
- Estremecedor alegato del dolor de ser mujer - Kamikaze producciones
Después del exitazo en el Festival de teatro clásico de Mérida, Carmen Machi con texto y dirección de Miguel del Arco se aposentan en la Sala José Luis Alonso del Teatro de la Abadía con Juicio a una zorra: llenan a diario y cuando acaba la función los espectadores se van poniendo de pie. Sus caras expresan emoción en diversos grados, algunas mujeres lloran, algunos hombres que aman a las mujeres también lloran, y todos aplauden, ovacionan, rinden tributo a un trabajo como pocas veces se ve en un escenario.
Carmen Machi: una cómica, una actriz, una mujer contra la adversidad
Juicio a una zorra tiene un claro devenir en los episodios mitológicos que se han generalizado como históricos y popularizado con gran vaguedad y frivolidad; aquí, el escritor Miguel del Arco pone en boca de Helena de Troya gran parte de lo que marca la leyenda, pero como ella misma plantea, vamos a ver "Quién escribe la leyenda, quién escribe la historia".
Lo genial de la aventura es que, pormenorizando detalles mitológicos, Helena-Machi conminan un misterio del teatro absolutamente mágico y por ello mismo fascinante: un discurso histórico en el que se entrelazan los mitos con episodios relatados en narraciones conocidas pero a su vez recreados, y todo en el contexto de una Helena que se emborracha "para olvidar" como si fuera un tango, pero un tango de los mayores poetas, porque el discurso es el de una mujer torturada desde los 9 años, y a su vez representación de la constante violación de la mujer por diversas culturas a lo largo de los tiempos.
No sorprende el talento de Carmen Machi, pues tras su admirable vena cómica en 7 vidas y luego en Aída, y tras amplia filmografía, demostró que le apasiona el más difícil todavía del teatro, y siempre que pudo —ella que pisa escenarios desde los 17—, buscó la manera de estar aquí y allá dando de sí, probándose en trabajos casi siempre difíciles, comprometidos. Pero esta vez logra tal cantidad de matices y dominio del relato dramatizado que el público sale admirado de su capacidad de entrega y conocimiento del cuerpo, la voz, las transiciones... y la emoción que transmite.
Carmen Machi y Miguel del Arco: unión de sabios altamente emocionales
Lo que más se admira de Juicio a una zorra es el trabajo asombroso de Carmen Machi, irónica, capaz de enfrentarse a dios a grito pelado, y de seducirnos cuando se enamora por primera vez en su vida y se deja raptar por Paris. Mitología y presente, leyendas e historias de aquí y ahora: una mujer sojuzgada, violentada, de pronto libre a través del amor. Una creación con un texto y un director de enorme precisión y capacidad dramática.
Pero con una libertad que no ha de durarle pues es "como la felicidad, una sensación" que no tardará en serle arrebatada. Un rapto por amor, y una guerra de diez años, una excusa "para crear matanzas por codicia", un cuerpo adorado, deseado y odiado... eternamente condenado al alcohol para sobrevivir al infortunio, hasta que de pronto una noche sus muchas botellas de vino se convierten en un río que la lleva a dejar de desesperar y hundirse en el pleno dolor...
Una obra apasionante hacia un final que no defrauda
Poesía, aventura, fascinación del noble —y ya perdido en las grandes ciudades— arte del relato oral, del teatro que va de boca en boca contando historias tremendas que quitan el sueño a quienes retardan la hora de dormir junto a la chimenea: la palabra encendida, el verbo hecho poesía, la mujer hermosa sufriente porque no decide su camino sino que lo mismo es diosa absolutamente deseada, aparentemente querida —muchas veces abandonada después de gozada— que carne de comercio, negocio embriagador, y fatalmente despreciada para siempre: una zorra, cuyo juicio nunca es definitivo para liberarla de ataduras.
Juicio a una zorra, en el Teatro de la Abadía hasta el 20 de noviembre. El público de pie. Espectadores que lloran. Algo ha sucedido. El teatro brota de pronto con todo su esplendor y recorre las venas del público y mientras tanto Del Arco prepara otros espectáculos y Carmen ensaya una gran obra para diciembre en el Valle Inclán con una gran compañía: la vibrante experiencia del teatro continúa buscando su máxima expresión.
