Esta inteligente ave pertenece a la subfamilia de los Anserinos, donde también se incluye el hermoso cisne.

El ganso doméstico es un animal totalmente aprovechado por el ser humano, ya que no sólo se utiliza su carne o su hígado, con el que se produce el foie gras, sino que hasta sus plumas resultan de utilidad.

El ganso salvaje

Los gansos son animales gregarios que viven en manada, excepto en el período de reproducción, que se unen en parejas. El ritual de seducción consta de una especie de baile en el agua, que realiza tanto el macho como la hembra.

Lo que más llama la atención del ganso cuando vive en libertad, es su manera de volar. Se desplazan en grupo creando una V perfecta, ya que el movimiento que producen en el aire al mover sus alas favorece al ganso que vuela detrás. De este modo los gansos acrecientan en más de un 70% la velocidad de su vuelo, cosa que no ocurriría si volasen en solitario o en conjunto pero sin formar la curiosa V.

El ganso que está al frente de la bandada, cuando siente síntomas de agotamiento se desplaza hacia atrás, dejando que otro compañero menos cansado ocupe su lugar.

También estos animales salvajes cuidan unos de otros, y cuando perciben que un ganso del grupo no está en buenas condiciones por cualquier motivo y se queda atrás, dos compañeros se salen de la bandada y acuden en su ayuda.

El ganso doméstico

El ganso doméstico procede del ganso cenizo y del ganso cisne, oriundos de Europa y Asia respectivamente.

Este animal ha estado cercano al ser humano desde tiempos remotos, pues ya existen restos arqueológicos que lo sitúan en Egipto hace cerca de cinco mil años.

Este ganso casero es más corpulento y pesado que su compañero salvaje, lo que le impide volar. La fertilidad también es distinta, pues mientras la hembra de ganso salvaje difícilmente pasa de los diez huevos anuales, la domesticada puede llegar a poner más de ciento cincuenta huevos.

Es un animal que aprende fácilmente, pues posee una enorme memoria. También la vista, el olfato y el oído están bien desarrollados. Se comunican entre ellos con una especie de gritos. Les gusta acicalarse con ayuda del agua, y dedican una gran parte del tiempo diario a ello.

Como curiosidad, citar que debido a que ante cualquier sonido extraño comienzan a graznar fuertemente, en algunas fincas agrícolas cercanas a la ciudad de Buenos Aires, en Argentina, se los utiliza como guardianes para evitar robos, como si de perros se tratase. Aunque este aspecto de los gansos resulta curioso por desconocido, parece ser que ya los antiguos romanos los utilizaban para este cometido.

El foie gras de ganso

La elaboración de foie es un proceso que supone una tortura para patos y gansos. En este artículo nos centraremos solo en los gansos, aunque solo el 4% del foie proviene de éstos, y el proceso con los patos es similar.

El hígado de un ganso en estado normal pesa alrededor de ciento veinte gramos, pero la cantidad de comida que se le obliga a consumir hace que esta víscera aumente su tamaño original entre seis y diez veces, llegando a pasar de los ciento veinte gramos iniciales a cerca de cuatrocientos.

A los gansos se les mantiene encerrados en pequeñas jaulas durante semanas, forzándolos a comer de un modo inhumano, metiéndoles un tubo por la garganta por donde baja la comida. En algunas granjas estas aves permanecen en una oscuridad continua, excepto cuando se les alimenta.

Este ritual nutritivo se realiza tres veces al día, y está compuesto de una mezcla de grasa, maíz hervido y sal. Se les fuerza cada vez a comer una cantidad tan exagerada, que es la misma que consumirían de un modo natural si estuviesen 24 horas sin alimento alguno. Este martirio puede llegar a durar hasta tres semanas.

Afortunadamente hay varios países que ya han prohibido la fabricación de foie, algunos son: Austria, Dinamarca, Alemania, Noruega, Holanda, Suiza, Israel, Italia y Suecia.

El trato ético a los animales

Los gansos, tanto salvajes como domésticos, son animales inteligentes, con una gran memoria y con los sentidos muy bien desarrollados.

Estas aves necesitan vivir en grupo, y sufren de manera indecible si son obligados a vivir en jaulas, aislados o en una oscuridad permanente.

Por fortuna, ya existen otras alternativas hacia una elaboración del foie que no provoque el sufrimiento de la alimentación forzada. Es el caso de un granjero de Extremadura que deja que sus gansos se alimenten libremente. El foie así obtenido ha sido muy bien aceptado e incluso merecedor de algún premio. Por este motivo, algunas otras personas preocupadas por el bienestar animal han seguido su ejemplo, tal es el caso del famoso chef americano Dan Barber.