Nadie sabe cuando el ser humano comenzó a rendir culto a una divinidad para que esta le otorgara favores o beneficios que actuasen para su provecho. Probablemente esto tuviera lugar desde que el primer ser humano empezó a preguntarse por qué se encuentra sobre la faz de la Tierra, cuál es su misión y si existe vida después de la muerte.

Desde sus tiempos más primigenios, el hombre siempre ha presentado una raíz mística innegable, desde los tiempos de las cavernas hasta el día de hoy. Y probablemente esa unión durará lo que dure el ser humano como especie.

En cuanto a lo que concierne a la arqueología, el lugar más antiguo que parece fue destinado para rendir culto a algún tipo de divinidad se ha encontrado en un recinto llamado Göbleki Tepe, situado en el sudeste de Turquía, cerca de la ciudad de Sanliurfa/ Urfa/ Edessa.

Un complejo ceremonial de 12 000 años de antigüedad

El descubrimiento de Göbleki Tepe es relativamente reciente, se produjo en 1995 gracias a los trabajos del arqueólogo alemán Klaus Schmidt, que descubrió los primeros restos de este yacimiento sobre una colina de piedra caliza.

Estos restos eran restos de muros de 2 a 3 metros de altura y pilares de piedra que repetían constantemente una forma en "T" de dimensiones algo mayores a los restos de muros y varias toneladas de peso.

Estos pilares están decorados con figuras que representan animales y figuras geométricas representadas usando el método del grabado y el bajorrelieve.

En la parte alta del yacimiento se desenterró un edificio de planta rectangular, apoyado en cuatro grandes pilares.

La datación de este edificio dio como resultado una antigüedad estimada de 12 000 años. Estaríamos, pues, ante el edificio presumiblemente religioso más antiguo del mundo. Dichos pilares también aparecen decorados con figuras de animales, en este caso leones que son representados en diferentes posturas y posiciones. También en algún caso aparecen figuras antropomorfas, sobre todo femeninas.

Como colofón, en el interior del recinto se halló una estatua de un hombre con el pene erecto, lo cual nos indica que probablemente en este lugar se rendía culto a alguna divinidad relacionada con la fecundidad o el placer sexual.

Religión entendida como admiración por la naturaleza y la fecundidad

Casi toda la actividad en Göbleki Tepe se produjo durante una fase concreta del Neolítico denominada Precerámico que se desarrolló entre el duodécimo y octavo milenio antes de nuestra era, por lo tanto resulta espectacular y realmente novedoso descubrir que el hombre de esta época ya era capaz de realizar estas estructuras.

Estructuras, en concreto cuatro conjuntos denominados templos por los especialistas, que siguen el mismo patrón de planta rectangular, patio abierto, pilares adornados con motivos animales y sexuales que nos ofrecen una pista, nada descartable, que las primeras religiones del mundo rindieran culto a una entidad ligada a la naturaleza y a la sexualidad entendida como fecundidad, y probablemente representada por una figura femenina.

Sin embargo serán los arqueólogos e historiadores quienes deberán hacer sus estudios y conclusiones pertinentes acerca de este magnífico hallazgo.