El Curiosity, el rover robotizado enviado a Marte con avanzado instrumental de investigación habría descubierto algo grande, importante, trascendental, algo que cambiaría los libros de historia.

Su sofisticado instrumental de análisis químico adaptado a las muestras de la superficie marciana y especialmente construido para la detección de moléculas orgánicas, ¿ha encontrado algo que podría demostrar que podría o pudo existir vida fuera de la Tierra?

Las especulaciones sobre la noticia se dispararon por las declaraciones, difundidas el martes 20 de noviembre, del investigador principal de la misión del Curiosity, John Grotzinger, quien además es científico del Jet Propulsion Laboratory (JPL).

El instrumental del Curiosity

El Curiosity está dotado de instrumental especial, entre los que se destacan 17 cámaras y un rayo láser habilitado para fragmentar rocas. Entre otros instrumentos se destacan:

  • El láser instrumental ChemCam: permite estudiar la composición química de las rocas, incluso con el manto de polvo que cubre la superficie marciana. Puede llegar a hacer análisis hasta una distancia de 7 metros desde el Rover.
  • El CheMin: es una herramienta que especifica la existencia de minerales en la composición de las piedras, por medio de la difracción de rayos X.
  • El SAM: puede encontrar moléculas orgánicas por medio de un cromatógrafo de gases y de un espectrómetro de masas. Esta es la herramienta de la que se habrían obtenido los resultados que se van a anunciar próximamente.
  • El espectrómetro de masas: es un láser que llena un tubo con gas extraída de la atmósfera marciana y que permite estudiar la cantidad de luz de láser que absorbe un gas y de esta forma, confirmar o no la existencia de metano.

El anuncio de John Grotzinger

John Grotzinger ha dejado con la duda a todos y ha remitido a un encuentro informativo que harán el 3 de diciembre. Falta poco, pero es una eternidad para los fanáticos de la astronomía.

¿Se anunciará que se han detectado esas buscadas moléculas claves para la existencia de la vida? ¿Serían los primeros indicios indubitables de organicidad extraterrestre?

La respuesta la tendremos pronto, justo antes de la reunión que todos los años tiene la American Geophysicial Union en la ciudad de San Francisco, California, anunciada para la segunda semana de diciembre.

Los resultados del SAM

Los resultados de los estudios del SAM son los que se están analizando con detalle aunque todavía los científicos no están en condiciones de hacer el anuncio; las muestras del suelo analizadas conjuntamente por el coromatógrafo y el espectómetro, son las que se estarían utilizando para hacer la presentación, seguramente con las debidas contrapruebas.

El Tweeter del Curiosity

La expectativa aumentó cuando desde el miércoles en el perfil del Tweeter del Curiosity apareció el siguiente mensaje: "¿Qué descubrí en Marte?. Ese rumor se extiende deprisa en Internet. Mi equipo considera que está misión será de las que aparecen en los libros de Historia.” Sin duda que los millones de seguidores de la cuenta – y toda la comunidad científica y los aficionados -, esperan las mejores noticias.

Ubicación de las moléculas orgánicas en Marte

El Curiosity se encuentra en el cráter “Rocknest”, un lugar en el que se especulaba que a solo 10 centímetros de profundidad se encontrarían moléculas orgánicas, dado la falta de influencia de la radiación cósmica en esa profundidad. Recordemos que Marte no tiene la protección electromagnética de nuestro planeta y su superficie es afectada fuertemente por la influencia radiactiva del sol.

Varias misiones se han enviado a Marte desde hace casi 40 años pero ninguna había detectado moléculas orgánicas, la base de la vida en la forma en que la conocemos. Tampoco este eventual descubrimiento significaría que haya vida en Marte, sino que son los compuestos necesarios como requisito para la existencia actual o pasada de la vida.

Para su existencia, la vida necesita además de aminoácidos y otras moléculas complejas y de condiciones adecuadas que se dan en la zona de habitabilidad – en la que Marte está – pero que deben ser complementados además con una atmósfera que filtre los rayos ultravioleta del sol y con un campo magnético que defienda al planeta de la radiación solar.

Fuente: Europapress