El cocinero no es una persona aislada, que vive y trabaja sólo para dar de comer a sus huéspedes. Un cocinero se convierte en artista cuando tiene cosas que decir a través de sus platos, como un pintor en un cuadro” Esta frase de Joan Miró bien se ajusta a las creaciones culinarias nacidas de la gastrobotánica, es decir, la investigación de nuevas especies y el rescate de variedades olvidadas del reino vegetal, así como a la exquisita presentación de sus platos. La degustación se convierte en una fiesta para el paladar, la vista y el olfato, los sentidos empiezan a despertar sorprendidos por mezclas de sabores armónicos, que devuelven respeto y gratitud a la tierra y a sus productos rescatados del olvido.

La unión con la naturaleza

En el restaurante Rodrigo De la Calle la degustación de los platos lleva el huésped a probar sabores antiguos y ancestrales, siendo protagonistas de sus creaciones culinarias especies vegetales que están fuera de los circuitos agronómicos tradicionales.

Más de 100 variedades diferentes de dátiles, de máxima calidad, con distintas texturas, sabores, aromas y tamaños; verduras del desierto como el alga de tierra, el ficoide glacial, el cordifole y la lechuga del desierto; cítricos como limequat, dragonfly o mano de Buda, junto a flores como el azahar de naranja, de limón o de mandarina o la flor seca de jazmín, entre otros, son los responsables de aromas únicos e irrepetibles.

Un dúo perfecto

El eco-chef Rodrigo de la Calle apuesta para una cocina natural, saludable y respetuosa con el medio ambiente, utilizando en su restaurante de Aranjuez los productos cultivados por Santiago Orts, en la empresa familiar Viveros Huerto de Elche , y aquellos de su huerto en la localidad ribereña. Haciendo uso de materias primas sostenibles, reivindicando la importancia de los alimentos orgánicos y la estacionalidad de los productos Rodrigo de la Calle, junto a Santiago Orts, se han convertido en una referencia absoluta de la gastrobotánica aplicada en el arte de la cocina.

Un libro para aprender

Su sabiduría se puede compartir leyendo Gastrobotánica. 100 platos al natural para cada estación del año, un libro con el que Rodrigo de La Calle brinda a los lectores un recetario clasificado por estaciones del año. Dentro de cada estación encontramos entrantes, platos principales y postres, donde los vegetales son los principales protagonistas de las recetas en armonía con carne, pescado, huevo y arroz.

La gastrobotanica, basada en el rescate, cultivo y aprovechamiento culinario de variedades de frutas y verduras nuevas y ancestrales, como en el descubrimiento de nuevos productos de origen vegetal, ha entrado en el Olimpo de la alta cocina para el disfrute de los paladares más exigentes.

Hay que saber

  • El chef Rodrigo de la Calle, discípulo de Martín Berasategui, ha recibido el premio "Cocinero del Año", durante la última jornada de la IX edición de la cumbre gastronómica Madrid Fusión. La concesión a De la Calle de este galardón -otorgado por la Cámara de Comercio de Madrid dentro de sus premios "Excelencia turística de Madrid 2011"- se produce dos años después de que el creador de la "gastrobotánica" fuera elegido "Cocinero revelación" en la misma cita.
  • Santiago Orts ha sido galardonado con el "Premio Nacional de Gastronomía 2011" por su labor en la investigación y desarrollo de nuevas especies vegetales para su uso en la Alta Cocina.
  • En el 2012  el restaurante De la Calle recibe su primera estrella otorgada por la Guía Michelin, todo un éxito y un gran orgullo para el chef y su inmejorable equipo.


De Aranjuez a Madrid con mucha ilusión 


A poco días de empezar el verano 2014 el restaurante Rodrigo de La Calle cierra sus puertas en la ciudad ribereña para  concentrarse en su trabajo como chef ejecutivo en el Hotel Villa Magna de Madrid. La apuesta para la cocina vegetal sigue viva como la ilusión que comenzó hace siete años en Aranjuez.