En la ciudad, cuando los medios y el Gobierno encaran ciertos temas, muchas veces estos se vuelven moda y la población experimenta una sensación de bienestar y cumplimiento tan sólo por comentarlos en su mesa, hablarlos con los vecinos y amigos. Sin embargo, cuando estos asuntos dejan de ser agenda mediática, el tiempo pasa, las personas olvidan y los temas se encajonan como si no existieran.

Pero la vida sigue, y en el caso de las enfermedades como el VIH-SIDA, estas también continúan su camino.

Informarse es quererse

En lugares especializados, como la Fundación Buenos Aires SIDA, explican que si hablamos de SIDA lo primero que hay que saber es que el término refiere a la etapa avanzada de la infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Por eso no es correcto decir “tal tiene SIDA”, sino que se debe hablar de la infección VIH-SIDA como un proceso. Este virus deja sin defensas al organismo. Concretamente mata a las células encargadas de defender al cuerpo de las enfermedades y puede afectar a cualquier persona que no tome medidas preventivas.

El virus no se transmite por abrazar, besar, compartir vasos y cubiertos. Tampoco por tomar mate o usar la ropa del infectado y compartir los mismos espacios. Si alguien llora y está infectado, sus lágrimas no contagian. Si un portador del virus transpira y toca otro cuerpo, no contagia.

Lo que es importante saber es que si llegado el caso una persona quiere brindar su cariño y apoyo con palabras, abrazos, con su tiempo y su espacio, no hay riesgos; todo lo contrario, tiene efectos positivos en la salud del infectado y en quienes lo rodean.

El rechazo es consecuencia de la ignorancia, de no informarse o no querer informarse. Y la cara más negativa del rechazo, es que aumenta el riesgo de contraer la enfermedad, ya que el primer paso para la prevención es estar informado.

Las franjas vulnerables

En la Fundación Buenos Aires SIDA también señalan la importancia de reducir el riesgo en una franja tan vulnerable como es la juventud. En una sociedad fragmentada como la de Buenos Aires, el escape de ciertas realidades a través de drogas como, por ejemplo, el alcohol, aumenta el riesgo de “olvidarse” de usar un preservativo o usarlo en forma incorrecta en las relaciones sexuales. Es de vital importancia que los varones se cuiden, ya que una mujer no sólo puede infectarse ella, sino que puede infectar a un futuro ser humano en el caso de que quedara embarazada.

Aproximadamente cuatro mil niños y niñas menores de 13 años viven con VIH-SIDA. El número ascendería a seis mil si se tienen en cuenta los adolescentes hasta 18 años. Muchos de los casos podrían haberse evitado con recursos ya disponibles pero mal distribuidos y con acciones consistentes y constantes de prevención.

Las cifras locales y mundiales

El último reporte del Ministerio de Salud de la Nación Argentina reveló que las nuevas infecciones por el VIH fueron 4.067 el año 2008, mientras que eran 5.667 en 2001. La media de edad al momento del diagnóstico superó los 30 años en ambos sexos. Sin embargo, lo alarmante es que 2 de cada 3 infectados desconoce ser portador del virus.

Otro dato importante aportado por el Ministerio de Salud es que actualmente, aparte del contagio sanguíneo por transfusiones o por compartir jeringas, se debe considerar al VIH ante todo como una enfermedad de transmisión sexual. Según los últimos informes, hoy la vía central de transmisión del virus son las relaciones sexuales heterosexuales sin protección, por lo que es crucial el uso del preservativo, que se haga el testeo del VIH y que los médicos traten bien y a tiempo a los pacientes.

La mayoría de los que se comunican a la línea gratuita 0-800-333-444 para pedir información sobre el VIH-SIDA quieren saber dónde hacerse los análisis y están preocupados porque tuvieron relaciones con alguien y no se cuidaron. Esta es una situación que, a pesar de toda la información que la sociedad supone que posee, ocurre muy seguido.

Según estudios de la Universidad de Oxford, el VIH-SIDA ya ha matado a 25 millones de personas, y se estima que hoy hay 33 millones de personas infectadas. El virus no afecta a las personas con la misma velocidad. En los casos donde se ignora ser portador, la enfermedad puede avanzar fuertemente en el plazo de un año, mientras que otras personas pueden tener una respuesta inmune efectiva contra el virus y sobrevivir sin terapia médica por más de dos décadas.

Los contactos con la Fundación Buenos Aires SIDA son telefónicamente al (+54 11) 4637 4472 o al e-mail buenosaires_sida@yahoo.com.ar o bajo http://www.fbas.org.ar

Estar informado y usar preservativo en las relaciones sexuales son las principales armas de prevención contra el virus VIH-SIDA. Y aunque ciertos temas no sean mediáticos o dejen de estar en la agenda de un Gobierno, es también responsabilidad de cada uno otorgarle el espacio comunicacional correspondiente y constante entre los amigos y la familia.