Algunos consideran que los libros de divulgación merecen la calificación que Hollywood les da a algunas películas independientes y de bajo presupuesto: clase B.

La realidad es que escribir un libro de divulgación exige tanta o más capacidad que escribir un texto erudito. La función del divulgador es hacer "fácil lo difícil", al contrario de algunos llamados eruditos que gustan de hacer "difícil lo fácil".

El libro se llama Gente tóxica: Cómo identificar y tratar a las personas que te complican la vida para relacionarte sanamente (Buenos Aires: Javier Vergara Editor, 2008).

Bernardo Stamateas

Bernardo Stamateas es un escritor sui generis; no sólo es pastor de una congregación evangélica en Buenos Aires llamada Ministerio Presencia de Dios, sino que también es licenciado en Teología, terapeuta familiar, licenciado en Psicología y sexólogo clínico. Miembro distinguido de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana, ha dictado conferencias en todo el mundo. Es psicólogo del equipo de fútbol ATLAS.

Ha escrito más de más de 40 libros que buscan mejorar las relaciones interpersonales, entre los cuales se destacan Autoboicot, Resultados extraordinarios, Fracasos exitosos, Emociones tóxicas, Libres de la gente, Las leyes del éxito, Alcanzando tu máximo potencial, Solas y solos y Emociones lastimadas.

El libro Gente tóxica forma parte de una colección de cuatro textos escritos para la editorial Vergara que, para sorpresa de muchos, se han convertido en verdaderos best sellers en toda latinoamérica.

Gente tóxica

En más de una ocasión, todos hemos tenido que interactuar con personas conflictivas, ya fueran amigos, familiares, vecinos, compañeros de trabajo, jefes, etc.

En todo grupo humano es dable esperar que nos encontremos con manipuladores, narcisistas, autoritarios, chismosos, psicópatas o envidiosos. Ningún grupo humano está libre de personas con alguna de estas características.

Incluso nosotros, en algún momento de nuestras vidas, podemos convertirnos en personas tóxicas, consciente o inconscientemente, desarrollando actitudes molestas para los demás.

A las personas que nos complican la vida, Stamateas las llama "gente tóxica". El libro se hace algunas preguntas fundamentales a la hora de interactuar con ellas: ¿Qué hacer con personas con características tóxicas? ¿Cómo establezco límites para evitar ser lastimado? ¿Qué hago para evitar que dichas personas penetren en mi círculo íntimo? ¿Cómo logro interactuar con ellas para no ser dañado?

Personalidades tóxicas hay en todos lados

Stamateas va describiendo una a una las distintas personalidades tóxicas con las cuales eventualmente nos podríamos encontrar o en las que nos podemos llegar a convertir.

Todos convivimos en algún momento de nuestras vidas con personas que tienen alguna característica tóxica. En el ambiente laboral, en la familia, en las instituciones de todo tipo, incluyendo iglesias y organizaciones de apoyo a la comunidad, entre los amigos, etc.

El asunto es que debemos aprender a actuar de tal modo que no caigamos en las redes de la toxicidad de dichas personas o comportarnos de esa misma forma. Es probable que eso nos envenene si no sabemos cómo actuar a tiempo.

Diversas personalidades tóxicas

En la contratapa del libro se presentan a manera de ilustración las 13 personalidades tóxicas de las cuales habla el texto.

  • "Si lees este libro, deberás atenerte a las consecuencias". Un mete-culpas (capítulo 1).
  • "¡Qué buen libro, Stamateas! (¡Ojalá nadie te lo compre!)". Un envidioso (cap. 2).
  • "Nada nuevo... muy sencillo... no va a andar". Un descalificador (cap. 3).
  • "Soberana estupidez". Un agresivo verbal (cap. 4).
  • "Lo estábamos esperando, la humanidad necesitaba un libro así". Un falso (cap. 5).
  • "Me dolió mucho lo que escribió este hombre... Si lo cruzo por la calle lo piso". Un psicópata (cap. 6).
  • "Yo lo leí hasta la mitad". Un mediocre (cap. 7).
  • "Me dijeron de buena fuente que la página 74 es copia fiel de lo que escribió su tío". Un chismoso (cap. 8).
  • "No leerás este libro porque así lo digo yo". Un autoritario (cap. 9).
  • "Me gustaría leerlo, pero no sé... me da bronca... pero es posible". Un neurótico (cap. 10).
  • "Mi amor, ¿por qué no me dijiste que este libro ya había salido? Te lo hubiese regalado para nuestro aniversario, pero bueno... ¡te perdiste la sorpresa!" Un manipulador (cap. 11).
  • "¡Impresionante! Veo que el autor siguió mis consejos, pero le falta un poco para alcanzarme". Un orgulloso (cap. 12).
  • "Muchas páginas... medio largo... la letra es pequeña". Un quejoso (cap. 13).

La realidad de la relación interpersonal

La verdad es que hay gente que nos complica la existencia. Invaden nuestra privacidad, son quejosos, pretenden manipularnos, nos meten culpas, son autoritarios, mediocres o agresivos.

No es sencillo interactuar con personas tóxicas, especialmente cuando nos han enseñado que debemos ser tolerantes, que la religión nos exige ser "buenos" con todo el mundo, que tenemos que aprender a callar y otras ideas similares, que también son parte del mensaje tóxico con el que tenemos que crecer.

Aprender a distanciarnos de personas que no quieren cambiar y que nos dañan es una tarea necesaria, para tener una mente sana y vivir de manera más libre.

Aprender de estas actitudes, nos puede ayudar a evaluar nuestra propia conducta para entender cómo en algún momento podemos volvernos tóxicos con los demás.