No es tan difícil descubrir, en la trillada fórmula del Presidente José Mujica de que, en el ámbito del MERCOSUR, ''los argumentos políticos superan ampliamente [en número] a los argumentos jurídicos'', cuáles son esos ''argumentos políticos''. Están en la agenda ciudadana regional y mundial y debieran considerarse de conocimiento obligatorio. Pero, como ya analizamos en un artículo anterior, nuestros políticos tradicionales están demasiado enfrascados en sus agendas partidarias provincianas para verlos.

La evolución de la economía y el comercio exterior de Uruguay

A pesar de los rumores sobre inoperancia del MERCOSUR, las economías se están integrando. Es un proceso lento, ya que originariamente fueron concebidas como competitivas y no complementarias. Según un Informe oficial de comercio exterior de Uruguay, en el primer semestre de 2011, Uruguay colocó el 28,4% de sus exportaciones en el MERCOSUR, lo cual representó un incremento con relación al periodo anterior. El segundo lugar lo ocupó Asia, con el 15,6%, y el tercero la Unión Europea, con el 15,2%. En el primer semestre de 2012, apareció una tendencia nueva: los Estados socios absorbieron un porcentaje menor de las exportaciones (el 25%), pero los Estados asociados aumentaron sus compras, de un 6 a un 9%.

La otra novedad fue que Venezuela se posicionó en el 5º lugar del ranking 2012 como mercado de destino de las exportaciones uruguayas, mientras Paraguay se situó en el puesto 12º y los Estados Unidos en el 8º según el mismo Informe. Entre 2011 y 2012, las compras de Venezuela se incrementaron un 35%, lo cual ubica a este país como principal mercado de Uruguay después de Brasil, la Zona Franca, China y Argentina, y delante de la Federación Rusa.

En su artículo ''Las razones políticas de Mujica'', publicado el 11 de julio en La República, el economista Alberto Couriel explica varios temas estratégicos: la integración económica le permite a Latinoamérica ganar poder de negociación ante al primer mundo y es fundamental para el futuro desarrollo de la región, sobre todo en lo que tiene que ver con la calidad de vida de su gente; UNASUR tiene importantes potencialidades que surgen por ser granero del mundo, tener reservas de agua potable y fuentes de energía renovable y no renovable; además, los avances en la integración financiera y la complementación productiva nos permiten enfrentar las asimetrías locales.

Los principales mercados de Uruguay se ubican entre los actuales o futuros Estados socios del MERCOSUR, como Brasil, Argentina y Venezuela. Pero no solo eso: el MERCOSUR está estimulando el desarrollo de la industria manufacturera uruguaya. Gracias a la baja de aranceles y normas de origen, el 69% de los productos que exportamos al MERCOSUR corresponden a rubros de esa industria. Y el 29% son productos de alta y media tecnología.

Claro está que el bloque regional tiene sus adversarios o mejor dicho, competidores. En Gran Bretaña, The Economist se dedica a profetizar el fin del MERCOSUR, y sus análisis giran, precisamente, en torno a los temas de la suspensión de Paraguay y el ingreso de Venezuela. Los actores locales que cuestionan el MERCOSUR reproducen sus argumentos. Pero Gran Bretaña no defiende los intereses de América del Sur, sino de la Commonwealth. En plenos Juegos Olímpicos el conservadurismo británico no descansa, como lo demuestran sus comentarios sobre la ceremonia inaugural.

La creciente gravitación de Brasil en la región y en el mundo

Si estos son algunos de los ''argumentos políticos'' de Mujica, tampoco son un misterio los ''argumentos políticos'' de Brasil, expresados con toda claridad en un mensaje enviado por el ex Presidente Luiz Inácio Lula da Silva al XVIII Foro de São Paulo , donde los partidos y organizaciones a los que sus adversarios denominan ''populistas'', coordinaron sus agendas políticas. Los puntos fundamentales del mensaje, y que también son las prioridades políticas de Brasil en la región, pueden escucharse aquí:

1. La consolidación de gobiernos democrático-progresistas.

2. El desarrollo acelerado de América Latina, con crecimiento económico, creación de empleos, distribución de ingresos e inclusión social.

3. La creación de un bloque que sea una ''alternativa victoriosa'' al modelo neoliberal y referente ideológico internacional. Cabe acotar que en 2012, Brasil se posicionó como la quinta potencia mundial.

4. Consolidación de la integración latinoamericana y caribeña.

5. Eliminación de la pobreza y la desigualdad.

6. Recuperación de las Islas Malvinas, ''evidentemente argentinas''.

7. Integración de Brasil y Venezuela: ''Chávez, cuenta conmigo [...] tu victoria será nuestra victoria''.

Brasil es el país más interesado en el ingreso de Venezuela como socio pleno en el MERCOSUR. Entre 2003 y 2011 el flujo comercial entre Brasil y Venezuela pasó de casi U$ 900 a 5.861 millones. Este resultado convirtió a Venezuela en el décimo socio comercial más importante de Brasil, mercado de alimentos y vehículos y proveedor de naftas y derivados del petróleo.

El ''exitoso'' (y divergente) modelo económico de Argentina

Para el economista estadounidense Mark Weisbrot (Universidad de Michigan), ''la economía argentina es la más exitosa de América Latina en los últimos nueve años'', y al mismo tiempo es blanco de ataques porque declaró el default en 2001, y porque algunos agentes económicos especulan con la fuga de capitales. Según Weisbrot, los economistas argentinos trabajan con un modelo exitoso pero que está mal visto, porque se opone a la idea de que ''un país emergente debe cortejar a los inversores extranjeros y a los mercados internacionales de bonos públicos''. Para el economista, Argentina registra alta inflación porque la demanda supera a la oferta en algunos sectores debido a la falta de competencia.

El ingreso de Venezuela al MERCOSUR le permitiría a la Argentina paliar su crisis energética, recibir capitales y mejorar su balanza comercial. En 2009, Argentina ocupó el 7º puesto de países proveedores de Venezuela y en 2010 alcanzó el máximo superávit comercial con dicho país.

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