Muchas veces el simple hecho de caminar de aquí para allá a buen ritmo nos ayuda a quemar calorías y tonificar los músculos. Y si a eso se le suma una rutina de gimnasia diaria mucho mejor.

Lo primero y fundamental es ponerse de pie y dejar el sedentarismo de la silla en la oficina o del sillón frente al televisor en casa. Durante el año 2008 en el Congreso de la Salud Pública de Ámsterdam, Holanda, se llega a la conclusión que no hace falta ser un gran gimnasta, con ponerse en movimiento es suficiente para tener una vida sana.

Qué tener en cuenta cuando hacemos ejercicio

Al realizar cualquier tipo de actividad física, por más simple y sencilla que sea, hay ciertas pautas que no debemos ignorar y siempre tener en cuenta. A saber:

  • Al hacer ejercicio movilizamos varios grupos musculares.
  • El trabajo físico debe ser considerado mucho más que una rutina.
  • Toda actividad por más sencilla que sea consume un mínimo de 700 kilocalorías por semana.
  • Realizar el entrenamiento regularidad o diariamente mejorará nuestro cuerpo.
“En el día a día", nos dice Sebastián, profesor de gimnasia y personal training, "el simple hecho de caminar a ritmo continuo durante por lo menos unos treinta minutos sería suficiente para que cualquier adulto goce de buena salud”.

Una buena forma de lograr este tipo de ejercicio sería ir caminado al trabajo o volver de este hasta casa, pero no mirando vidrieras sino a paso firme y constante. Otra acción que se puede realizar en nuestra oficina es subir y bajar por las escaleras, esta rutina tonifica las piernas y mejora la circulación sanguínea.

Para conseguir máximos beneficios

Para lograr un máximo beneficio en la salud, todos los ejercicios que se hagan, al menos deben incluir o apuntar a lo siguiente:

  1. La actividad debe ser variada, en donde trabajen los distintos grupos musculares. La intensidad irá de acuerdo a la edad de cada individuo.
  2. Ejercitar en forma alternada la mayor cantidad de músculos del cuerpo. Ya sea el tren superior (tronco, tórax, brazos) o la inferior (piernas).
  3. En cada rutina se deben quemar un mínimo de 2.000 calorías por semana.
  4. En lo posible mantener el ritmo de trabajo toda la vida, variando la carga, las repeticiones o la distancia por recorrer.
La actividad física está referida a la totalidad de la energía que se consume al moverse. Es por esa razón que los mejores ejercicios son aquellos que tienen que ver con nuestra vida diaria como por ejemplo, caminar, montar bicicleta, subir escaleras o inclusive ir de compras. Si estas rutinas las hacemos a ritmo firme y continuo estaremos ayudando a nuestro cuerpo a sentirse mejor.

La actividad física no solo mejora el cuerpo sino también la mente

Cuando se realiza actividad física, el hombre (y también la mujer) no solo reduce el riesgo de tener ataques cardiacos, de padecer algunos tipos de cáncer o sufrir picos de diabetes. “Todo ser que haga ejercicio, dice Sebastián, puede controlar mejor su peso e incrementar la resistencia cuando se realizan trabajos físicos como por ejemplo mover muebles o bultos”.

Toda aquella persona que en su vida cotidiana realice algún tipo de rutina gimnástica, ya sea levantar pesas o subir escaleras de dos en dos. No solo mejorará su salud muscular sino que además fortificará sus huesos. Y también tendrá más posibilidades de llevar una mejor calidad de vida y una buena salud psicológica.

El ejercicio es un esfuerzo muchas veces planificado (en el gimnasio se lo llama rutina) con la firme intención de mejorar nuestra vida tanto física como mental. Puede incluir deporte en grupo como el fútbol o individuales como el tenis.

Se lo puede practicar al aire libre o en un gimnasio y cuando no hay tiempo para ello lo podemos hacer en nuestro lugar de trabajo. No importa dónde ni cuando, lo importante es que nos pongamos de pie y comencemos con esa actividad que hace tanto tiempo venimos postergando.

Recordemos que aun desde la rutina de nuestra oficina, en la calle o bajando las escaleras para tomar el subterráneo estamos quemando energía, calorías y ejercitando nuestros músculos. No es necesario que se sea un gran atleta, lo importante es tener ganas de cambiar nuestra forma de vida.