Aunque el término Ecofeminismo es utilizado por primera vez por Françoise D’Eaubonne en 1974 en su libro Le féminisme ou la mort , el origen e impulso primero de este movimiento que auna ecologismo y feminismo hay que buscarlo en el ensayo Primavera Silenciosa (Silent Sprint), publicado en 1962 por la bióloga estadounidense Rachel Carson y que fue fundamental en la llamada "Revolución verde".

La Biblia del ecologismo

Primavera Silenciosa es considerado por muchos como la “Biblia del ecologismo” y en 2006 fue designado por los editores de la prestigiosa Discover Magazine como uno de los 25 libros de divulgación científica más influyentes de todos los tiempos.

En esta obra se expone por primera vez un concepto holístico de la Naturaleza que se interrelaciona directamente con los ámbitos sociales, económicos y culturales. En este sentido, el patriarcado y la dominación de la mujer hay que interpretarlo también en clave ecologista.

Por la divulgación de este pensamiento, su labor científica, su compromiso con la defensa del patrimonio natural y su exigencia de una explotación racional de los recursos agrícolas, Rachel Carson es considerada la pionera del ecofeminismo.

Juanto a Carson y a la escritora gala Françoise D’Eaubonne (quien como hemos dicho fue la primera en acuñar el término éco-féminisme o écoféminisme) es también relevante en la década de los setenta la neoyorquina Lois Marie Gibbs.

La campaña del Love Canal y la Mujer-Arbol

Gibbs, sin experiencia activista hasta la fecha, encabezó en 1978 una campaña para denunciar las filtraciones del depósito mas grande de dioxinas del mundo que se encontraba bajo su barrio Love Canal.

Sus años de lucha se vieron recompensados con la limpieza final del área contaminada (de la que 833 familias tuvieron que ser evacuadas) y con la promulgación de la Superfund (ley federal de Respuesta Ambiental, Compensación y Responsabilidad Pública).

La kenyata Wangari Maathai creó en 1977 el Movimiento Cinturón Verde, que desde entonces ha sembrado más de 30 millones de árboles en su país y en el resto del continente africano y que hizo que se la conociera popularmente como la "Mujer-árbol".

En 2003 fundó el partido político Mazingira Green Party of Kenya y en 2004 recibió el Premio Nobel de la Paz (convirtiéndose así en la primera mujer africana en obtener este galardón). Wangari Maathai murió en septiembre de 2011.

Petra Kelly: feminismo, ecologismo y pacifismo

Los movimientos feminista y pacifista y la ecología política en el mundo no se entiende sin el nombre de una mujer: Petra Kelly. Como estudiante de ciencias políticas en Estados Unidos participó en movimientos por la paz y por los derechos civiles. Más tarde, regresó a su Alemania natal y ayudó a organizar una campaña contra la instalación de misiles. A los 32 años fue cofundadora del partido verde alemán Die Grünen. En 1983 organizó protestas antinucleares y por los derechos humanos en Berlín y Moscú. Ese mismo año participó en varios mítines y bloqueos en bases militares norteamericanas.

Petra Kelly, recibió en 1982 el Right Livelihood Award, conocido como el Premio Nobel alternativo, por su "nueva visión al aunar ecologismo, pacifismo, justicia social y derechos humanos" en palabras del jurado. Tal y como ella afirmaba: “existe una relación clara y profunda entre militarismo, degradación ambiental y sexismo”.

El 2 de octubre de 1992, Petra Kelly fue hallada sin vida en su casa víctima de un disparo, aunque su muerte nunca ha sido esclarecida del todo. Desde entonces la Fundación que lleva su nombre continua difundiendo los principios y valores que Petra Kelly siempre defendió.

El principio femenino de la naturaleza de V. Shiva

Vandana Shiva es posiblemente la más importante figura del Ecofeminismo actual. Física teórica, doctora en Filosofía, pacifista, seguidora de Ghandi y también Premio Nobel alternativo, durante los años 70 participó en el movimiento Chipko, formado principalmente por mujeres que se abrazaban a los árboles para evitar que fueran talados

Ha sido capaz de movilizar en la India a 5 millones de campesinos contra la Unión General de Tarifas de Comercio (GAT) y de ponerse a la cabeza de la gran movilización en contra de la globalización del comercio en Seattle a finales de 1999. Fundadora de Navdaya un movimiento social de mujeres para proteger la diversidad y la integridad de los medios de vida, especialmente las semillas.

Para Vandana Shiva “la naturaleza es Prakriti, un proceso vivo y creativo, el principio femenino del cual surge toda vida” y explica el ecofeminismo de una manera muy sencilla: "es poner la vida en el centro de la organización social, política y económica".

Bina Agarwal es también una representante del Ecofeminismo en la India. Profesora de Economía del Instituto de Desarrollo Económico de la Universidad de Nueva Delhi, ha sido además catedrática de diversas Universidades de Estados Unidos. Su libro A Field of One’s Own: Gender and Land Rights in South Asia es un referente mundial en los derechos que las mujeres han de recuperar sobre la tierra y la propiedad. Para Agarwall, el lazo que ciertas mujeres sienten con la Naturaleza tiene su origen en sus responsabilidades de género en la economía familiar. No son las características afectivas o cognitivas propias de su sexo sino su interacción con el medio ambiente lo que favorece su conciencia ecológica.

Dualismos y Ecojusticia. Ecofeminismo ilustrado

Figuras importantes en el Ecofeminismo son también la filósofa australiana Val Plumwood (1939-2008) autora de Feminismo y el Dominio de la Naturaleza y su Medioambiente y de la celebrada Cultura Ambiental: Crisis Ecológica de la Razón (donde defiende que “las relaciones del mundo occidental se han establecido de acuerdo a los dualismos humanos-naturaleza, mente-cuerpo, razón-emoción, masculino-femenino, civilizado-primitivo. El resultado de ello ha sido el establecimiento de la lógica de la dominación y el problema de la discontinuidad”) y la teóloga brasileña Ivonne Gevara quien sostiene que la justicia social implica también ecojusticia y que centra sus actividad en los derechos de las mujeres inmigrantes doblemente penalizadas por su género y su origen geográfico.

Por último citar a la teórica argentina aficanda en España Alicia H. Puleo, autora del reciente (Cátedra, 2011) e interesante Ecofeminismo para otro mundo posible y que propugna una nueva corriente que ella denomina ecofeminismo crítico e ilustrado y que tiene una base constructivista no esencialista.