Una investigación de la Federación Internacional de Automovilismo, previa a la carrera determinó que si bien Red Bull no había contrariado ninguna norma sí había ido contra el espíritu del reglamento con los mapas de motor. El caso es que no hubo sanción y Sebastian Vettel y Michael Scchumacher salían al acecho de Fernando Alonso quien bajo la lluvia se llevó la segunda pole position consecutiva (Silverstone y Hockenheim).

Una ironía del destino, bañada en la lluvia del sábado, hizo que un español a bordo de un coche italiano diseñado por un ingeniero aerodinámico griego ocupara la mejor posición de salida en Alemania. ¿Qué pensarán los Mercados y las agencias de rating de ello? La respuesta es muy sencilla ¡A quién le importa!

Fernando salvó sin problemas el arranque de la prueba. Vettel fue el único que siguió al líder del mundial. Por detrás los toques tuvieron serias consecuencias para Felipe Massa y Lewis Hamilton. El británico de McLaren pinchó en la tercera vuelta y tuvo que cambiar las ruedas y salir en última posición. Partía en séptimo lugar y su carrera estaba arruinada. El brasileño de Ferrai sufría un golpe con Ricciardo y su alerón delantero pagaba las consecuencias. La pista estaba llena de peligrosos fragmentos durante los primeros giros.

Jenson Button vio que Schumacher perdía de vista a los dos primeros y le adelantó en la vuelta doce cuando se producían los primeros cambios de neumáticos. Alonso aventajaba en 2,6 segundos a Vettel y en 6 a Button, pero el ritmo del McLaren empezaba a ser el mejor de los coches en carrera.

Una batalla con tres bandas

Vettel le echó el lazo a Alonso en la vuelta 30 (de un total de 67). El vigente campeón se situó en la estela del español mientras Button iniciaba la caza de ambos a base de vueltas rápidas. Los pilotos doblados entraban en juego. Encontrárselos en las curvas era una molestia con la que lidiar.

Fernando se defendía con solvencia (y buen ritmo con las gomas duras) a pesar de que la carrera se preparaba para un combate cuerpo a cuerpo. Pero en esta lucha apareció Hamilton para desdoblarse y enfurecer a Vettel con un arriesgado paso por curva. Marcó una vuelta rápida y trató de intimidar a Alonso, pero con una vuelta perdida lo único que hacía era convertirse en un grano en el culo de los pretendientes de la victoria.

Segundo paso por boxes

En la vuelta 41 los coches principales pasaron para el segundo cambio de ruedas. Primero lo hicieron Button y Vettel y a continuación Alonso y Webber. Con la carera reagrupada Fernando retuvo el liderato. Y su nuevo perseguidor era Button. Vettel tenía un nuevo problema en su desesperado intento por ganar en casa. Además se quejaba de el mal funcionamiento de su KERS (sistema de recuperación de energía cinética).

Raikkonen, Kobayashi, Sergio Pérez y Schumacher ocupaban de la cuarta a la séptima plaza. Los Sauber del japonés y el mejicano demostraban una vez más que esta temporada son unos buenos coches. Un milagro a tenor de lo visto en los últimos mundiales. Hamilton era decimosexto pero redondeó otro pésimo fin de semana con un abandono.

Button no pudo con Alonso y Vettel en una maniobra ilegal le adelantó tras salirse de la pista en la entrada a una recta. Cruzó la bandera a cuadros como segundo. La dirección de carrera inició una investigación que le podía enviar muy atrás (la sancxión estándar son 30 segundos que se suman al tiempo final). Vettel empezaba la carrera librándose de una multa pero iba a acabar con otra por no aceptar una derrota.

Alonso refuerza su liderato con 154 puntos por los 120 de Webber, Vettel (a la espera de una sanción) es tercero con 118 puntos, Hamilton tras su rosco se queda con 92 puntos. Y mucho más atrás queda Button con 65 puntos que ganaría 3 más si la FIA sanciona a Vettel. Ferrari tiene motivos para frotarse los ojos y ponerle una estatua al piloto español.