No es nada corriente, pero a veces sucede: el dramaturgo como hombre orquesta que no se inmiscuye en las tareas de dirección, sólo escribe, nada más y nada menos, pero lo hace desde distintas perspectivas con una vocación insólita, a caballo de la historia y capaz de cambiar de brioso corcel sobre la marcha, para introducirse en el complejo presente.

Un profesor/autor que educa divirtiendo

Es el caso de Eduardo Galán, un profesor de lengua y literatura donde el pasado y el presente se enamoran y son capaces de construir permanentemente elaboradas creaciones. Desde 1989 con una libre versión de la Comedia del Arte (La posada del Arenal con Carmen del Valle) han pasado por sus manos —entre otros— Calderón de la Barca (La vida es sueño, La dama duende) y Fernando de Rojas (La celestina), Oscar Wilde (La importancia de llamarse Ernesto) y Lloyd Weber (El fantasma de la ópera), además de representaciones de sus propias comedias en numerosos países (La curva de la felicidad, Maniobras, Historia de 2...).

Pero hablas con él y sólo está interesado en el aquí y ahora, en los ribetes de la producción y la escenificación, de cómo mantener en pie lo que tanto trabajo cuesta con la espantosa sobrecarga de un gobierno que machaca a impuestos. Pero da igual, hay que seguir, hay que continuar como sea, y el escritor hace malabarismos para que las palabras escritas para ser dichas, para ser interpretadas, para existir ante el oído y los ojos de los espectadores, vuelvan a erigirse como dueñas y señoras de un mundo menos agobiante cuando la comedia alza su telón.

  • Hombres de 40, estrenada en el Teatro Marquina recientemente, cuenta con un hombre a punto de cumplir los 50 (Roberto Álvarez) con todo el viento en contra: está en el paro, tiene una esposa hiperactiva que mal atiende por móvil, hijos que crecen a su bola y una niña que adora, y que está dispuesto a todo, hasta enfrentarse a una preciosa criatura adicta al boxeo (Diana Lázaro), una chica de 40 que parecen eternos 20, casada con un tipo terriblemente egocéntrico que sólo mira por sí mismo (Francesc Galcerán), y entre todos ellos un cura (Santiago Nogués) que desespera por dejar de serlo, que quiere volar, descubrir el amor y el sexo, y al que no le importa ser el bufón de esta corte que más que corte es un cuarteto de desgraciados dispuestos a vencer todos los pronósticos y renacer cada vez que se escucha la melodía de Bill Conti, el sonido fabuloso de la película Rocky: porque la cosa va de boxeo, pero en realidad va de la búsqueda de la felicidad... aunque vengan degollando.
Divertida y emocionante, Hombres de 40 tiene momentos coreografiados en los que el deporte de vivir calza con precisión sobre la vitalidad de los cuerpos que se resisten a dejarse vencer por la desgracia. Dirige un habitual de la casa: Mariano Paco Serrano.

  • Con el mismo director, una versión de la tragicomedia de Lope de Vega, El caballero de Olmedo, también con sus bufonadas y sus donaires pero con luchas de capa y espada, con el desgarrador conflicto de los códigos de honor y lo que manda el corazón, la obligación y el impulso irresistible de las pasiones. Una de las mayores obras del genial escritor, reelaborada para el público de hoy por un autor que se sumerge en el mundo de los clásicos con el brío de un amigo de toda la vida, y los trae aquí, para sentarlos a nuestra mesa:
He procurado una versión "inteligible" sin traicionar a Lope. Mi primer objetivo fue no dejar un solo verso que yo no hubiera entendido en una primera lectura, puesto que el espectador sólo lo escucha una vez. Mi intento ha sido aclarar los versos oscuros, utilizar palabras que ya no estén en desuso, siempre respetando la métrica y el estilo de Lope. También he intentado aligerar el texto de todas aquellas reiteraciones y alargamientos característicos de la época...

... y de esta manera dejar "limpia" la trama principal: el destino trágico del caballero en un amor inmenso... Manteniendo siempre el tono de tragicomedia, es decir, los aspectos humorísticos y populares, que alivian los versos más barrocos de la obra.

El caballero de Olmedo estará en gira (Almería, Zamora, Murcia, Extremadura...) hasta recalar en el Teatro Fernán Gómez en septiembre. Su reparto: Javier Veiga, Marta Hazas, José Manuel Seda, Enrique Arce, Encarna Gómez, Jordi Soler, Andrea Soto, Alejandro Navamuel.

  • Y además —y también en gira desde febrero— un ejercicio de estilo novedoso en su trayectoria: una obra teatral con adaptación de un recital de extraordinarios versos; Amores de fábula: Una historia de amor entre dos actores que se reencuentran y recuerdan sus vidas a través de textos clásicos: el Romancero, Garcilaso, Quevedo, Góngora, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina, Espronceda, Becquer, Zorrilla.
Amores de fábula con María Luisa Merlo, Juan Calot y el músico Sergio Bienzobas compositor e intérprete en escena (flauta travesera, saxofón y clarinete). Dirección: Alejandro Arestegui.