Las grasas producen calor y energía, son alimentos destinados a ser quemados para producir con su combustión el calor que mantiene el cuerpo a 37 grados, independientemente de la temperatura exterior.

Si se consumen más grasas de las que el cuerpo precisa para su combustión, éstas al degradarse se transforman en grasas que se acumulan bajo la piel, dando origen a la obesidad.

Las grasas son sustancias de reserva. Ante una emergencia el organismo las degrada transformándolas en glucosa.

Grasas saturadas

En general son grasas sólidas a temperatura ambiente y su mayoría de origen animal. Estas grasas para conservarse necesitan frío.

Son grasas saturadas las de la carne, la leche entera, la crema, el queso y la manteca.

Esas son las grasas que aumentan el nivel del colesterol que no es bueno para la salud (LDL). Este colesterol es el que tapona las arterias y predispone a los accidentes cardiovasculares.

Grasas insaturadas

Son grasas líquidas a temperatura ambiente y se conservan en ese estado. Son todos los aceites provenientes de semillas, frutos u hortalizas oleaginosas.

De acuerdo a su fórmula química se dividen en poliinsaturadas y monoinsaturadas. El aceite de oliva es monoinsaturado y las grasas poliinsaturadas están representadas por los aceites de semillas: lino, girasol, sésamo, maíz, uva, almendra, nuez, maní y soja.

El aceite de oliva no sólo hace bajar el colesterol malo, sino que contiene un principio que inhibe la absorción intestinal del colesterol.

Al mismo tiempo este tipo de grasas ayudan al funcionamiento del hígado y la vesícula biliar, recubren las mucosas del tubo digestivo y favorecen la cicatrización en casos de gastritis o úlceras.

Las grasas de buena calidad proporcionan al cuerpo los ácidos grasos esenciales (vitamina F) que son fundamentales para el organismo, ya que éste no los produce por sí mismo, sólo los obtiene a través de los alimentos.

Cómo influye el consumo de grasas en la salud

Las grasas saturadas se acumulan en el organismo, fundamentalmente en las arterias y las van obstruyendo. Por el contrario, ciertas grasas líquidas o insaturadas son la terapéutica ideal para deshacer las grasas endurecidas y adheridas a las arterias. Los aceites muy fluidos son los mejores para el organismo porque arrastran las moléculas de grasas sólidas y las llevan donde serán quemadas.

El consumo adecuado de grasas también influye en la belleza. Si los capilares están obstruidos, la oxigenación es dificultosa y la piel no recibe los nutrientes adecuados para conservarse lozana.

La grasa de las margarinas

En general proviene de aceites vegetales, pero para transformarla en sólida se la hidrogena. Este hidrógeno químico es un compuesto endurecedor y es justamente el que provoca el aumento del colesterol.

En general no son recomendables las margarinas por el proceso al cual han sido sometidas y por la presencia de hidrógeno.

Es preferible cada tanto, si no hay problemas de salud, consumir un poco de manteca, que finalmente es un producto más natural.

Qué significa aceite de oliva virgen y no virgen

El aceite de oliva virgen de primera presión en frío, se extrae de aceitunas maduras, seleccionadas y bien conservadas, sin utilizar procedimientos químicos. Constituye un aceite puro.

Los aceites no vírgenes o refinados provienen de una segunda extracción para lo cual se utilizan disolventes y altas temperaturas. Hay pérdida de valores nutritivos y especialmente de vitaminas E y F.

Ningún aceite vegetal contiene colesterol. Lo que existen son aceites de mejor o peor calidad, de acuerdo al proceso por el cual hayan sido obtenidos.

El cuerpo humano necesitas las grasas de buena calidad, que actúan como protectoras de los huesos y los órganos vitales del cuerpo.

Además, la grasa transporta las vitaminas liposolubles A, D, E, F y K, las cuales no son absorbidas por el organismo si la presencia de un medio graso.