Cuando en al año 1922, Federico García Lorca y Salvador Dalí se conocieron en la Residencia de Estudiantes de Madrid, ambos eran muy jóvenes; el primero tenía 24 años y el segundo 18.

Vivieron una relación muy particular y se influyeron mutuamente en sus actividades artísticas, si bien especialistas culturales han determinado que fue Dalí quien más influyó en el arte de Lorca.

Esos mismos estudiosos han llegado a la conclusión que el vínculo que unió a los artistas se trató de un intenso amor homosexual que, sin embargo, nunca llegó a consumarse físicamente.

Un libro y una película inglesa

El escritor británico Ian Gibson publicó en el año 1999 el libro Lorca-Dalí, el amor que no pudo ser que posteriormente sirvió de base al film Sin límites del director Paul Morrison donde García Lorca fue interpretado por Javier Beltrán y Dalí nada menos que por el actor Robert Pattinson, protagonista de la saga cinematográfica Crepúsculo.

En el libro de Gibson aparece el director cinematográfico Luis Buñuel, interpretado por Matthew McNulty, como “el tercero en discordia” que logró, en 1927, separar al pintor catalán del poeta granadino.

El talento y las fuertes personalidades que tuvieron García Lorca y Dalí ha provocado que la historia de amor entre estas importantes figuras de la literatura y la plástica de España tenga un mágico halo de atracción para que el dramaturgo argentino Rolo Sosiuk escribiera la obra teatral Dalí y Lorca, diario de un viaje imposible que se estrenó el día 4 de enero de 2013 en el teatro Liberarte de la ciudad de Buenos Aires.

Salvador Dalí y Federico García Lorca en el teatro

La obra escrita por Sosiuk tiene como eje de la trama los recuerdos de Dalí sobre la relación que sostuvo con García Lorca y como estructura narrativa utiliza escenas de “flashback” sobre episodios, ficcionados, que los protagonistas vivieron durante su complicada relación.

El autor muestra a Dalí consciente de su amor pero más preocupado por su carrera artística y con un casi completo desentendimiento político, mientras que a García Lorca se lo ve en escena como un hombre cerebralmente dispuesto a dividir su vida, en partes iguales, entre el ser que ama y su ideología política.

Si bien en algunos pasajes se hacen referencias a los temas sociales y su influencia en el arte, el texto no profundiza en el tema sino que se centra en el histérico comportamiento de Dalí respecto a su relación sentimental con el poeta y en la seguridad de García Lorca en el amor que siente por el excéntrico pintor.

Una obra para dos actores

El autor, Rolo Sosiuk, también asume el rol de Salvador Dalí y se lo aprecia consustanciado con el personaje, sus tonos son ajustados y dan al espectador la idea de una mente en constante cambio, aunque su composición resulta más sobria y con menos afectación que la que tenía el artista catalán con su rebuscada y cambiante expresión corporal.

Julio Chiorazo interpreta a Federico García Lorca; con un physique du rol cercano al personaje lo compone corporalmente de manera precisa, aunque con su técnica vocal lo desluce y a lo largo de la representación se nota que no logra afianzarse en el acento español.

Carlos Rapolla desde la dirección realizó una puesta en escena que no pierde el ritmo en ningún momento y entrega al espectador la historia de manera fluida y sobre todo amena. El director, consciente de la representatividad que tanto García Lorca como Dalí tienen en el arte, se ha preocupado para que el espectador reciba a los personajes con la total magnitud que los mismos alcanzaron. Esta obra es una buena opción en la nutrida cartelera teatral de Buenos Aires.

Es para destacar el trabajo de Carlos A. López en la puesta de luces que, acertadamente, separa las escenas, induce climas y marca situaciones.

Programación de funciones

La obra Dali y Lorca, diario de un viaje imposible realizó su temporada 2013 en el teatro Liberarte, ubicado en la Avenida Corrientes 1555 de la ciudad de Buenos Aires.