A lo largo de dos horas y media, el estallido de las pasiones de los 50 en ambientes obreros de Estados Unidos, se presenta como un universo lejano y muy próximo, varias generaciones podrán sentirse reflejadas e identificarse con sus personajes, y muchos otros se asombrarán al tomar contacto con un mundo cargado de prejuicios, y sin embargo ingenuo, a la larga encantador: chicas que descubren su potencial sexual y chicos que acaban de despegar de la infancia, a base de mucha brillantina en el pelo, mucho Grease "para enamorarte mejor".

El irresistible encanto del rock & roll

Los autores de Grease tenían grandes deseos de renovar el musical aprovechando la música popular del pasado. Y lo tenían bien a mano. En febrero de 1971, el periodista Jim Jacobs y el profesor de instituto y disc-jockey Warren Casey. Tenían en común una gran amistad y el haber compartido los gozosos 50 con sus agitadas movidas de instituto, los escarceos amorosos y el apasionante rock & roll.

Jacobs y Casey fueron tan canallas como algunos de los personajes de su obra: canallas, pícaros y a la vez ingenuos, hijos de una clase obrera que empezaba a mejor y adueñarse de las calles con parafernalia carnavalesca a imitación de un ídolo entre ídolos: Elvis Presley, Mr. Pubis, el hombre marcado por la censura, odiado por las beatas y temido por las madres; el cantante que más discos ha vendido en la historia de la música popular.

Lo que empezó como una modesta experiencia adquirió ribetes de fenómeno teatral de gran popularidad. De teatro en teatro, cada vez una sala con mayor capacidad, así durante siete años gloriosos en los que debutó John Travolta con 17, que protagonizaría la película en 1979, junto a Olivia Newton John. Y a partir de entonces, la vuelta al mundo en renovadas puestas en escena.

Grease, un musical popular homenaje al rock de posguerra

Grease ya ha tenido otras versiones en España, aunque ninguna con una producción tan rica en calidad técnica como artística. Curiosamente se ha estrenado en 1971, el mismo año de Follies, recientemente estrenada en el Teatro Español por primera vez en España. Son dos maneras muy distintas e igualmente válidas de encarar el género de una forma coral alrededor de protagonistas que luchan por seducirse en medio de contradictorias situaciones.

Cada uno a su manera, mientras los personajes de Follies añoran los 40 de reciente posguerra, los de Grease viven a tope la exuberancia musical de los 50: tiempos de paz y de renovado descubrimiento de las posibilidades de felicidad a través de una insólita libertad sexual.

La actual producción ya estrenada con éxito en Barcelona, cuenta con Edurne en el papel de Sandy, actriz tan atractiva como buena cantante y bailarina, perfectamente dispuesta para asumir este personaje arrollador, de cautivante energía. A su lado, componen el plantel de la bravías adolescentes, las Pink Ladies, un gran elenco integrado por Manuela Nieto, Teresa Belza, Esther Peñas, Desiree Moreno y Diana Roig, alternante de Sandy y Rizzo.

Profesionales de postín para un espectáculo de alto nivel

En cuanto a los muchachos, los T-Birds: Jordi Coll como el intempestivo Danny Zucko, junto a Iván Santos, Davis Moreno, Dídac Flores y Bernat Mestre. Hay además muchos otros personajes en una gran compañía dirigida por Coco Comín, autora también de la coreografía.

Coco Comín tiene gran experiencia, ya que ha creado y dirigido 21 espectáculos de danza y 45 grandes eventos, además de dirigir su Escuela de danza y comedia musical con sede en Barcelona. Manu Guix es el director musical y director a su vez de la banda integrada por seis formidables músicos en escena.

Grease en el Arteria Coliseum de Madrid desde el 21 de febrero, con varias funciones semanales, venta de localidades en entradas.com. A partir del 26 de febrero alterna con Pocahontas, el musical, una de aventuras para toda la familia los domingos a las 12,30 horas.