
- Hat - trick de CR7. - Real Madrid C.F.
El Real Madrid no se rinde. Con el marcador adverso y a pesar de los continuos errores arbitrales de Fernández Borbalán, se ha sobrepuesto al rival más complicado que ha visitado el Santiago Bernabéu en lo que va de temporada.
Cristiano Ronaldo con un nuevo y espectacular hat - trick y Kaká, marcando su primer gol desde su vuelta, han sido los grandes protagonistas del encuentro.
Inicio trepidante
El Villarreal no ha llegado hoy al Santiago Bernabéu como mera comparsa. El submarino amarillo ha demostrado por qué es tercero en la Liga, desplegando un fútbol de altura en la primera mitad.
Desde el principio se ha hecho con la posesión de balón, logrando llegar a las postrimerías de Casillas con numerosos efectivos, lo que le ha valido marcar primero: Cani, tras recibir dentro del área el balón de Rossi, ha definido perfectamente por encima de Iker Casillas, poniendo en ventaja a su equipo en el minuto 6.
Tres minutos después la pegada del Real Madrid se ha hecho notar, con gol de Cristiano, que lograba el primero de su particular cuenta goleadora, tras recibir un buen centro de Özil.
Y poco después, en el 17, Marco Rubén volvía a superar la defensa del Real Madrid, que ha fallado intentando aplicar la táctica del fuera de juego, marcando el 1 - 2.
Un Real Madrid descompensado
El gran fútbol del Villarreal ha dejado al descubierto una serie de carencias en el esquema inicial de Mourinho. Por un lado, se ha repetido el error de partidos anteriores, de otorgar libertad a Lass. Un pivote defensivo debe estar pendiente del equipo y no al revés. Con el francés jugando casi de media - punta, Xabi Alonso debía retrasar su posición, privando así de su capacidad organizadora al Real Madrid y Marcelo no recibía apoyo alguno, de manera que Cazorla no paraba de crear peligro por su banda.
Es lógico que Cristiano Ronaldo goce de libertad. Por lo tanto, si el portugués juega en posición de extremo izquierdo, Lass debería ser el encargado de apoyar al lateral izquierdo en tareas defensivas. Así se lo ha hecho ver Marcelo, solicitando su apoyo en más de una ocasión.
Por otro lado, el Real Madrid jugaba partido en dos. Hoy no ha sido la tarde más feliz de Raúl Albiol, que venía de completar buenos partidos como central. Ha retrasado demasiado su posición, lo que ha implicado un distanciamiento de líneas y la imposibilidad de que el conjunto merengue efectuase la presión como es debido. Ese espacio lo aprovechaba el Villarreal gracias a la buena dirección de Borja Valero, que se estaba haciendo el dueño del centro del campo.
Pañolada en el Bernabéu
Los minutos avanzaban, el Real Madrid no reaccionaba y Fernández Borbalán comenzaba a hilvanar demasiados errores consecutivos en contra de los blancos. Los dos más graves, por las posibles repercusiones, han sido la mano de Cani no pitada dentro del área visitante y la tarjeta amarilla perdonada a Ángel López. De haber sido señalada la cartulina, López habría sido expulsado a los siete minutos de la segunda mitad, por la amarilla recibida tras su entrada a Marcelo, lo que, habida cuenta de la superioridad merengue en el segundo tiempo, habría sido definitivo.
Ha habido otros errores bastante graves, como la total falta de criterio con las amonestaciones. El hecho de que esta circunstancia se siga repitiendo partido a partido, hace que el término "Villarato" cada vez cobre más visos de verosimilitud. Otros, como un fuera de juego pitado a Özil, partiendo de campo propio, deberían ser suficientes como para que el trío arbitral sufriera, como mínimo, un tirón de orejas.
Ni siquiera el segundo gol de Cristiano, logrado al filo del descanso tras cabecear una falta botada por Xabi Alonso, ha apaciguado al respetable, que ha obsequiado con una airada pañolada a Fernández Borbalán y a sus asistentes.
Partida de ajedrez
La segunda parte ha tenido un color muy distinto a la primera. Mourinho ha leído perfectamente los desajustes ocasionados por Lass y ha dado entrada en el campo a Khedira. La entrada del centrocampista alemán ha propiciado que Marcelo comenzara a crear mucho peligro subiendo por su banda y que Alonso, por fin, participase en el juego de ataque de su equipo.
El Real Madrid parecía un rodillo. Se ha hecho con la posesión y ha cercado la meta de un magnífico Diego López, aunque sin resultados visibles en el marcador.
Así las cosas, Mourinho ha arriesgado con un cambio ofensivo, retirando al central Albiol del terreno de juego para dar entrada a Kaká, recolocando a Ramos como pareja defensiva de Carvalho. Tanto el sevillano como el luso han adelantado líneas, favoreciendo la presión del equipo, lo que ha terminado por anular definitivamente a un submarino amarillo, que comenzaba a naufragar en el Bernabéu.
Cristiano Ronaldo, el héroe de la noche
Juan Carlos Garrido, técnico visitante, ha intentado contrarrestar el cambio agresivo de Mourinho dando entrada a Joan Oriol en el centro del campo. Pero enfrente tenía a Cristiano Ronaldo, que parece haber olvidado sus malos gestos de antaño, en favor de una amplia mejora en su fútbol.
Y así ha llegado el ansiado tercer gol, con un inconmensurable CR7, que se ha levantado del suelo para recuperar un balón dentro del área rival y ha marcado a la media vuelta, con un chut ajustado a la base del poste, batiendo por bajo a Diego López.
Mourinho rápidamente ha quitado al inoperante Benzema (se ha pasado todo el encuentro incurriendo en fueras de juego de principiante) y ha dado entrada a Gago, situando a Khedira como central y devolviendo a Ramos a su posición inicial de lateral derecho, para terminar una partida de ajedrez perfecta.
Euforia en el primer gol de Kaká
Después ha llegado el cuarto, muy celebrado por todo lo que significaba: por un lado resolvía el partido y por otro suponía el primer gol de Kaká esta temporada. El tanto también ha llevado el sello de Cristiano Ronaldo, pues ha sido el astro portugués quien ha dado la asistencia a su compañero brasileño.
Dado el compromiso de Cristiano Ronaldo, sus continuas demostraciones de calidad, sus generosos alardes físicos y su feliz idilio con el gol (32 goles en 30 partidos esta temporada) ahora mismo es el futbolista más decisivo y más en forma del planeta.
Pataleta de Garrido
Es una pena, pero varios asuntos extradeportivos han podido enturbiar el final del partido. Cuando el Villarreal ha encajado el tercer gol, su técnico se ha vuelto loco, pidiendo un fuera de juego inexistente, como así han demostrado las diferentes imágenes de televisión y provocando su expulsión del terreno de juego.
Después en rueda de prensa, ha perdido por completo su ya de por sí tocada credibilidad, insistiendo en el gol de Cristiano. Sin embargo, no ha mencionado nada sobre el criterio totalmente favorable al Villarreal a la hora de mostrar tarjetas.
Es habitual ver a Garrido quejarse amargamente cuando pierde, pero achacar los errores arbitrales a "circunstancias casuales del partido" cuando gana.
Por su parte, Mourinho tampoco ha estado afortunado al celebrar el cuarto gol de su equipo frente al banquillo visitante, pues ha provocado un importante embrollo, lo que no es digno de todo un entrenador del Real Madrid.
Conclusión
La Liga sigue siendo cosa de dos. Se puede decir que el Villarreal es, con diferencia, el mejor equipo de lo que se podría denominar "la otra liga", pero tras lo visto esta tarde - noche, todavía le falta continuidad en su juego, ya que en la segunda mitad ha sido una sombra de lo visto en la primera.
El Real Madrid ha apretado el acelerador en la segunda parte y ha demostrado capacidad de reacción, lo que siempre es un favorecedor golpe de moral, sobre ante su siguiente partido en Copa, frente al Atlético de Madrid, el jueves a las 22 h.
