México encuentra su primer fundamento para garantizar el goce, ejercicio y protección de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer en su propia Constitución, la cual eleva a la supremacía de los instrumentos normativos internacionales a su mismo nivel, lo que indica que el sustento normativo internacional debe ser cumplido como si este se tratara de la misma Constitución.

Fundamentos normativos de carácter obligatorio

En cuanto a instrumentos internacionales que legitiman los derechos sexuales y reproductivos, el Estado Mexicano ha firmado y ratificado cinco documentos convencionales universales con carácter de vinculación, esto es, con carácter legal y obligatorio; estos son:

  • Convención de los Derechos de los Niños.
  • Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw).
  • Convención Americana de Derechos Humanos, celebrada en San José, Costa Rica en 1969, conocida como Pacto de San José.
  • Protocolo Adicional a la Convención Americana de Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, conocido como Protocolo de San Salvador.
  • Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer, también conocida como la Convención de Belém do Pará.

Fundamentos normativos de carácter declarativo

En cuanto a documentos declarativos con esencial relevancia para el desarrollo de los derechos sexuales y reproductivos:

  • Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo, celebrada en El Cairo, Egipto en 1994.
  • Plataforma de Acción de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer llevada a cabo en Beijing en 1995.

La salud reproductiva y los derechos reproductivos

Es necesario también precisar lo que se define como Salud Reproductiva como estándar internacional y con base en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, también firmada por México.

Salud reproductiva es “un estado general de bienestar, físico, mental y social, y no la mera ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo, sus funciones y procesos. La salud reproductiva entraña la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos, la capacidad de procrear, y la libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cuando y con qué frecuencia”.

Los derechos sexuales y reproductivos

De la anterior definición es importante resaltar que se encuentra contenida también la salud sexual.

Los derechos sexuales son los que conciernen al libre ejercicio de la sexualidad bajo el respeto mutuo en las relaciones interpersonales y el disfrute de la sexualidad como parte del desarrollo de los seres humanos, sin limitar el ejercicio de esta como único fin el reproductivo y además de comprender también la concienciación del ejercicio saludable y responsable de esta mediante la educación y prevención de las enfermedades de transmisión sexual, así como la infección del VIH/SIDA .

Mientras que los derechos reproductivos son los que protegen el derecho a decidir de manera libre e informada sobre el número y esparcimiento de sus hijos, tal y como se encuentra contemplado también en nuestra Carta Magna en su artículo cuarto.

De lo anterior se concluye la obligatoriedad del Estado mexicano a crear las medidas y llevar a cabo las acciones necesarias para proteger los derechos sexuales y reproductivos, así como se obliga también a no violar estos derechos.