Entre los términos que se han puesto de moda en la mayoría de las agendas de los medios de comunicación de todo el mundo está la palabra globalización (‘mundialización’ en el caso francés) que puede definirse como "el resultado de la evolución histórica del desarrollo capitalista, de la innovación humana y del progreso tecnológico que ha permitido una creciente integración de las economías de todo el mundo, especialmente a través y los flujos financieros, y como un proceso económico, social y político de ámbito mundial, por el cual cada vez existe una mayor interrelación económica entre unos lugares y otros, y en que cada vez más ámbitos de la vida son regulados por el libre mercado" (Óscar Mascarilla, Los trilemas de las Globalización;2003).

La popularización de este vocablo provoca en la mente del que escucha diversas reacciones que dependen de la comunidad en la que, como apunta Manuel Castells, desarrolle su vida laboral y familiar. Entre estas connotaciones se pueden provocar imágenes de desplazamientos masivos de inmigrantes, privatizaciones masivas de servicios públicos, crisis monetarias provocadas por la especulación de los inversores internacionales, aumento de oportunidades de desarrollo económico, etc. Globalización es, en definitiva, un concepto convertido en ‘dialogema’.

Mirada histórica

Pero también, como se puede constatar a través de numerosas fuentes, este proceso de progresiva interrelación económica no es ninguna novedad en la historia de la humanidad y el actual, como el que acaeció entre la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, puede sufrir una retroceso si los Estados integrantes de la Organización Mundial de Mercado y que son locomotoras de la economía mundial deciden que no les está resultando beneficioso y tornan a desarrollar fuertes medidas proteccionistas.

En este sentido, es interesante mirar otras definiciones de Globalización, que contienen elementos que nos ayudarán a ir avanzando. En primer lugar, hemos considerado conveniente exponer la de Guillermo de la Dehesa, en su libro Entender la Globalización: "(...) proceso dinámico de creciente libertad e integración mundial de los mercados de trabajo, bienes, servicios, tecnología y capitales. Este proceso no es nuevo, viene desarrollándose paulatinamente desde 1950 y tardará muchos años aún en completarse, si la política lo permite".

Manuel Castells

Otra definición, aportada desde el punto de vista de la Sociología, pero enormemente clarificadora es la de Manuel Castells: "Una economía global es algo distinto: es una economía con la capacidad de funcionar de forma unitaria en tiempo real o en un tiempo establecido a escala planetaria. (...) definiré de forma más precisa la economía global como aquella cuyos componentes nucleares tienen la capacidad institucional, organizativa y tecnológica de funcionar como una unidad en tiempo real, o en un tiempo establecido, a escala planetaria".

Joan Tugores

Finalmente, es sumamente interesante, la dada por Joan Tugores (ibdem, 2002, ), cuyo tratado de Economía Internacional es la base de la que se ha partido para este análisis: "Proceso mediante el cual los países van eliminando características diferenciales" que les permiten tratamientos discriminatorios como aranceles y medidas no arancelarias y evitar la posibilidad de intercambiar trabajo y capital a nivel internacional, políticas microeconómicas con repercusión internacional, regímenes fiscales y cambiarios con efectos externos.

Paul Samuelson

Al respecto, una buena forma de representar de forma más divulgativa este proceso de creciente interrelación económica es una ampliación de la parábola con la que Paul Samuelson demuestra los efectos de la mundialización de la economía’: en un primer paso, la economía internacional era un todo donde no se producen las situaciones inherentes a las medidas proteccionistas; en un segundo paso este todo se vería fragmentado tras haberse convertido en una suma de autarquías delimitadas por las aduanas de los distintos Estados; el tercer paso, lo constituye este proceso de creciente interrelación descrito y que significa el paulatino retorno hacia una economía mundial integrada en la que se podría producir un aprovechamiento máximo de las economías de escala y de las diferencias en las capacidades de las personas o países.