La composición natural de un fruto seco incluye un 50% de agua, y también son ricos en fibra, vitaminas, oligoelementos, grasas y proteínas. Están incluídos en la base de la pirámide nutricional, ya que proveen beneficios cerebrales, cardiovasculares y digestivos. Muchas personas los excluyen de la dieta por temor a aumentar de peso, pero si se consumen con moderación, estos frutos traen grandes beneficios.

Los especialistas recomiendan un consumo de frutos secos mínimo una vez al día para prevenir enfermedades y mejorar la salud. Ángela Céspedes, nutricionista del centro médico Imbanaco en Colombia, afirma que existen frutos secos para cada necesidad.

Almendra

Composición: Fibra, vitamina E y B6, calcio,magnesio, potasio, cobre, fósforo y zinc.

Estre fruto seco ayuda a mejorar el tránsito intestinal, evita el estreñimiento y previene las enfermedades cardiovasculares. Por ser rica en vitamina E, también es el antioxidante ideal para prevenir el cáncer. Otro beneficio es que contiene el doble de calcio que la leche, lo que contribuye al fortalecimiento de los huesos y los dientes. Lo ideal es consumir un puñado de almendras en desayuno o como tentempié de media mañana, ya que ayuda a calmar la ansiedad y poseen buen sabor, lo que es ideal para las personas que estén haciendo dieta o tratando de consumir menos carbohidratos o dulces.

Pistacho

Composición: Hierro, ácido fólico, vitamina E, cobre, magnesio y fósforo.

Fruto ideal para personas que realizan deporte constante, ya que es alto en proteínas y posee un 20% de fibra. Es beneficioso para quienes padecen anemia o trastornos nerviosos, y también contribuye a mejoras cardiovasculares. Una persona que desarrolle actividades que requieran mucha concentración debería incluirlo en su dieta diaria.

Maní o cacahuate

Composición: Azufre, ácido fólico vitamina E.

Gracias a su contenido en azufre, se ha convertido en un gran desinfectante de las vías respiratorias, además es un antioxidante muy recomendado para las mujeres embarazadas gracias a su alto contenido de ácido fólico. No se debe consumir en exceso ya que es uno de los frutos secos con más grasas; un puñado de maní dos o tres veces por semana es lo ideal.

Semillas de girasol

Composición: Calcio, magnesio, vitamina E, fósforo y potasio.

También conocidas como 'pipas', son una gran fuente de ácidos grasos que previenen enfermedades cardiovasculares y mejoran la actividad sexual. Este antioxidante es ideal para mantener un buen funcionamiento cerebral gracias al fósforo y magnesio que contiene.

Ajonjolí o sésamo

Composición: Omega 3 y 6, lecitina, hierro y calcio.

Agrégalo a tus ensaladas y poco a poco estarás contribuyendo a la reducción del colesterol, anemia y pérdida de memoria gracias a su contenido de omegas. Es ideal para tratar la depresión, ya que es un energizante poderoso y un antioxidante rápido.

Castaña

Composición: Hierro, calcio, fósforo, potasio y manganeso.

Fruto seco común en España, aunque es difícil de conseguir en Colombia, es ideal en la etapa de crecimiento ya que ayuda a fortalecer los huesos, regular el metabolismo y actuar de forma positiva en el cuidado de la piel y los ojos. Es un gran agente vascular recomendado para tratar el estrés y la anemia. Es el fruto seco que menos calorías aporta (170 por cada 100 gramos)

Nuez

Composición: Omega 3 y 6, vitaminas E, B1 y B6, cobre, zinc, potasio, magnesio y fósforo.

Es el más saludable para el corazón ya que disminuye el colesterol y los triglicéridos; además, contiene más antioxidantes que ciertos vegetales, favorece el funcionamiento del cerebro y los músculos. Por su alto contenido en vitamina E ayuda a prevenir el envejecimiento. Lo ideal es consumir un puñado diario para mejorar el tránsito intestinal y prevenir ciertos tipos de cáncer.