El director y guionista de películas como “Epílogo” (1984) o “Remando al Viento” (1987) acaba de publicar su última novela y una selección de su narrativa breve, donde vuelve a reclamar para la literatura su condición de parapeto de libertad. La literatura, el último reducto libre. Su novela recién editada por Seix Barral, El síndrome de albatros alude a una terminología de la psiquiatría para referirse al que no desea superar un dolor y así mantener vivo el deseo de venganza contra quien se lo ha infligido.

Sonidos de las palabras, imágenes y hechos

En ese orden surgen los párrafos en la literatura de Gonzalo Suárez. Primero es el sonido de la palabra, que se alza sobrevolando la imagen, el concepto que persigue, luego son los hechos que surgen tejiendo las palabras. “Escribo de oído”, confiesa en una entrevista a el cultural.es. Es una forma de advertirnos que su obra, como el albatros, es un ave que persigue barcos con rumbo desconocido.

En la presentación de la novela ante las preguntas de si era un “novelista con trampa”, de los que aderezan ficción con realidad onírica, no ficción con realidad soñada, realidad y sueño, contesta que le aburre tener que diferenciar entre ficción y realidad. No está de acuerdo con la realidad “oficial” que se describe. Su novela se basa en noticias de verdad que parecen mentiras.

El elefante loco de celos y el hombre que se jugó al póker a su esposa

Por increíbles que parezcan son hechos reales. Aparecen en la novela como parte de la trama. El elefante enloqueció de celos cuando su cuidadora le abandonó por un motorista mucho menos tierno que el paquidermo. El hombre sin escrúpulos que se apostó a su mujer en una partida de póker es un amigo (alcohólico grave) del novelista y cineasta. Perdió el yate y la mujer, que tuvo que acostarse con el ganador. El incidente no rompió el matrimonio.

Es una constante en la obra de Gonzalo Suárez la búsqueda de una realidad que haga límite con lo irreal. “Yo no soy esquizofrénico pero, la verdad, no sé dónde está la frontera”, confiesa en la entrevista de el cultural.es. La última novela, El síndrome de albatros, recuerda también a uno de los últimos éxitos en el cine de Suárez, El detective y la muerte (1994), donde un detective tendrá que debatirse entre cumplir un encargo de un magnate, que desea eludir a la misma muerte o encontrar a la mujer desaparecida que ama.

La novela: El síndrome de albatros

En este caso el detective será un escritor, Ernesto Zóster, contratado por una viuda que encuentra entre los cajones del escritorio de su difunto marido el manuscrito de una obra teatral obscena, que había escrito y mantenido en secreto. Intrigada por el hallazgo, desea que otro escritor investigue la posible existencia, más allá de la ficción, de uno de los personajes femeninos de la obra. Una jovencita de extremado erotismo que despierta los celos de la viuda.

El escritor, que pasa por un “bloqueo”, acaba aceptando el insólito encargo, como si de un detective de novela negra se tratara. Gonzalo Suárez confiesa que la obra tiene algo de autobiografía, porque el detective acaba descubriendo en la investigación datos desconocidos de su propia vida. Y es que el autor resume su idea de la literatura como una “sensación de descubrirme a mí mismo, siempre avanzando”. Un vuelo donde se avanza sin conocer el rumbo.

La narrativa breve: Las fuentes del Nilo

Gonzalo Suárez aclara que publicar por partida doble en el mismo mes ha sido una coincidencia. Seix Barral y Alfaguara se interesaron en principio las dos por la novela, finalmente el autor se decantó por la primera por ser la editorial que más libros tenían su padre y abuelo en sus bibliotecas. Alfaguara le propuso entonces publicar toda su narrativa breve, cuentos y relatos, en una antología de casi 700 páginas, y aceptó.

Son los relatos que en los años sesenta y setenta conmovieron a los colegas escritores por la fuerza de su imaginación. Suárez dice que no los ha releído o revisado para editar esta antología, que están (ficción) como son (realidad). Sería traicionar eso que dijo Julio Cortázar de él.

“¿Escritor que hace cine, cineasta que regresa a la Literatura? De cuando en cuando hay mariposas que se niegan a dejarse clavar en el cartón de las bibliografías y los catálogos, de cuando en cuando, también, hay lectores o espectadores que siguen prefiriendo las mariposas vivas a las que duermen su triste sueño en las cajas de cristal". (Les jeux secrets de Gonzalo Suárez, Le Nouvelle Literaire, 1978).

Fichas técnicas

El síndrome de albatros; Gonzalo Suárez. Seix Barral. Madrid, 2011. ISBN: 9788432209345

Las fuentes del Nilo; Gonzalo Suárez. Alfaguara. Madrid, 2011. ISBN: 9788420407661