Al sureste de Querétaro y a 51 kilómetros de la Ciudad de México se ubica San Juan del Río que limita al norte con Tequisquiapan y Pedro Escobedo; al sur con Amealco de Bonfil y con el Estado de México, al poniente con Tequisquiapan, Pedro Escobedo, Huimilpa y Amealco de Bonfil. Desde 1929 es considerado san Juan del Río como municipio.

La región fue habitada inicialmente por gente de la cultura Chupícuaro, en el río San Juan y el arroyo Hondo. En el bario de la Cruz existe una zona arqueológica que fue un centro ceremonial. Antes de la llegada de los españoles el indígena otomí Mexici fundó la población de Ixtachichimecapan.

Importancia histórica de San Juan del Río

Desde Jilotepec y Tula se inició la conquista y la colonización del norte de la Nueva España personajes como don Nicolás de San Luis Montañez, fray Juan Bautista fueron sentando las bases de la fundación colonial, que data del 24 de junio de 1531, día de la fiesta de san Juan Bautista, razón por la cual fue electo patrón del poblado.

El símbolo de San Juan del Río es su puente que fue construido entre 1710 -1771 por el arquitecto Pedro de Arrieta y que forma parte del camino tierra adentro o ruta de la plata, que fue considerado como patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO en el año 2010. Por este puente atravesaron importantes figuras de la historia de México como Agustín de Iturbide, Maximiliano y Benito Juárez.

Iglesias de San Juan del Río

Entres sus iglesias destacan las de san Juan Bautista, el Sacromonte, santo Domingo, Nuestra Señora de Dolores y san Juan de Dios. La primera iglesia que existió fue la parroquia de los naturales, que en 1700 fue derrumbada desde sus cimientos y se construyó una más grande que fue dedicada a san Juan Bautista. Aproximadamente en 1670 se fundó el beaterio de Nuestra Señora de los Dolores de terciarias franciscanas para educar a las niñas.

El santuario diocesano de la Virgen de Guadalupe es de 1689, de estilo neoclásico consta de dos torres, frontón triangular, en el cuerpo superior está representada la aparición de la virgen a Juan Diego. En el interior hay óleo de Nuestra Señora de la Luz y la virgen del Carmen. En el jardín de la familia se localiza el templo del señor del Sacromonte se inició su construcción en 1826 y concluyó en 1831, tiene dos torres en una de ellas está un reloj y la otra es de dos cuerpos. En el interior se encuentra una imagen del santo entierro similar a la que se venera en Amecameca.

La orden de santo Domingo en San Juan del Río

Los dominicos a partir de 1686 iniciaron una importante labor hacia el norte de la Nueva España. Fray Felipe Galindo jugó un papel clave en la labor misionera de los religiosos de santo Domingo, en la sierra Gorda habitada por los chichimecas jonaces. Los puntos clave de expansión fueron Querétaro y San Juan del Río, fundado en éste último lugar un templo en 1690, bajo la advocación de la preciosa sangre de Jesucristo, para 1693 fue elevado a convento.

La iglesia pertenece al barroco purista al combinar la exuberancia con el estilo clásico. Su torre es de dos cuerpos y conserva dos fachadas muy elegantes. La decoración interna es la típica de las iglesias del Bajío, su altar mayor es de estilo neoclásico con imágenes de Jesús crucificado, la Virgen de Guadalupe y santo Domingo de Guzmán. En otros altares se encuentran representados, san Raymundo de Peñafort, san Gonzalo de Amarante, san Agustín, santa Mónica, entre otros.

Jardines, haciendas y museos de San Juan del Río

Otros sitios de interés en San Juan del Río son el jardín independencia, donde se encuentra un monumento alusivo a este hecho histórico, su construcción data de 1865, durante el imperio de Maximiliano. En la plaza de los fundadores existe una cruz atrial y un kiosco. En el municipio existen alrededor de 17 haciendas como las de La Venta, Galindo, San Gil, la Llave, etc.

Existen recorridos turísticos para conocerlas. Los fines de semana se ofrece el servicio de tranvías turísticos. También hay varios museos como la sala museográfica Ixtachichimecapan con figuras arqueológicas y el museo de la muerte en el que se exhiben diferentes tipos de entierros.