
- Don Juan Tenorio - Blog Amigos de Sergio
Como es tradición, el día 1 de noviembre se celebrará en España el Día de Todos los Santos, en homenaje a los santos y mártires del cristianismo que no gozan de un día de celebración propio. En este día y, sobre todo, en la víspera de esta festividad, se han venido desarrollando una serie de tradiciones y costumbres repetidas cada año.
No obstante, en los últimos años, gracias a la influencia de la televisión y el cine, se ha venido dando una mayor implantación de la festividad de Halloween. Al igual que en años anteriores, las celebraciones españolas parecen dividirse entre las tradiciones más arraigadas y los nuevos vientos que llegan desde Estados Unidos y otros países anglosajones.
Halloween: Origen y celebraciones en Madrid
La festividad de Halloween tiene su origen en las tribus celtas que poblaron las islas británicas antes de la llegada del Imperio Romano. En aquella época, la festividad se conocía como Samhain (“fin del verano” en lengua celta), pero con la llegada del cristianismo y la festividad de Todos los Santos se pasó a denominar como All Hallows Eve (víspera de Todos los Santos), expresión que acabó abreviándose como Halloween.
En sus orígenes, los celtas celebraban a finales de octubre una fiesta para celebrar el fin de la época de cosechas que coincidía con su Año Nuevo, lo cual daba lugar a celebraciones y sacrificios rituales. Según sus creencias y supersticiones, esa noche de octubre la línea que separaba el mundo de los vivos del de los muertos era más estrecha que nunca, lo que permitía a los espíritus cruzar al otro lado. Los espíritus buenos, de conocidos y familiares, eran homenajeados, mientras que los malos espíritus eran ahuyentados. Se cree que de este punto de la leyenda procede la costumbre de usar disfraces y máscaras, con el objetivo de despistar y confundir a los malos espíritus.
La celebración de Halloween siguió viva en los siglos posteriores sobre todo en las tierras de Irlanda y Escocia, uniéndose a la celebración católica de Todos los Santos. Los historiadores consideran que la festividad llegó a Estados Unidos a través de los inmigrantes irlandeses que arribaron a sus costas sobre todo a partir de 1840. Corresponde a los irlandeses, por ejemplo, la tradición de tallar una calabaza y colocar una vela en su interior (Jack-o-lantern). Sin embargo no fue hasta la década de 1920 cuando la celebración empezó a festejarse masivamente fuera de los entornos irlandeses.
En Madrid, disponemos de varias opciones interesantes para celebrar Halloween 2011, además de las habituales fiestas en discotecas y pubs. Una de las ofertas más lúdicas es la que ofrecen los parques de atracciones de la Comunidad de Madrid. El Parque de Atracciones de Madrid, por ejemplo, inaugura durante el mes de octubre dos nuevos pasajes del terror (Mausoleo, basado en la oscura época medieval, y Juegos Mortales, que recordará las mejores películas de terror) y ofrece, en la noche de Halloween, una cena con los personajes de las películas más aterradoras. El Parque Warner, por su parte, ha puesto en marcha el espectáculo La Tienda de los Horrores y ha abierto al público su nuevo pasaje del terror: Inferno.
Otras opciones son un paseo en patines por el centro de Madrid, solo apto para los más pequeños de la casa que acudan disfrazados el sábado 29 de octubre; o librar una auténtica batalla de paintball en un cementerio plagado de sustos y efectos especiales, de la mano de Iberika Paintball Madrid.
Día de Todos los Santos: orígenes y costumbres
Cuando la Iglesia Católica aún era perseguida por el Imperio Romano, era frecuente que se produjeran ejecuciones masivas de “mártires”. Esto dio lugar a que, en muy poco tiempo, había demasiados personajes que homenajear para todos los días del año, lo que empezó a dar lugar a celebraciones comunes. No fue hasta el papado de Gregorio III, en el siglo VIII d.C, cuando se creó una festividad común para los santos que no contaban con un día propio, el día 1 de noviembre. Este Papa consagró a dicho efecto una capilla de la Basílica de San Pedro, aunque en los orígenes se trataba de una celebración limitada a Roma. Gregorio IV fue quien, un siglo más tarde, extendió la festividad a toda la cristiandad.
En España, la costumbre señala, al igual que en otros países de tradición católica (especialmente México, Bolivia y Perú), que el 1 de noviembre es un día para honrar a los familiares que han fallecido. Es por eso que son frecuentes a las visitas a los cementerios. También suele ser tradición la representación en diversos lugares de la geografía española de “Don Juan Tenorio”, de José Zorrilla, una obra que se ha convertido en emblemática de este periodo gracias a su localización en cementerios y otros parajes lúgubres, así como por el trágico destino de los protagonistas. Son también muy típicos de estas fechas una serie de dulces: los huesos de santo, hechos a base de mazapán y dulce de yema, y los buñuelos, ya sean huecos o rellenos de nata y chocolate.
En algunas regiones de España, se celebran algunas costumbres tradicionales. Tal es el caso de las celebraciones en torno a las castañas asadas, que se remontan a la época romana, cuando las castañas se convirtieron en una parte fundamental de la alimentación y se celebraba el fin de su recogida en el mes de noviembre. Es el caso del Magosto gallego, el Amagüestu asturiano o la Chaquetía extremeña.
