La civilización tal y como la conocemos ha desaparecido y el mundo resultante es tremendamente divertido. Al menos, tal y como lo imagina el albaceteño Mortimer en Futuro imperfecto, una colección de tiras que recoge con humor cómo viven y se relacionan un puñado de personajes de aspecto inverosímil en ese mundo postapocalíptico, en el que las actitudes más extrañas encuentran conexión con otras de nuestro presente.

Mortimer, autor nacido en Albacete

Dibbuks publica Futuro imperfecto al precio de 14 euros. Es un libro de apenas 80 páginas y cubierta acolchada que recoge las tiras de Mortiner, pseudónimo del autor Juan Antonio Martínez Sarrión, nacido en Albacete en 1973. El formato ya es toda una declaración de intenciones, ya que las tiras, que desaparecen progresivamente de la prensa, han encontrado acomodo en Internet, y, de vez en cuando, en libros como éste, lo que siempre supone una espléndida noticia en el mercado editorial español.

En este mundo creado por Mortimer, conviven figuras humanoides de diferentes alturas con los rostros cubiertos con extrañas máscaras, serpientes, lobos y hormigas parlantes o perros saltarines de extraños colores que llevan calcetines. Y todos ellos hablan, sin demasiadas palabras y con un claro predominio del gag visual, de los aspectos más básicos de las relaciones sociales.

La tira, medio para la comedia

No hay en Futuro imperfecto complejas tramas argumentales ni sesudos desarrollos de personajes, pero no es ese el objetivo de un libro como éste. Al contrario, lo que busca cualquier tira en general, y ésta en concreto, no es una excepción. Es apelar de forma inmediata al sentido cómico del lector. Mortimer lo consigue casi siempre y hace que unos personajes sin apenas rasgos faciales cobren una humanidad sorprendente con la que cualquiera puede llegar a identificarse.

El trazo de Mortimer es sencillo, sus figuras (por extrañas que puedan parecer a simple vista) casi esquemáticas y prototípicas y sus colores claros. Todo está puesto al servicio de esa búsqueda de una sonrisa inmediata en el lector. Y para ello, tanto da recurrir al humor más absurdo (la colección de rocas sin motivo alguno) o a la parodia del mundo actual (la manifestación pacífica que no sabe contra quién protesta).

Un apocalipsis del que nunca se habla

Son situaciones cotidianas con una pequeña excusa argumental de ciencia ficción, ese apocalipsis del que, en realidad, nunca se llega a hablar en todo el libro, y que se convierte en un más que curioso macguffin. No importa. No es necesario saber más para que Futuro imperfecto se convierta de igual manera en una lectura divertida y original, que se disfruta el doble por la comodidad que ofrece el formato escogido por Dibbuks para lanzar la obra.

‘El corazón de las tinieblas’ y ‘Caperucita Roja’

Futuro imperfecto guarda además la sorpresa de ofrecer las más inusitadas referencias culturales. Destaca la libre adaptación de la obra de Joseph Conrad: El corazón de las tinieblas, más conocida por muchos por ser la base del Apocalypse Now de Francis Ford Coppola, pero también la igualmente libre e irónica versión del cuento clásico de Caperucita Roja. Cualquier excusa es buena para hacer reír. Y si cualquier excusa vale, lo mismo sucede con las temáticas.

Da igual que sea el sexo (las tiras etiquetadas con el subtítulo Love & Sex están entre las mejores), las costumbres sociales, el arte o la religión. De todo consigue Mortimer sacar escenas cómicas, que en más de una ocasión tienen su reflejo en el mundo actual y con las que es posible sentir empatía. Porque apocalipsis o no, lo cierto es que el ser humano o lo que sea que habite este mundo de Futuro imperfecto siempre dará mucho juego para hacer reír.