El futbol es el deporte que más pasiones genera en el mundo entero. Sólo basta tener un objeto que se pueda patear, un espacio en donde anotar y personas dispuestas a disfrutar de de este juego para que se produzca una magia indescriptible. Dice un antiguo refrán: “el mundo se detiene cuando rueda un balón de futbol”.

Pero además de producir pasión y emociones, el practicarlo regularmente también genera una visible mejoría en la salud física, psicológica y hasta en el entorno social de los jugadores.

Estudios científicos recientes han demostrado que el fútbol puede ayudar a las personas a prevenir enfermedades óseas, mejora la relación interpersonal y de grupo y, además, puede ser una gran terapia para superar traumas profundos.

Mayor masa muscular, fuerza y capacidad aeróbica

Un trabajo publicado recientemente en la Medicine & Science in Sports & Exercise, del American College of Sports Medicine (ACSM), una de las revistas más prestigiadas a nivel mundial en materia de medicina deportiva, afirmó que el fútbol es uno de los deportes que más beneficios tiene para la salud, ya que la repetición de movimientos de alto impacto aumenta la masa muscular, mejora los niveles aeróbicos y da mayor rigidez al sistema óseo.

La prueba consistió en comparar el desarrollo físico de jóvenes que jugaron fútbol al menos tres horas a la semana, durante tres años, con otro grupo de personas que no practicaron este deporte durante el mismo periodo de tiempo.

Las conclusiones fueron: los que jugaron fútbol aumentaron 7% su capacidad cardiorespiratoria, creció 6% su masa muscular y su densidad ósea total mejoró 33% más que la del otro grupo, que realizó otro tipo de actividad física.

La clave de estos resultados está en la estructura biodinámica del juego. El fútbol es un deporte que combina aceleraciones, saltos, fuerzas de torsión aplicadas en los cambios de dirección y desaceleraciones constantes, que ayudan a obtener mayores beneficios en comparación con las que otras disciplinas deportivas pueden ofrecer.

Impacto emocional

Practicar futbol constantemente no sólo ayuda a mejorar la salud corporal, también es una gran terapia para la cuestión emocional y psicológica. La Fundación para la Salud Mental del Reino Unido realizó una encuesta en Internet y concluyó “que el fútbol ayuda a los hombres a compartir y a expresar mejor sus sentimientos con sus semejantes, algo que a menudo no resulta fácil para el género masculino”.

Según este trabajo, el 76% de los 500 hombres encuestados, aseguraron “que no les daría vergüenza abrazar a sus amigos mientras miran o juegan un partido de fútbol”.

En Australia, las cosas van un poco más allá, ya que se han instalado clínicas donde se ayuda a adolescentes refugiados de África, Medio Oriente y otros lugares del mundo a adaptarse a una nueva vida en tierras occidentales a través del fútbol.

Según la experta Jasmina Bajraktarevic-Heywood, del Servicio de Tratamiento y Rehabilitación de Sobrevivientes de Tortura y Trauma, "los jóvenes con este tipo de problemas pueden prosperar, y con el apoyo adecuado tienen grandes cosas que ofrecerle a su nuevo país en el fútbol y también en muchas otras áreas".

La mujer en el futbol

Pero los beneficios del futbol no son exclusivos de los hombres. Científicos de la Universidad de Copenhage, en Dinamarca, investigaron los aspectos fisiológicos, sociológicos y psicológicos del fútbol en las mujeres. Con tres grupos de mujeres adultas, los investigadores estudiaron las diferencias entre correr, jugar fútbol y no hacer nada.

Con dos entrenamientos por semana, las que practicaron fútbol demostraron mayor constancia, gusto por la actividad y convivencia grupal. Además de mejorar de manera evidente su condición, su aspecto físico y su metabolismo, las que jugaron fútbol no presentaron problemas en seguir anotando goles pese al compromiso de sus obligaciones personales.

Los investigadores concluyeron que el fútbol sirvió de motivación a estas mujeres “ya que las jugadores de fútbol se enfocaron también en el juego en sí y estaban muy motivadas por la interacción social y la diversión”, apunta la doctora Laila Ottesen, una de las autoras del estudio.

Ahora ya sabemos un poco más de los beneficios que produce en nuestra salud y en nuestra vida cotidiana. Por eso el fútbol es pasión, diversión, magia y corazón.