La gonorrea, también denominada blenorragia, se debe a la infección provocada por la bacteria Neisseria Gonorrhoea y se propaga a través de las relaciones sexuales. Muchas veces no presenta síntomas y la persona infectada puede convertirse en un portador que transmite la enfermedad sin saberlo. Se trata de una enfermedad venérea con buen pronóstico siempre y cuando se diagnostique lo antes posible.

Etiología y transmisión de la gonorrea

La gonorrea se puede contraer por cualquier persona que tenga algún tipo de actividad sexual con otra persona. La infección se puede adquirir por el contacto con la boca, la vagina, el pene o el ano. Esta bacteria se desarrolla en aquellas zonas húmedas y cálidas del cuerpo, incluyendo, además de las anteriormente mencionadas, la uretra, las trompas de Falopio, el útero y el cuello uterino. En algunos casos puede incluso proliferar en los ojos.

Solo en los Estados Unidos se considera que resultan infectadas más de 700.000 personas cada año. Prolifera en mayor medida en las grandes ciudades y en poblaciones de bajo nivel sociocultural.

El riesgo de contraer la gonorrea aumenta si se tienen múltiples compañeros sexuales, no se utiliza un medio profiláctico como el preservativo o se es adicto a las drogas.

Sintomas de la gonorrea en los hombres

Los primeros síntomas suelen aparecer al cabo de los 2 a 5 días después de haber sido infectado, aunque en el caso de los hombres puede tardar más tiempo, incluso un mes. Otras personas no presentan síntoma alguno, por lo que no buscan tratamiento. Esta situación aumenta el riesgo de sufrir complicaciones y, obviamente, transmitir la enfermedad a otras personas.

Los síntomas tienen sus propias particularidades en hombres y mujeres. En el caso de los hombres son los siguientes:

  • Secreción o flujo por el pene o el ano.
  • Dolor o picazón en el pene.
  • Dolor o hinchazón en la región inguinal.
  • Ardor o dolor al orinar.
  • Dificultades al orinar.
  • Esterilidad.
  • Pus por el pene.
  • Hinchazón en el pene.
  • Daño en la próstata o los testículos.

Síntomas de la gonorrea en las mujeres

  • Secreción o flujo vaginal.
  • Dolor en la parte baja del abdomen.
  • Ardor o dolor al orinar.
  • Sangrado anormal de vagina o ano.
  • Infertilidad.
  • Daños en los órganos internos.
  • En mujeres embarazadas pueden presentarse complicaciones, naciendo infectado el bebé.
Si la infección pasa al torrente sanguíneo pueden presentarse otros síntomas como la fiebre, sarpullido y otros síntomas parecidos a los que presenta la artritis.

Diagnóstico de la gonorrea

El diagnóstico de la gonorrea se puede efectuar con el método de tinción Gram, que consiste en teñir una muestra de tejido o secreción y examinarla con el microscopio. Aunque es una prueba muy rápida, no es la más fiable. Estas pruebas abarcan el cuello uterino en las mujeres, la secreción uretral en los hombres y la tinción del líquido sinovial.

Los cultivos, por su parte, ofrecen garantías casi absolutas de la presencia de la infección. Las muestras para estos cultivos se toman del cuello uterino, la vagina, la uretra, el ano o la garganta. El periodo de espera es de 24 horas para el diagnóstico y de 72 horas para la confirmación.

Los exámenes de ADN también son pruebas de detección fiables, más rápidas que los cultivos y se puede efectuar con muestras de orina; más fáciles de obtener que las muestras de otras áreas genitales.

Tratamiento de la gonorrea

El tratamiento de la gonorrea, al igual que otras enfermedades de transmisión sexual, contempla dos objetivos primordiales. Primero curar la infección del paciente afectado, y segundo localizar y examinar a las demás personas que hayan tenido contacto sexual con él. Máxime en el caso de la gonorrea, ya que se propaga con mucha facilidad.

En los casos de gonorrea sin más complicaciones se administra una inyección de ceftriaxona o una sola dosis de cefixima. En la actualidad es el tratamiento antibiótico más recomendado. En los casos donde aparecen reacciones alérgicas a los medicamentos citados se puede recurrir a la azitromicina.

Anteriormente se utilizaba la penicilina y antibióticos como la ciprofloxacina, la ofloxacina y la levofloxacina. Hoy en día se desaconsejan.

Cabe destacar que las personas con gonorrea a menudo también tienen una infección por clamidia, en cuyo caso habrá que proceder al tratamiento oportuno.

Es importante el tratamiento precoz de la enfermedad para evitar futuras complicaciones, entre ellas la esterilidad, la salpingitis, la dispareunia, la enfermedad inflamatoria pélvica o la transmisión de la enfermedad al bebé; todas estas complicaciones en las mujeres. En los hombres puede darse estenosis uretral, acumulación de pus alrededor de la uretra, problemas al orinar, infecciones urinarias o insuficiencia renal. Las complicaciones más graves, tanto en hombres como en mujeres, pueden abarcar el dolor articular, la infección de las válvulas cardiacas, meningitis o una infección diseminada que puede llegar a ser potencialmente muy grave.

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