La hamburguesa, “burguer” para los amigos, es ese popular bocadillo de carne picada, icono de la gastronomía estadounidense y símbolo por excelencia de la comida rápida. Existen muchas y variadas formas de preparar las hamburguesas basadas principalmente en la modificación del aliño y el acompañamiento. Pero se puede ir mucho más allá, como en esta audaz receta que se atreve a modificar el ingrediente básico de este inmortal sándwich: una hamburguesa sin carne, totalmente vegetariana, y no por ello menos sabrosa.

Hamburguesas vegetarianas para todos los públicos

La verdad sea dicha, no se descubre nada nuevo con la hamburguesa vegetariana, pues esta forma parte desde hace tiempo del recetario de todos aquellos que han renunciado al consumo de carne. Muchos y variados son los ingredientes que permiten emular el filete de carne en aspecto y textura sin necesidad de abandonar el reino vegetal. La soja, el tofu, los frutos secos, los cereales o las legumbres suelen estar entre los alimentos más utilizados en su preparación.

Pero las hamburguesas vegetarianas no están destinadas únicamente a un tipo de público concreto. La suavidad de su sabor y sus saludables propiedades nutritivas las hacen ideales para los más pequeños, en general reticentes a comer productos de la huerta pero amantes de todo aquello que suene moderno y actual (como la hamburguesa misma); también son apropiadas para quienes se preocupan por su alimentación, quieren comer sano, cuidar la línea o reducir el colesterol. Y, en definitiva, son estupendas para cualquier ser humano que no sea alérgico a alguno de sus ingredientes.

Las propiedades nutritivas de la hamburguesa vegetariana

Una de las grandes ventajas de la hamburguesa vegetariana está en sus propiedades nutritivas y en que aporta una menor cantidad de grasa saturada que la hamburguesa tradicional, además de que no contiene nada de colesterol.

Si se emplean legumbres y cereales en su preparación se consigue una hamburguesa que, además de tremendamente original, aporta proteínas de excelente calidad, equivalentes a las de un filete de carne o pescado. Para un vegetariano no se puede pedir más.

Receta de hamburguesa vegetariana

Las posibilidades para preparar hamburguesas vegetarianas son infinitas, pero aquí nos centramos solo en una de ellas y presentamos una receta fácil, rápida, económica y tremendamente sabrosa con las lentejas y el arroz como ingredientes principales.

Esto es lo que vamos a necesitar para acometer nuestra hamburguesa sin carne:

  • 200 g de lentejas cocidas, bien por nosotros mismos o bien de bote.
  • 200 g de arroz que puede ser integral para los que se preocupan más por la línea.
  • 1/2 cebollita.
  • 1 diente de ajo.
  • 1 huevo.
  • Queso rallado (parmesano, emmenthal o el que más guste).
  • Especias al gusto: perejil, laurel, tomillo, orégano, comino, etc., aquí hay libertad creativa.
  • Aceite y sal.

Preparando una hamburguesa de lentejas y arroz

Si optamos por cocer nuestras propias lentejas en lugar de recurrir al socorrido bote de conserva, es aconsejable poner en el agua de cocción, además de un poco de sal, una hojita de laurel, que aromatizará y dará sabor.

Mientras se cocinan las lentejas (o se busca la socorrida conserva), se puede ir cociendo el arroz, que es mejor que quede más bien blandito. Los amantes de la cocina exprés pueden emplear un vasito de arroz precocido y así batir un récord en el tiempo de preparación de esta receta.

En una sartén rehogamos la cebolla y el diente de ajo que previamente habremos picado finamente. Si la hamburguesa va destinada a los más pequeños, la cebolla y el ajo se pueden rayar, para que así su textura no sea apreciable por el fino paladar infantil.

Se mezclan ahora las lentejas cocidas con el arroz y con el sofrito escurrido de aceite; después se incorpora el huevo batido, el queso rallado, la sal (una pizquita al gusto) y las especias escogidas para saborizar la mezcla. Con la batidora de mano se le pueden dar unos cuantos toques a la mezcla, para que ligue mejor, pero conservando la textura final gruesa y espesa, es decir, sin necesidad de reducirlo todo a puré.

Es mejor dejar reposar el preparado en el frigorífico antes de formar las hamburguesas, ya que fría la masa se moldea mejor. También se pueden formar los bollitos para las hamburguesas, trabajándolos con las manos, y dejarlos reposar en la nevera, cubiertos con papel film, hasta el momento de cocinarlos.

Y dicho esto, solo queda pasar las hamburguesas por la sartén, donde las freiremos ligeramente en un par de cucharadas de aceite. Las dejaremos el tiempo suficiente para que se doren por cada cara, manipulándolas con cuidado para que no se desmoronen, y las colocaremos después en un plato cubierto con una servilleta de papel para que reposen y eliminen el aceite sobrante. Parece difícil de creer pero con tan poco esfuerzo hemos preparado un plato sano y nutritivo que, además, está delicioso.

Variantes de la hamburguesa vegetariana

Las lentejas pueden ser sustituidas por garbanzos, buena noticia para aquellos que tienen en casa botes de conserva de garbanzos pero no de lentejas. Los veganos pueden suprimir el huevo y triturar más el preparado para que ligue mejor. También es posible añadir más verduras, como zanahorias, tomate, champiñones o calabacín, que rehogaremos junto con la cebolla y el ajo. Y si la mezcla queda poco consistente, se puede espesar con pan rallado.

Las posibilidades, como ya se dijo antes, son infinitas, y la imaginación y creatividad propias de cada "cocinillas" pueden dar lugar a millones de hamburguesas únicas.