El mundo gira en torno a un balón. Metáfora curiosa de la vida, el planeta Tierra es una esfera que podría recordar a una pelota de fútbol. En la actualidad, el deporte del balompié, un término en desuso, pues se ha impuesto la derivación de “football” (fútbol) en castellano, genera miles de millones de euros. Es algo más que un simple deporte del gusto de millones de aficionados. Es una industria, es un gran negocio, y supone para las televisiones del mundo el mayor y más deseado espectáculo.

Mundiales de fútbol, el mayor espectáculo del planeta

Con casi 300 millones de personas involucradas en el fútbol, entre federados amateur, profesionales deportivos, entrenadores, organizaciones nacionales e internacionales, trabajadores auxiliares de los equipos, directivos, agentes de jugadores… el fútbol es la “empresa” más grande del mundo y el deporte más realizado y seguido del planeta. No es extraño que cada cuatro años, desde 1930, el mundo se vuelva loco de pasión por este deporte con la celebración de la Copa Mundial de Fútbol.

Ganar una Copa del Mundo es algo así como entrar en la historia por la puerta grande. De la historia, nos vienen relatos de juegos similares en la Antigüedad y en la Edad Media europea. Quizás el más parecido al actual es el denominado Calcio florentino, aunque las semejanzas se pierden considerando que había 5 porteros y un total de 27 jugadores por equipo. Estaba permitido usar las manos y los pies, prohibidos los “golpes bajos”, pero admitidos los agarrones, puñetazos y patadas. Calcio significa patada en italiano. No en vano la liga de fútbol italiana se llama Lega Calcio.

Los códigos británicos

La autoría de la invención se la podemos atribuir a los británicos porque a partir del siglo XIX, varios colegios ingleses se reunieron para intentar “civilizar” las reglas del juego de pelota, que se daba en las islas desde la Edad Media, el llamado “football de carnaval”, una aglomeración salvaje de gente quitándose una pelota. Fue en 1848, en la Universidad de Cambridge, donde se comenzó a unificar el reglamento del football que luego ha llegado, con las conocidas actualizaciones, pasando por el siglo XX, hasta nuestros días.

El llamado código o reglas de Cambridge no se conserva. Existe una copia o versión adaptada de 1856 en Shrewsbury. El problema que había era que cada escuela, colegio o universidad tenía su propia versión y reglas, de acuerdo con su interés, del primitivo juego (en Cambridge se documentan reglas del siglo XVI). Ese caos fue lo que la reunión de estudiantes de Cambridge intentó unificar, entre los que hay que señalar para la historia del fútbol a Henry de Winton y John Charles Thring. Básicamente se buscaba evitar la extrema violencia, pues al estar permitido el uso de las manos se daban en el juego codazos, puñetazos y estrangulamientos.

Rugby o fútbol

Otras universidades y escuelas británicas acudieron, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, a diferentes reuniones unificadoras. La más partidaria de eliminar el uso de las manos fue la universidad de Cambridge y la que más se oponía fue la Escuela Pública de Rugby. El fútbol y el rugby proceden como deportes modernos de ese juego de pelota medieval británico, civilizado, como decimos, a partir de 1848.

Las conocidas, como “Reglas de Sheffield”, dictadas en 1857, supusieron la entrada en los diversos códigos del fútbol primitivo de varias reglas que están en vigor en la actualidad, las cuales son propias del fútbol moderno. Serían el uso de un travesaño de material sólido para crear, uniendo los postes verticales (lo único que se usaba), la portería que ahora conocemos; la invención de los saques de esquina con el pie, los saques de banda con las manos, los tiros libres tras sufrir una falta y las formas de desempate, incluida la regla de la prórroga y el gol de oro.

La creación de la “gran jefa”, la FIFA

Con casi más influencia internacional que la ONU (Organización de Naciones Unidas), la FIFA es en el mundo el organismo que mueve y gestiona al mayor espectáculo de masas actual: el fútbol. La FIFA (Fédération Internationale de Football Association) fue creada en París, en 1904, por varios países europeos para contrarrestar en algo el gran poder de intermediación e influencia de la The Football Association inglesa en el desarrollo de ese nuevo deporte, con cada vez más aficionados. Finalmente, se consideró que era mejor unirse al “gran rival”, y la Federación Inglesa de Fútbol (y el resto de las británicas) se incorporó a la FIFA a partir de 1905.

Desde entonces, gracias al empuje de figuras históricas, como las del presidente de la FIFA Jules Rimet, desde 1921 a 1954, considerado como el padre de “los Mundiales”, con la organización en Uruguay en 1930 del primer Campeonato Mundial de Fútbol, la organización internacional FIFA ha seguido creciendo a través de federaciones asociadas y en eventos futbolísticos organizados.