Durante el último año, el fútbol argentino ha sufrido pérdidas importantes, tales como la de Martín Palermo, que se retiró a mediados de 2011, o la de Juan Sebastián Verón, que transita sus últimos instantes como futbolista. Pero, en el día de hoy, se conoció una nueva ausencia a partir de la próxima temporada: Gabriel Milito, el experimentado defensor central que actualmente se desempeña en el Club Atlético Independiente, decidió ponerle fin a su profesión, ya que arrastra molestias físicas que lo tienen a maltraer desde hace mucho tiempo.

Sus años en Independiente

Con solamente 17 años de edad, debutó en la primera de Independiente, en un partido correspondiente al Torneo Apertura 1997, frente a Ferro Carril Oeste, en la Doble Visera. Desde aquella jornada, hasta mediados de 2003, cuando emigró, disputó 123 partidos, habiendo anotado en tres ocasiones, además de haber sido el capitán del equipo dirigido por Américo Rubén Gallego que se adjudicó el Apertura 2002, la última vuelta olímpica de los rojos a nivel local.

Tras una extensa, y exitosa, carrera en el fútbol europeo, decidió volver al equipo de sus amores a mediados de 2011, después del fracaso en la Copa América de Argentina 2011. En el primer semestre de la 2011/2012, Gaby estuvo presente en 18 encuentros, y el equipo encabezado en ese momento por el entrenador Antonio Mohamed, que a mitad de camino fue sustituído por Ramón Ángel Díaz, terminó en la octava posición, lejos del campeón, Boca Juniors.

En el certamen que actualmente se está disputando, la participación del nacido en Bernal fue mucho menor: estuvo solamente cuatro veces en la formación de Christian Díaz, hasta el día de hoy, en el que, al finalizar la práctica habitual en el predio de la localidad de Villa Domínico, le dio punto final a su etapa como deportista, pero con la idea de aventurarse, aunque sea unos minutos, ante San Lorenzo o Tigre.

Su paso por España

Luego de su pase frustrado al Real Madrid, en la víspera de la temporada 2003/2004, ya que durante la revisación médica le detectaron inconvenientes en una de sus rodillas, fue el Real Zaragoza el que contrató sus servicios.

Se hospedó en el cuadro de La Romareda durante cuatro temporadas, festejando el título de la Copa del Rey en 2004, estando en el once inicial durante la mayor parte de la competencia y en la mismísima final, en el 3-2 sobre Real Madrid, el que lo desechó un año atrás, en Montjuic.

En total, acumuló 172 presencias, marcando en seis oportunidades, hasta mediados de 2007, cuando fichó para el FC Barcelona.

Si bien con la camiseta blaugrana no tuvo la misma relevancia que en Zaragoza, fue partícipe de, quizá, el mejor equipo de la historia, en donde logró la Copa del Rey 2008/2009, la Supercopa de España 2009 y 2010, la Liga 2008/2009, 2009/2010 y 2010/2011, la Copa de Campeones de Europa 2008/2009 y 2010/2011, la Supercopa de Europa 2009 y la Copa del Mundo de Clubes de la FIFA 2009, cosechando 73 partidos jugados.

La Selección Argentina

El primer recuerdo de Gabriel Milito con la casaca de la Selección Argentina se remonta a enero de 1999, en el Campeonato Sudamericano sub-20 disputado en Mar del Plata, y en el que el local fue campeón. En la Copa del Mundo de la categoría, en Nigeria, la suerte no fue la misma, y los de José Néstor Pekerman llegaron nada mas que a octavos de final.

Con el equipo mayor, tras la asunción al cargo de director técnico de Pekerman, que le dio la posibilidad a muchos de los referentes de sus conjuntos juveniles, fue subcampeón de la Copa de las Confederaciones de Alemania 2005, detrás de Brasil, que lo goleó 4-1.

Concurrió a las dos últimas Copa América, siendo nuevamente segundo detrás de la verdeamarelha en Venezuela 2007, y quedando vergonzosamente eliminado por Uruguay en cuartos de final, en Argentina 2011.

Pero su hora mas gloriosa fue cuando le llegó la citación para la Copa del Mundo de Alemania 2006, en donde estuvo en cancha nada mas que en el enfrentamiento ante Holanda, el 21 de junio, en Frankfurt, por la tercera jornada del Grupo C. Mas tarde, Argentina sería descalificada por el seleccionado anfitrión, en el desempate por penales, otra vez en cuartos.