Más de un 70% de la corteza terrestre se encuentra sumergida bajo los océanos, los seres humanos siempre han buscado nuevas tierras donde habitar o realizar sus actividades y, si no las encuentran, las crean.

Las formas más tempranas de ganar terreno al mar, como los pólder en Holanda, estaban encaminadas a conseguir nuevos terrenos donde plantar, cuando la agricultura era el único modo de subsistencia que la gente conocía.

Actualmente, la especulación inmobiliaria y el turismo han llevado a la búsqueda de nuevas tierras donde construir lujosos apartamentos frente a los océanos. Y, con la subida del nivel de los mares causada por el calentamiento global, es poco menos seguro asumir que muchas de las áreas cercanas al nivel marino necesitarán pronto también de este tipo medidas de protección contra las aguas.

Un país bajo el nivel del mar: los pólder de Holanda

Actualmente más del 25% de las tierras de Holanda se encuentran a nivel del mar o por debajo del mismo, con 7.200 kilómetros cuadrados ganados al mar, la historia de Holanda está plagada de luchas contra inundaciones y mareas. Los famosos pólder holandeses son uno de los primeros y más extensos sistemas para lograr conseguir nuevos terrenos de cultivo.

De forma simple, el método más habitual de ganar terreno al mar (lagos y ríos también suelen ser empleados de esta forma) es el siguiente:

  1. Se construye un gran dique alrededor de una marisma, o zona húmeda.
  2. A continuación se saca el agua de la marisma mediante molinos o bombas.
  3. La tierra de las zonas húmedas tiende a ser muy fértil para los cultivos, pero queda el problema del abastecimiento del agua, ya que estos terrenos forman un área hídrica independiente, por lo que para que llegue el agua a los terrenos suelen ser necesarias canalizaciones artificiales.
Originariamente, para sacar el agua de las marismas y de mantener la tierra drenada en caso de que el nivel volviera a subir, recurrían a sus famosos molinos de viento, que servían para subir el agua a un canal superior. Actualmente se emplean bombas hidráulicas.

Grandes obras de ingeniería: islas artificiales

Siguiendo con su tendencia a crear desafiantes y colosales construcciones, Dubai tiene ya varias enormes islas artificiales:

  • Las tres islas The Palm: Jumeirah, ya prácticamente finalizada, Jebel Ali y Deira.
  • The World (El Mundo): Como su propio nombre indica, es un archipiélago que intenta ser una réplica pequeña del mundo a 4 kilómetros de la costa de Dubai. Por el momento solo una isla está completa, el resto se mantiene en hiatus a causa de la crisis.
Para subir el nivel del terreno, primero se estudia un área apropiada del lecho marino, no muy lejos de la costa, sobre la plataforma continental. Una vez elegido el lugar, se va acumulando arena calcárea mediante barcos draga sobre el fondo, para Jumirah se calcula que se emplearon 94 millones de metros cúbicos de arena y 7 millones de toneladas de roca, tanto la arena como la roca es extraída de los Emiratos Árabes.

Venecia y sus mareas

Venecia, construida sobre un conjunto de pequeñas islas, es conocida por la “ciudad de los canales” y sus inundaciones no son algo nuevo. Sin embargo, en tiempos recientes las mareas están resultando cada vez más frecuentes, poniendo en riesgo la supervivencia de la ciudad. Existen varios proyectos para poner fin a este problema, pero el más conocido es el MOSE (literalmente Moisés, también MOdulo Sperimentale Elettromeccanico).

El proyecto MOSE consistiría en una serie de compuertas movedizas capaces de aislar la Laguna de Venecia del Mar Adriático, el interior de las puertas se encuentra lleno de agua hasta el momento de elevarse sobre las aguas, entonces un sistema inyecta aire comprimido a su interior y estas se elevan desde el lecho marino, evitando las mareas cuando se prevea que superen los 1,1 metros y hasta los 3 como máximo.

Se espera que el proyecto finalice en 2012, serán colocadas 78 puertas en cuatro filas. Tendrán también puertos para permitir el tránsito de navíos mientras estén alzadas.

Ganar terreno al mar presenta varias importantes cuestiones desde el punto social y medioambiental. Las marismas, por ser zonas de borde siempre han tenido un importante valor ecológico y actualmente un alto porcentaje de ellas se encuentran en peligro. Por otro lado, salvar pueblos y ciudades parece un esfuerzo que vale la pena, sin embargo, como en el caso de Venecia, algunos se preguntan si realmente se usan los métodos adecuados.