Greenpeace, asociación ambientalista, en su informe “Ropa sucia 2”, dice haber analizado remeras, camperas, pantalones, ropas íntimas y calzado en tela de 15 conocidas marcas, compradas entre abril y mayo de este año en negocios de todo el mundo. Se examinaron 78 artículos, 52 de los cuales dieron resultados positivos en el test para detectar nonilfenol etoxilado (NPE). Estos son compuestos sintéticos, que en contacto con el agua liberan el nonilfenol, sustancia peligrosa y muy resistente, aunque se encuentre en baja concentración, capaz de alterar el sistema hormonal de los seres humanos. Este compuesto se acumula a lo largo de la cadena alimentaria y no es fácil detectarlo.

Las marcas comprometidas por el uso de NPE

En la mira están las grandes multinacionales de ropa: Adidas, Nike, Puma, Converse, Ralph Lauren, Calvin Klein, Kappa, Lacoste, H&M, G-Star RAW, Gap, Abercrombie & Fitch, Li Ning, Uniqlo y Youngor. Greenpeace analizó diversas prendas de cada marca y los tests de laboratorio han evidenciado la presencia de nonilfenol etoxilado en dos tercios de los productos: todos superaban el límite de 1 mg de NPE por kilogramo.

La prenda más contaminada fue unos jeans de la marca Abercrombie & Fitch, comprada en Japón. En segundo lugar se situó una impresión en plastisol (plástico que se usa como tinta para fijar imágenes sobre telas) en una remera Converse. La única marca en pasar el examen fue GAP. El empleo de NPE en la producción de ropa y zapatos no involucra solo a los productos chinos, sino también que esta práctica está en boga en países en vía de desarrollo como Bangladesh, Malasia, Filipinas, Sri Lanka.

El nonilfenol etoxilado es un veneno para mares y ríos

Según dice el informe de Greenpeace, la mercancía examinada no contenía un elevado nivel de nonilfenol, es decir que no constituye un riesgo directo para quien la viste. La amenaza, por ahora, se refiere a los cursos de agua: cada año, los países occidentales importan grandes cantidades de telas que contienen NPE. Cada vestido está destinado a ser lavado y a eliminar una mínima dosis del contaminante. Pero la suma de todos, pueden constituir una seria amenaza para el ambiente. “El uso de sustancias tóxicas en la industria textil pone en peligro a las aguas de todo el mundo”, comentó Greenpeace.

Qué dicen las leyes de la Unión Europea

En Europa, el uso de NPE está prohibido, pero llega a través de las importaciones. Ya en el 2001 la UE estableció una norma que hacía referencia al nonilfenol en el agua e imponía la adopción de medidas en grado de prevenir las emisiones. Dos años más tarde el Europarlamento intervino con otra directiva que limitaba el uso y el comercio de algunas sustancias nocivas, entre ellas el NPE. En el 2006, finalmente, el nonilfenol fue incluido en la lista negra del reglamento REACH, que controla los compuestos químicos europeos. El nonilfenol figura en la Convención OSPAR (2004) por la protección del ambiente marino del nordeste del Atlántico.

La campaña “Detox” lanzada por Greenpeace

El objetivo apunta a sensibilizar a las multinacionales de ropa, para convencerlas de eliminar completamente de su producción el uso de compuestos nocivos para el ambiente y para el hombre. Así lo han hecho Nike y Puma. Nike ha garantizado que hará públicas todas las informaciones sobre descargas tóxicas y los medios por las cuales las realizará. Recientemente han cedido a las presiones de Greenpeace, también Adidas y H&M.

El informe “Ropa Sucia 2”, difundido el pasado mes de julio, denunciaba la contaminación de los ríos chinos a causa de las descargas tóxicas de las industrias textiles. “Estas grandes marcas deportivas tienen una responsabilidad especial, su política ambiental debería estar en línea con los valores de la marca que representan; cada productor debería saber en qué punto de la cadena ha sido utilizada la sustancia contaminante”, según el informe.

Recientemente, China prohibió la importación y exportación de telas que contengan NPE, pero en Japón aún se autoriza la utilización en la fabricación de ropas.