Desde tiempos inmemoriales, la gente ha creído en la magia y las pociones como el medio más poderoso para conjurar hechizos de amor.

El origen de los hechizos de amor

Su origen se remonta a los tiempos antiguos, pero es difícil determinar con exactitud dónde, cuándo y cómo empezaron. Una forma común de conjurar hechizos entre nuestros antepasados era recrear una imagen de cera de la persona a la que iba destinada el conjuro, a fin de que la persona real se sintiera atraída y experimentase un sentimiento de amor a través de esa imagen hecha de cera.

Los conjuros de amor como embrujos

Antaño, los hechizos de amor se practicaban como una forma de brujería, de ahí la palabra “embrujo” sinónima de hechizo. En aquella época los sentimientos amorosos eran considerados caprichos y fantasías de dioses y deidades y la gente creía que por medio de los conjuros de amor podían manipular y apaciguar a dichos dioses. En los tiempos modernos, los hechizos de amor se consideran meramente como una forma de ayudar a que una persona obtenga el amor de otra.

Encantos, pociones y amuletos

La mayoría de los hechizos de amor tienen como propósito ejercer la influencia sobre alguien, o bien controlar a la persona deseada. Desde los orígenes de la historia se ha mantenido la creencia de que los encantos y pociones son los medios más poderosos para conjurar hechizos. Ha sido una de las creencias más antiguas y populares de todos los tiempos.

En el siglo II, el filósofo Lucio Apuleyo, estudioso de Platón, fue acusado, y más tarde exonerado de haber usado una poción de amor para atraer a su acaudalada esposa. La mayoría de los hechizos que se practican hoy en día todavía se basan en estos conjuros ancestrales. Los amuletos son un ejemplo claro de ello, ya que los llevamos puestos o hacemos que la otra persona los lleve puestos, o bien los coloque cerca de su cama para inspirar sentimientos amorosos en nuestro objeto de amor. Este tipo de práctica todavía se considera popular en la actualidad.

Tablillas, muñecos y magia sexual

Cada civilización y religión cuenta con sus propias versiones de hechizos. La creencia en las brujas y los magos está relacionada precisamente con el poder que ellos tienen de conjurar dichos hechizos para que resuelvan los problemas y satisfagan los deseos de los invocadores.

Los primeros hechizos de amor se atribuyen a la magia de los griegos y romanos que se consideraban practicantes de los hechizos de atadura, conocidos también como magia amorosa o erótica y que incluyen las tablillas de maldición, los muñecos de vudú y la magia sexual.

Baños y conjuros de amor

Bañarse es un ritual antiguo que lleva usándose para promover la belleza e inspirar pensamientos de amor. Para garantizar amor y fidelidad, así como inspirar sensualidad, probar lo siguiente:

Baño sensual para la primera cita

Ingredientes:

  • Aceite de romero
  • Aceite de esencia de eucalipto

Instrucciones

Si vas a tener tu primera cita amorosa con alguien a quien quieres atraer, toma una ducha primero y luego toma un baño caliente. Agrega al agua caliente dos tazas de sal de frutas (heno) y a continuación añade diez gotas de aceite de romero y otras diez de aceite de esencia de eucalipto mientras corre el agua del grifo.

Sumérgete en el agua durante treinta minutos. Piensa en cosas agradables que te hagan feliz, recuerdos de tu infancia, actividades que te relajen o tu comida favorita. Justo antes de salir de la bañera, sumerge todo tu cuerpo por completo por unos pocos segundos e imagina que los aceites te están revitalizando. Sécate vigorosamente con tu toalla favorita y disfruta de tu primera cita.

Hechizo para que me ame

Se trata de un hechizo de 3 días, por lo tanto es mejor encontrar un área de trabajo que puedas dejar sin tocar durante 3 días. Si tienes que guardar tus herramientas de hechizo, por lo menos trata de mantener a la vista la vela de tu conjuro.

Este hechizo puede usarse para el tipo de persona que deseas atraer. Nunca es recomendable dirigir un hechizo de amor directamente hacia una persona. (Si decides hacer esto, tiene que quedar claro que aunque esa persona puede que te ame por un breve periodo de tiempo, los resultados podrían ser negativos). Se puede elegir un nombre ficticio para representar a ese tipo de persona a la que deseas atraer a fin de facilitar el conjuro.

Ingredientes/Herramientas:

  • Incienso protector (hierbas o aceite también funcionan)
  • Una vela roja
Instrucciones:

Antes de ponerte manos a la obra, báñate con las hierbas purificadoras. Mientras te bañas concéntrate de nuevo en el propósito de tu hechizo. No permitas que te invadan pensamientos negativos.

Después de bañarte dirígete a tu área de trabajo. Prende un poco de incienso y conjura un círculo en tu mente. Imagínate que se trata de un globo rosado de luz que te rodea a ti y a tu área de trabajo. Sujeta la vela entre las palmas de tus manos y proyecta toda tu energía hacia la vela. Coloca la vela en su candelero.

Antes de prender la vela recita lo siguiente en voz alta o para tus adentros: “Esta vela representa el amor entre (tu nombre) y (nombre imaginario del amante)”.

Después de prender la vela repite lo siguiente en voz alta o para tus adentros: “Mientras prendo esta vela, mi amor entre mi amante y yo está creciendo. Nuestro amor es tal que vibra con su atracción. Mientras se quema esta vela, nos acercamos más y más. Las noches y los días de (nombre del amante) están llenos de anhelo por mí”.

Siéntate, medita y concéntrate en tu amante imaginario y en el deseo de esa persona hacia ti. Cuando la vela se haya consumido una tercera parte repite: "Mi amante vendrá a mí" y sopla la vela. Repite este mismo conjuro dos noches más y tu deseo se hará realidad.