El cuarto y último torneo "major" de la temporada de golf se disputa esta misma semana desde el jueves día 11 hasta el domingo 14. Esta edición reúne a la plana mayor del golf mundial, único torneo que logra reunir a los 100 mejores jugadores del mundo. Entre ellos se cuenta la presencia de 5 españoles (Álvaro Quirós, Miguel Ángel Jiménez, Sergio García, Pablo Larrazábal y José María Olazábal).

Sin favoritos claros

A pesar de la enorme calidad de los participantes en este torneo incluyendo a las primeras posiciones en el Ranking Mundial (OWGR) no existe un claro favorito para alzarse con el trofeo del PGA Championship 2011. Desde que Tiger Woods dejara de gobernar con mano de hierro el golf mundial, a causa de sus problemas tanto físicos como no-físicos, no ha habido ningún jugador que tuviera la capacidad de mantenerse en lo alto del ranking y dominar los campeonatos.

Los norteamericanos

Desde el triunfo de Phil Mickelson logrado en el Masters 2010 ningún norteamericano ha sido capaz de ganar un grande, un récord negativo que los estadounidenses quieren romper. Otra cuestión candente entre los aficionados es el relevo generacional que parece se está produciendo entre los jugadores locales. Si bien tanto Phil Mickelson como Steve Stricker y en menor medida Jim Furyk se mantienen en posiciones delanteras de su ranking, jóvenes valores como Dustin Jhonson, Ricky Fowler, Bubba Watson y Nick Watney ejercen una gran presión sobre sus "mayores" y parece que en cualquier momento lograran consagrarse como los referentes en los USA. No hay que olvidar al mayor dominador del golf mundial en los últimos años, Tiger Woods aunque sigue un proceso a largo plazo para volver a situarse, en cuanto a triunfos, en la cúspide del golf mundial.

Los europeos

Desde los tiempos de Severiano Ballesteros, Nick Faldo y Ian Woosnam nunca ha tenido el circuito europeo de golf, el European Tour, y por consiguiente el continente europeo, mayor cantidad de jugadores situados como dominadores del golf mundial. Las cuatro primeras posiciones de la OWGR están ocupadas por cuatro jugadores europeos: Luke Donald, Lee Westwood, Martin Kaymer y Rory McIlroy desde hace muchas semanas y no parece que vayan a apearse de las posiciones de privilegio con facilidad. A estos jugadores hay que añadir los nombres del vencedor del último Open Darren Clarke, a Graeme McDowell y a Fredrik Jacobson.

Los españoles

Mención aparte merece la participación española, mucho más nutrida de lo habitual. A la invitación que ha recibido de la PGA José María Olazábal para participar en el torneo, en su condición de capitán del equipo europeo de la próxima Ryder Cup, hay que añadir la entrada en la competición por méritos propios de Álvaro Quirós, Miguel Ángel Jiménez , Sergio García Y Pablo Larrazábal. Esperemos que las lesiones que venia arrastrando Quirós en los últimos tiempos le permitan desarrollar su juego en un campo, el Atlanta Athletics Club de Johns Creek, Georgia, que en principio se amolda a sus características de gran pegador. Miguel Ángel Jiménez lleva una irregular temporada con mas sombras que luces, pero siempre podemos esperar lo mejor del malagueño.

Sergio Garcia parece que está reencontrando el juego y las sensaciones que le llevaron a ser número dos del mundo, por detrás tan sólo de Tiger Woods, siendo los dos últimos majors donde ha alcanzado sus mejores resultados esta temporada. Pablo Larrazabal después de su triunfo en el BMW Intenational Open de Munich ha dado el paso que le faltaba para asentar su juego y mostrar la calidad que atesora.

El resto del mundo

Hay que hacer especial alusión, por un lado, a los australianos Adam Scott, flamante ganador de la pasada semana en el Bridgestone Invitational y Jason Day que da su mejor versión en los grandes acontecimientos. Al joven japonés Ryo Ishikawa que por fin ha demostrado fuera de Japón su enorme valía. Al coreano,siempre valor seguro, Yong Eun Yang . Y al surafricano Charl Schwartzel que parece haber cogido el relevo generacional a Ernie Els.

El último major de la temporada se presenta apasionante tanto por la calidad de los jugadores inscritos, el juego que vienen desarrollando en las últimas semanas y que, tradicionalmente, este torneo ofrece una competitividad y espectáculo difícilmente mejorables.