Con la llegada del otoño, a pesar de que la mayoría de fiestas nacionales tienen lugar en esta estación, el tiempo vacacional parece que toma su fin después del verano. Sin embargo, forma parte imprescindible de nuestras vidas poder desconectar, conocer lugares nuevos o simplemente evadirnos de nuestra rutina diaria, a un precio low cost, por supuesto, ya que con la crisis continuada los grandes viajes se nos han acabado.

Encontrándome en esta situación en la que merecía la pena buscar ese pequeño respiro tan necesitado a nuestra ajetreada y preocupada vida cotidiana, Girona se me planteó como el destino perfecto en el que disfrutar de un agradable fin de semana.

A tan sólo hora y media en tren desde Barcelona, Girona aparece ante nosotros como una ciudad pequeña, tranquila y con mucho encanto. Es un ciudad ideal para pasear, ya que desde que te bajas en la estación de trenes puedes acceder a pie en pocos minutos al centro histórico y a los principales lugares de interés, disfrutando de un entorno que mezcla la antigüedad de sus calles y palacios con la moderna arquitectura completamente integrada en sus nuevas o rehabilitadas construcciones.

El río Onyar, que atraviesa la ciudad diviéndola en dos, dejando a un lado el fabuloso y bien conservado casco antiguo, dota a la urbe de un aire bohemio y romántico, gracias a sus puentes peatonales de diversos estilos, a sus coloridas casas sobre el río como si de una pequeña Venecia se tratara, y al continuado tránsito de personas de un lado al otro de la ciudad. Querrás pararte, hacerte muchas fotos y llenar los pulmones de un aire fresco, procedente de unos prepirineos nevados que se contemplan a lo lejos en dirección norte.

Una vez cruzado el río, déjate guiar por tus sentidos y piérdete entre las estrechas y empedradas calles de su centro histórico. Cada callejuela, rincón o tramo de escalera podrán llevarte hasta a un fabuloso monumento, palacete, mirador o jardín con el que sentir su esencia y transladarte a otra época.

Girona, es una ciudad idónea para visitar en un breve fin de semana. Vacía tu mochila del strees diario, y llénala de tranquilidad, espíritu curioso e indagador, cámara de fotos y unos buenos zapatos planos para caminar placidamente. No puedes volver sin descubrir y apreciar todo su embrujo.

Lugares de interés.

La Catedral.

Pujada o subida a la Catedral. Largas escaleras o empinadas cuestas te llevarán a lo alto de la ciudad desembocando en esta maravilla de la arquitectura resultado de diversos estilos superpuestos, desde el siglo XI al XVIII. Te sorprenderá.

El Call, antiguo barrio judío.

Piérdete por su calles laberínticas y siente aún la memoria de un tiempo pasado. En el Museo de Historia de los Judíos encontrarás el testimonio de esta comunidad que vivió en Girona hasta el 1492.

Las torres del paseo de la Muralla.

Son miradores privilegiados para vislumbrar Girona y sus alrededores. Un paseo diferente y único, que si el buen tiempo te acompaña, será una grata experiencia.

La Iglesia de Sant Feliu.

Dedicada a San Narcís, patrón de ciudad, también conocido como el "santo de las moscas", ya que según cuenta la leyenda, estos insectos surgieron de su sepulcro expulsando a las tropas francesas durante el sitio a la ciudad en el 1285.

Y, si a Girona deseas volver el trasero de "la leona" has de besar. ¡Búscala!

Temporada Alta.

Temporada Alta, es el Festival de Otoño de Cataluña. Un festival donde la música, el teatro, la danza y las artes escénicas en general, se reúnen en Girona y Salt, dentro de un marco internacional, constituyéndose así en un festival de reclamo y referencia europea. Este año, además, celebra su XX aniversario de esfuerzo y buena planificación para acercar un poco más la cultura fuera de nuestras fronteras. Hasta el 11 de diciembre tendrás tiempo de deleitarte con alguno de sus espectáculos, dentro de una amplia y variada programación.

Gozar en otoño de una escapada a Girona, a precio de bolsillo convencional, y asistir como colofón a alguna de las representaciones del Temporada Alta, supone un plus en tu visita que propiciará que no olvides este descanso. Desde 8 euros no dejes escapar la oportunidad de sumergirte en el panorama artístico internacional, con fabulosa compañías como Maly Drama Teatr de Sant Petersburg, de la que tuve la gran suerte de conocer el pasado fin de semana con su espectáculo Tío Vanía, de Txèkhov, dirigida por Lev Dodin. Un clásico con vigencia actual, con una excelente interpretación, que aunque en ruso subtitulado en catalán, traspasaba los sentidos del espectador, sorprendiéndonos, además, con una contemporánea y simbólica escenografía y una coreografía escénica de sus personajes digna de admirar.

El próximo fin de semana, la mencionada compañía rusa ya no se encontrará en los escenarios catalanes, sin embargo, el Temporada Alta aún no ha llegado a su fin y entre sus próximos espectáculos cabe destacar Burundanga de Jordi Galcerán, Murmures des Murs de Victoria Thierrée-Chaplin, y Henry V de Propeller and The Touring Partnership, entre otros.

Escoge el que más te interese en www.temporada-alta.net, no te arrepentirás.

Girona quiere conocerte.