Los Guardianes de la Tierra son el grupo de superhéroes por excelencia del universo de Invencible en Image. Estado de sitio, la primera gran historia que protagoniza lejos de aquella serie, ofrece un guión un guión eléctrico, caótico, exagerado y muy divertido de Robert Kirkman y Benito Cereno, en la línea de lo que se puede esperar de este mundo de personajes, y Ransom Getty en los cinco primeros números del libro y Kris Anka en el último le dan un toque espectacular. Un nuevo paso más en el crecimiento del universo superheroico de Kirkman.

Un grupo de superhéroes, un grupo de supervillanos

Dolmen Editorial y Aleta Ediciones publican Guardianes de la Tierra. Estado de sitio al precio de 15,95 euros. El libro incluye los seis números de la miniserie Guarding the Globe, publicados entre agosto de 2010 y octubre de 2011. Esta serie fue recopilada como volumen 1 en agosto de 2012, y ese es el libro que adopta la edición en español, que incluye un skechtbook de veinte páginas comentado por Robert Kirkman, Todd Nauck y Ransom Getty.

Los Guardianes de la Tierra eran ya un grupo establecido cuando Invencible arrancó. Pero Kirkman, encantado de sorprender en todo momento, decidió crear el grupo sabiendo que habría que renovarlo casi de inmediato. Y después de algunos giros argumentales vistos en aquella serie, llegó el momento de dar al grupo una cabecera propia. Esta miniserie es la historia de la regeneración de los Guardianes, pero también, y ahí está la diferencia con cualquier otra historia de origen, también de la creación de la Orden, el grupo de supervillanos que les pondrá a prueba.

Héroes realistas con problemas

Kirkman y Cereno, autores del guión, explotan las virtudes que hacen de Invencible una de las series de superhéroes más populares, es decir, el realismo, los problemas personales de los personajes y el humor. Y no tienen reparos en introducir un héroe alcohólico y deprimido porque su mujer le ha abandonado, un monstruo menor de edad o incluso una adicta al sexo. "¡¿Eso es un puto pe...?!", dice un villano ante uno de los miembros de los Guardianes que, sí, efectivamente, es un perro. Nada parece imposible en esta forma de aproximarse al género.

Brit, un personaje que tiene su propia serie, es el líder de los Guardianes, y detrás de él van aglutinándose y surgiendo el resto de los miembros del grupo. Un detalle curioso es que, apoyándose en el llamativo y conseguido dibujo de Ransom Getty, la presentación de los supervillanos es anterior y mucho más espectacular, a doble página, que la de los héroes ya reunidos, en la tercera de las cinco viñetas que tiene la primera página del cuarto número. Antes de eso, los autores ofrecen el desfile de buena parte de los héroes de la editorial.

Robert Kirkman: humor y acción

Es seña de identidad de este universo de ficción la presencia de acción impactante y desbocada. Kirkman y Cereno la ofrecen a raudales, pero no siempre poniendo el foco sobre ella. A veces, como en un una formidable página del cuarto capítulo, no es más que la excusa, el reclamo y la explicación de lo que sucede en la superficie, pero no el fondo de la historia. Eso sí, toda la trama desemboca en el clásico clímax final. Los buenos contra los malos. Pero con una de las habituales sorpresas de Kirkman y con un cierre abierto en ambos bandos.

El humor es otro de los habituales recursos de Kirkman, y Guardianes de la Tierra no es una excepción. La habilidad de los guionistas está en que el humor no se solapa ni oculta la sensación de amenaza de los villanos, la profundidad de los personajes (presente aunque necesariamente limitada por la decisión de dar protagonismo a unos sobre otros y por el limitado espacio) o los momentos más trágicos de la serie, que lidian incluso con la muerte, un tema más que recurrente en los guiones de Kirkman en las series que le han dado la popularidad en este género.

El dibujo de Ransom Getty y Kris Anka

Ransom Getty es el ilustrador de los cinco primeros números de la serie de seis que se incluye en este volumen. Alejándose del estilo de Cory Walker y Ryan Ottley en Invencible, ofrece un dibujo mucho más recargado y detallista. Lo más positivo es que no se entrega sin más a unos diseños espectaculares o unas escenas de acción atractivas, sino que consigue unos personajes vivos y expresivos, reservando la grandiosidad de una splah page para los momentos culminantes de la historia, como el preludio a la batalla que acontece en un París arrasado o la mencionada presentación de los villanos.

Kriss Anka, en cambio, está mucho más cerca de lo que ofrecían Walker y Ottley, o también Jason Howard en El asombroso Hombre Lobo, que del estilo de Getty. Su trazo es más sencillo y más caricaturesco, pero funciona porque entiende que la espectacularidad es la clave visual de la historia. En su visión, algunos héroes como Yeti o Le Bruisier y villanos que han brillado en páginas precedentes como Octoboss no parecen tan carismáticos, pero la historia no se resiente demasiado con el cambio de ilustrador sólo para su cierre.

La versión de Kirkman de una Liga de la Justicia Internacional

Kikrman no oculta que lo que busca en Guardianes de la Tierra. Estado de sitio es la versión en su universo de lo que sería una Liga de la Justicia Internacional sin límites. El motor de la historia está en lo variopinto de los personajes, bromeando con la necesaria inclusión de mujeres o con la vida familiar de algunos. El caos narrativo, el salto de un lugar a otro y que pasen más cosas de las que se pueden asimilar en una primera lectura no es algo fortuito, sino buscado. Y el resultado final es un entretenimiento espectacular y sincero, superhéroes en su esencia y una buena base para seguir ampliando su universo.