemorroidectomía.

Dieta para las hemorroides

La dieta más recomendable para prevenir las hemorroides o para evitar el estreñimiento cuando la afección ya es una realidad, es aquella que incluye fibra. Entre los principales alimentos que se deben incorporar a la dieta están los cereales integrales. El pan también debe ser consumido a partir de la elaboración a base de harina integral. Otros alimentos que no deben faltar en nuestra dieta son las legumbres, las frutas y las verduras, ya que, además de contribuir con una buena dosis de fibra, acelerando y haciendo más fácil la eliminación de las heces, también suponen una inestimable fuente de nutrientes.

En el apartado contrario está todo lo debemos evitar para no empeorar las hemorroides y sus síntomas. Así pues, debemos evitar en la medida de lo posible aquellos alimentos demasiado ricos en sal, al igual que algunas especias como la pimienta. El café y el alcohol son igualmente enemigos declarados de las hemorroides.

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